SOCIEDAD › EL GOBIERNO PRORROGó SIN FECHA LA SUSPENSIóN DE VIAJES AéREOS CON MéXICO

Los vuelos todavía deben esperar

La única excepción es la de los 199 argentinos que ayer regresaron en un charter. Les pidieron una “aislación voluntaria en sus casas por 10 días”. Para la Cancillería mexicana, la suspensión de vuelos es “injustificada y discriminatoria”.

Los vuelos entre Argentina y México, que debían restablecerse hoy, continuarán suspendidos por tiempo indeterminado, por lo menos hasta la reunión que en el transcurso de hoy mantendrá la Unidad Coordinadora General, de la que participan representantes de todos los ministerios, y en la que se decidirá hasta cuándo se mantiene la medida. No obstante, a partir de un acuerdo especial, en horas de la madrugada arribó un charter que trajo de regreso a alrededor de 200 argentinos que se encontraban varados en México desde que la suspensión de vuelos comenzó a regir, a la 0 del miércoles último. La veda, duramente criticada por las autoridades del gobierno mexicano, responde a un intento de evitar el posible ingreso al país del virus de la gripe AH1N1, donde –así y todo– son 26 las personas en estado de observación por existir dudas en torno de su contagio.

La medida fue anunciada el martes 28 y su vigencia estaba prevista hasta las 24 de ayer. Sin embargo, la ministra de Salud, Graciela Ocaña, anunció ayer a la tarde que la suspensión de los vuelos que unen Argentina y México continuará en vigencia. El servicio charter de Aerolíneas Argentinas que trajo de regreso a 199 pasajeros que aún permanecían en tierras aztecas fue la única excepción que permitió la medida. “Tenemos un enorme afecto, cariño y solidaridad con la situación que está atravesando el pueblo mexicano. Hemos ofrecido toda la colaboración, pero tenemos que tratar de lograr que el virus no ingrese”, sostuvo la responsable de la cartera sanitaria nacional en defensa de la medida. En México ya se confirmaron 506 casos de influenza AH1N1, con 19 fallecimientos.

Ocaña debió salir al cruce de las críticas que el gobierno mexicano deslizó a los funcionarios argentinos respecto de la suspensión de los vuelos, una medida que también fue adoptada por otros países de América latina como Perú, Ecuador y Cuba.

La canciller mexicana, Patricia Espinosa, la tachó de “injustificada y discriminatoria”. En ese sentido alertó sobre su posible uso como “pretexto para que ciertas autoridades y grupos sociales muestren actitudes discriminatorias y hasta xenófobas” contra los mexicanos. En un comunicado de prensa emitido ayer, las autoridades de ese país sostuvieron que la decisión “fue adoptada de manera unilateral y sin mediar consulta alguna con el gobierno de México, ocasionando innumerables inconvenientes a pasajeros argentinos, mexicanos y de otras nacionalidades”.

Además, aseguraron que la medida no se condice con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, “que ha reiterado que el flujo de personas, transporte y comercio debe continuar”, añadieron en la declaración.

Los 199 argentinos que lograron regresar al país tras permanecer casi una semana varados en México debieron mantener sus bocas cubiertas con barbijos y sus manos desinfectadas con alcohol en gel durante todo el tiempo que permanecieron a bordo de la nave Airbus, perteneciente a la aerolínea de bandera, que los trajo de regreso al país. Antes de subir al avión, “pasaron por los scanners que determinan la temperatura corporal y por un control sanitario previo”, explicó el embajador argentino en ese país, Jorge Yoma. Según el diplomático, “no quedan (en México) argentinos” que requieran su traslado a la Argentina.

El arribo estaba previsto para las 2.45 de la madrugada, por el espigón B del aeropuerto de Ezeiza, lugar especialmente preparado según un protocolo emitido por las autoridades sanitarias nacionales. Un grupo de médicos de apoyo viajó con los pasajeros. Ya en tierra, se los sometió a controles sanitarios en el hospital de campaña que el Ejército montó en el aeropuerto, con capacidad para 30 camas. Tal como informó el director nacional de Emergencias, Gabriel Ive, en la conferencia de prensa que brindó ayer con la ministra Ocaña, “a los pasajeros que los médicos consideren asintomáticos se les solicitó una aislación voluntaria en sus casas durante al menos 10 días porque vienen de una zona de riesgo”. A los que presentaran síntomas compatibles con la enfermedad, se les realizarían los análisis correspondientes.

Si bien Ocaña ratificó que “no hay circulación del virus en el territorio argentino” hasta el momento, el viceministro, Carlos Soratti, aclaró que el número de pacientes bajo sospecha escaló de 17 a 26. “De 64 pacientes sospechosos se descartaron 35 por no cumplir con la definición de caso y fueron enviados para estudio 29 muestras de pacientes que sí cumplen” con la sintomatología del virus de la gripe AH1N1, dijo Soratti. Además, se atendieron más de seis mil llamadas telefónicas por consultas a las líneas habilitadas por el Gobierno para dar información sobre la enfermedad y orientar a quienes presenten alguna sintomatología compatible. En los aeropuertos internacionales de Ezeiza, Aeroparque, Mendoza, Córdoba y en la terminal de Buquebús continúan en funcionamiento las cámaras termográficas que monitorean los cuadros febriles de los pasajeros.

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Los pasajeros argentinos fueron examinados por médicos y pasaron por un scanner antes de viajar.
Imagen: AFP
 
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