EL PAíS › EL EX GOBERNADOR TIENE UN PROGRAMA DE RADIO

Colazo, el último romántico

 Por M. P.
desde Río Grande

Algo de misterio hay en esa promesa que hace su mujer, Ana Correa. “Vayan a la radio y allí lo van a encontrar.” La curiosidad y el suspenso crecen en el recorrido desde la calle hasta el pequeño edificio de la FM Independencia. En la puerta atiende un individuo de unos cuarenta años, invita a entrar y alcanza un mate con café. En un pequeño cuartito aparece una colaboradora, saluda y ofrece gaseosa. La puerta del estudio está cerrada, la espera acrecienta el suspenso. El encuentro se ha convertido en un ritual que hace recordar el temido contacto con el coronel Kurtz en Apocalypsis Now. Las emociones son distintas, pero los prolegómenos tienen algo en común. Tras una pausa casi teatral, en la puerta del estudio de radio aparece el ex gobernador de Tierra del Fuego, Jorge Colazo.

Destituido por la Legislatura e inhabilitado para ejercer cargos públicos por diez años, Colazo se ha convertido en la estrella de FM Independencia. Todos los sábados de 20 a 22 conduce un programa romántico que se llama Cartas del Alma: entre canción y canción, el ex gobernador de Tierra del Fuego lee cartas románticas que le envían las oyentes. “La mayoría son veteranas. Hay de todo. Algunas se te enamoran y después cuando las ves...”, dice con una sonrisa. Sí, Colazo es todo un personaje.

El ex gobernador es una rara avis de la política fueguina. Cordobés de Río Tercero, con el humor típico de los que usan esa tonada, Colazo quedó excluido de la política fueguina en diciembre de 2005. En esa fecha, la Legislatura provincial lo destituyó definitivamente del cargo y lo inhabilitó por diez años para ejercer cargos públicos. Lo acusaron de retener en forma indebida fondos del municipio de Río Grande y por irregularidades den la ejecución del presupuesto provincial. Hasta que llegó esa sentencia de la Sala Juzgadora, Colazo ya había protagonizado unos cuantos escándalos y polémicas. Siendo gobernador había desaparecido unos días sin avisar dónde se encontraba. También había acusado a su vice, el actual gobernador Hugo Cóccaro, de encabezar un complot para asesinarlo. Después de la destitución, en los medios nacionales se le perdió el rastro. ¿Qué había pasado con Colazo, el primer radical que se había alejado de su partido para apoyar a Néstor Kirchner?

Como tantos otros inmigrantes, Colazo había llegado a Tierra del Fuego con la ambición de progresar. Cuando se instaló en Río Grande se dedicó a pintar casas. Sus conocidos lo empezaron a llamar “el Mostro” por el latiguillo que repetía una y otra vez en casa frase. Era imposible no distinguir su verba cordobesa. Colazo tenía carisma, hacía chistes, visitaba a las familias y señalaba cuando un niño estaba empachado. Con su esposa Ana se fueron amigos. Luego llegó la carrera política, fue intendente de Río Grande y en 2003 el salto definitivo: para vencer a Carlos Manfredotti le propusieron encabezar un frente con Cóccaro y el radical Jorge Martín. Entre promesas de renovación, el cordobés fue electo gobernador. Su sueño no duró más que dos años. Y las idas y vueltas de la vida se le notan por donde va. Son una metáfora de la gloria y el olvido.

Los muebles de la FM Independencia están llenos de estampitas y rosarios: hay un yeso de la Virgen del Rosario, una tarjeta de San Expedito –patrono de las causas justas y urgentes–, la imagen de Desatanudos. “Yo digo que perdí el gobierno pero gané a Jesucristo”, dice Colazo. En su muñeca izquierda lleva la pulsera brasileña de todos los santos, en el rostro exhibe una sonrisa. “Cuando me destituyeron fui a Córdoba y estuve como ausente un mes y medio. Estaba con un psicólogo”, cuenta con honestidad brutal. Lo peor de la crisis terminó y Colazo quiso volver a reinsertarse en la vida de Río Grande. Pensó en pintar casas pero sus adversarios políticos se burlaban. Ahora conduce el programa de cartas románticas y también otro sobre cuarteto cordobés. “Se llama Sábados Populares y pasamos a Rodrigo y la Mona”, dice el ex gobernador.

Sus ex colaboradores en el gobierno ahora lo acompañan en el emprendimiento radial. Allí está Eduardo Monchietti, su ex secretario de comunicación. Es el dueño de la FM. Sin embargo, Colazo no pierde la esperanza de volver a la política. Ya presentó un recurso de queja ante el Tribunal Superior de Justicia provincial que estaría por pasar a la Corte Suprema. Entre cuartetos y cartas de amor, “el Mostro” confía en su abogado, el prestigioso jurista Ricardo Gil Lavedra. “Ricardo me dijo que ningún político de la provincia hubiera pasado la investigación que me hicieron a mí.”

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