SOCIEDAD › EN SAN JUAN, UNA MUJER EMBARAZADA DE SIETE MESES MURIO AL REALIZARSE UN ABORTO

Otra muerte del oscurantismo

Tenía 26 años y era madre soltera de dos niños de 8 y 6 años. Estaba embarazada de 7 meses y había ocultado la gestación durante todo ese tiempo. Intentó por sus propios medios realizarse un aborto. Sufrió una perforación del útero. Murió desangrada.

 Por Mariana Carbajal

Yanina Noelia Herrera tenía 26 años y era madre soltera de dos niños, de 8 y 6 años. Estaba desempleada y alquilaba una habitación muy humilde, sin baño, donde vivía con sus hijos. Murió en el Hospital de Caucete, a 30 kilómetros al oeste de la capital de la provincia de San Juan, adonde llegó agonizando producto de una hemorragia masiva. Se presume que falleció como consecuencia de maniobras caseras para interrumpir un embarazo. La gestación llevaba alrededor de siete meses pero la había ocultado. Ni siquiera su madre estaba al tanto ni se había realizado ningún control médico en los centros de salud cercanos a su casa.

“Se ve que estaba disimulando ese embarazo, que no lo quería y no lo pudo evitar. Toda esa angustia que debió sentir esa mujer terminó en un terrible drama”, reflexionaba ayer Perla Werner, integrante del Movimiento de Mujeres Sanjuaninas, conmovida por la noticia. El caso pone en primer plano las dificultades de los sectores más postergados para impedir embarazos no planificados y la escasez de campañas de promoción de los derechos sexuales y reproductivos en la provincia, apuntó Werner. En San Juan, apenas el 45 por ciento de las mujeres en edad fértil sin cobertura médica están incorporadas al programa provincial de Salud Sexual y Procreación Responsable, de acuerdo con cifras oficiales. Son alrededor de 32 mil mujeres, precisó Claudia Noriega, coordinadora del Programa de Salud Sexual y Procreación Responsable de San Juan. Entre ellas no habría estado Yanina.

La joven vivía en el barrio Santa Rosa, en la localidad de 25 de Mayo. Su hijo mayor avisó a un vecino que les alquila la pieza, que su madre estaba ensangrentada en la cama, y se retorcía de dolor. Fue en la madrugada del miércoles. “A las 6 de las mañana la mujer fue trasladada al Hospital de Caucete y llegó con un shock hipovolémico, es decir, con una hemorragia masiva”, informó a este diario Noriega. A pesar de los intentos por reanimarla, la gran pérdida de sangre le provocó la muerte. Noriega explicó que se investigan las causas que desembocaron en el fallecimiento. Se presume que habría querido interrumpir el embarazo en soledad o con ayuda de alguien. Según informó el director del hospital de Caucete, Roberto Villamayor, tenía el útero perforado. Se encontraron restos de un feto en una bolsa, dentro de un tacho, en la casa. Hoy estaría el resultado de la autopsia que ayer se le iba a practicar en el Hospital Marcial Quiroga, de la capital provincial, dijo Noriega. En el caso intervino la comisaría 10ª, de 25 de Mayo. En la historia clínica de Noriega figura que en 2001 había enfrentado otro aborto.

El director del hospital de Caucete declaró a la prensa local su “preocupación por estos hechos que son frecuentes”, en referencia a casos de mujeres que llegan a la consulta luego de someterse a un aborto. “Y no son todas las afectadas. Muchas no vienen”, agregó Villamayor. “Es común que ante casos como éstos tengamos que actuar atacando infecciones importantes, ya que las intervenciones muchas veces son practicadas en lugares inconvenientes, sin asepsia y por personas sin la menor capacidad para esa tarea”, advirtió. Por lo avanzada de la gestación, en realidad, no se podría hablar de aborto en el caso de Yanina, sino de un parto prematuro, aclaró Noriega.

En el entorno familiar de Yanina, se desconocía que esperara otro hijo. Según dijo su madre, Yolanda Britos, a medios sanjuaninos, ni siquiera ella estaba enterada. En el hospital ni en la salita más cercana a su domicilio hay registros de que se hubiera realizado controles médicos por el embarazo, precisó Noriega a Página/12. Dos signos de que no habría estado en sus planes llevar la gestación a término.

Se estima que en el país el 40 por ciento de los embarazos terminan en aborto y se practican alrededor de 500 mil abortos al año en la clandestinidad. Las consecuencias de los abortos inseguros son la principal causa de mortalidad de mujeres por gestación. Las que mueren son las más pobres. Dos proyectos presentados este año en la Cámara de Diputados de la Nación, con el apoyo de un amplio arco político, buscan despenalizar y legalizar el aborto.

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El caso pone de relieve las dificultades de los sectores más postergados para impedir embarazos no planificados.
Imagen: Bernardino Avila
 
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