SOCIEDAD › UN BONAERENSE DEJó EN COMA A UN ADOLESCENTE A LA SALIDA DE UN BOLICHE

El método de disuadir a los tiros

En Laferrère, un sargento de la Bonaerense disparó contra adolescentes que supuestamente discutían. El sargento dijo que tiró al aire para disuadirlos. Pero los impactos fueron a baja altura. Uno de los proyectiles dio en la nuca de Angel Rojas.

Una nena sostenía un cartel: “Angelito te estamos esperando”. La leyenda sintetizaba la voz de los familiares y amigos de Angel Rojas, de 22 años, que se manifestaron ayer en Gregorio de Laferrère, a metros de donde el joven cayó herido con un tiro en la cabeza efectuado por un policía. Según contaron a este diario sus familiares, y uno de los testigos del hecho, el agente policial Osvaldo Aquino persiguió al muchacho y a sus amigos para terminar ejecutando un disparo que hasta anoche lo tenía internado en coma. Los adolescentes habían salido de un boliche y en medio del tumulto, el efectivo sacó el arma y comenzó a perseguir al grupo en el que estaba Rojas. Ahora, el joven se encuentra internado en coma farmacológico. “Son muchos casos así de la cana. Si no hacés quilombo queda todo en la nada”, exclamó un familiar de Rojas, en medio de la nube de gomas desangradas por el fuego.

La secuencia ocurrió el sábado alrededor de las 4, en un recorrido de no más de 400 metros. Uno de los amigos de Rojas, que estuvo junto a él cuando cayó al piso, le contó a Página/12 que al salir del boliche New Pub, en Piedrabuena al 6100, Aquino discutía con un grupo de chicos. “En un momento saca el arma y todos salimos corriendo”, narró Yonhatan Flores (18). Rojas, Flores y otro amigo encararon para el puente que pasa por arriba de la vía del ferrocarril Belgrano Sur, donde está la estación de Laferrère. Previo a subir el paso peatonal, Flores sintió “un zumbido, que me pasó al lado de la oreja”. “Me tiró a mí”, aclaró, ante las versiones policiales que hablan de “disparos disuasivos”.

Los jóvenes pasaron del otro lado de la estación y cuando creyeron que el agente ya no los perseguía, de nuevo oyeron un disparo. Posiblemente, ese tiro sea el que impactó sobre la persiana del locutorio ubicado en Spiro 3184. Los adolescentes doblaron en la esquina hacia la izquierda y tomaron la calle Andrade. “Vi un láser que nos pasaba cerca, escuché otro disparo y ahí vi a mi amigo tirado. Me di vuelta y el tipo se fue corriendo. Paré un auto y me llevé a mi amigo a la salita”, narró con la mirada ida Flores. Rojas cayó desplomado con un tiro que le perforó la nuca en la puerta de una heladería, ubicada en Andrade 6405. Lo que recalcó varias veces el amigo de la víctima fue que Aquino “estaba con uniforme”. Otra versión, colegas del detenido, sugiere que el agente se encontraba de vacaciones y que prestaba guardia en el boliche de forma particular.

Durante la manifestación que realizaron ayer, con corte de las calles General Rojo y Luque Honorio, Débora Rojas (32) exhibía una cartel en el pecho con la foto de un sonriente Angel. La contracara: “Mi hermano puede quedar paralítico”. Según le contó la hermana de Rojas a este diario, el estado del joven “es muy grave, aunque está un poco mejor que el sábado”. En base a los reportes que le hicieron los médicos, Rojas “tiene muy comprometidas sus funciones motrices”.

Una vecina de la zona le dijo a Débora que “seguro en una semana, al cana éste lo mandan a otra comisaría”. “Para que no pase eso hacemos este quilombo”, respondió ella, mientras arengaba a los amigos de su hermano que castigaban los bombos y cantaban: “Asesino, asesino, asesino”. Por ahora, Aquino está detenido y fue de-safectado de la Policía Bonaerense por orden del Ministerio de Seguridad provincial.

Entre los manifestantes se repetían algunos relatos: “El cana éste fajaba a los pibes”, “siempre tenía quilombo con los guachos”. Ajeno a la manifestación, Luis, un comerciante de la zona, le manifestó a este diario: “Acá todos lo conocían (a Aquino) y saben cómo es. Le decían Locati”. El hombre sostuvo que “siempre” hay enfrentamientos entre grupos de jóvenes, pero que esta vez “parece que fue otra cosa”. “El tipo éste metió la gamba”, agregó.

Desde la fiscalía, a cargo de Adrián Arribas, indicaron que el policía, que prestaba servicios en el Grupo de Apoyo Departamental en La Matanza, realizó cuatro disparos, aunque falta acreditar uno. Arribas imputó a Aquino por “tentativa de homicidio calificado por su condición de funcionario público” en perjuicio de Rojas y de sus dos amigos.

Luego de dispararle al joven, el suboficial se presentó en la comisaría 1ª de Laferrère, dijo que había tenido un altercado con un grupo de chicos y que había disparado. Aquino entregó su arma reglamentaria y al mismo tiempo aclaró que en su casa tenía otra pistola, que enseguida fue secuestrada por los investigadores.

El fiscal Arribas secuestró material de las cámaras de seguridad municipales y de las propias del boliche en las que se ve al efectivo discutir con un grupo de jóvenes y sacar un arma, ambas situaciones entre las 3.57 y las 4 de la madrugada del sábado. Ahora, aguardan los peritajes balísticos que realizará Gendarmería Nacional en los laboratorios judiciales de Lomas de Zamora.

Anoche, Angel Rojas permanecía en grave estado en el Hospital Interzonal General de Agudos Eva Perón (ex Castex), de San Martín, sus familiares y amigos pedirán hoy de nuevo, a las 17, frente a la estación de Laferrère, “que el caso no quede en la nada y que Angelito vuelva pronto”.

Informe: Leonardo Rossi.

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Los familiares y amigos de Angelito reclaman justicia y denuncian al policía.
Imagen: Joaquin Salguero
 
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