SOCIEDAD › SOSPECHABAN DE éL PORQUE TENíA VíNCULOS CON UNA FRANCESA DE NOMBRE LUNA, IGUAL AL SEGUNDO DE LOLA

Otro que fue detenido sin pruebas

El hombre detenido el sábado como un nuevo sospechoso del crimen de Lola fue liberado. Había sido investigado porque comentó que salía con una mujer llamada Luna, como Lola. Los padres de la joven sostienen que quieren saber la verdad.

El hombre de 35 años que había sido detenido por el asesinato de Lola Chomnalez en una playa de Uruguay fue liberado ayer por la Justicia uruguaya. El hombre habría contado a distintas personas que mantenía una relación con una joven llamada Luna, el segundo nombre de Lola. A través de su declaración y de la de otros dos testigos, se confirmó que se trataba de otra mujer, de origen francés, tal como señaló a este diario Raúl Oxandabarat, vocero de la Suprema Corte de Uruguay. La jueza a cargo de la causa se encuentra a la espera de una carpeta técnica con informes forenses y de pericias a los teléfonos de la víctima y del marido de la madrina de la menor para tener más precisiones sobre el crimen.

La jueza del departamento de Rocha, Marcela López, ayer al mediodía le tomó declaración al hombre de 35 años que había sido detenido en las últimas horas. El hombre, que fue identificado con el nombre A. para no revelar su identidad (lo que indica que las sospechas sobre él eran más de protocolo que otra cosa), reside en Valizas y le habría contado a distintas personas que tenía una relación con una joven llamada Luna, que coincide con el segundo nombre de Lola, lo que lo transformó en investigable para la Justicia y en culpable para algún medio que destacó que “se desconocía su ocupación”.

Antes de dar su testimonio el hombre afirmó ante la prensa que “no” tenía “nada que ver” con el crimen de la menor y que, en ese momento, estaba en su casa con su familia. “Yo soy un pescador, vivo bien, tranquilo. Están buscando un chivo expiatorio”, manifestó esposado.

Frente a la jueza penal, el hombre declaró que tenía un vínculo con una mujer francesa con el mismo nombre que el de Lola. Este testimonio fue confirmado luego por las declaraciones del hombre de 50 años que encontró el cuerpo de Lola y de una turista francesa, según dijo a Página/12 Oxandabarat.

“A partir de la declaración del hombre, y de dos testigos, se logró determinar que tenía una relación con una mujer de origen francés, que tenía un tatuaje en la parte alta del pecho y ya no se encuentra en el país. Los datos hacen suponer que no habría conocido a la víctima”, confirmó el vocero a este diario.

La magistrada también les tomó muestras de ADN a los interrogados para cotejarlas luego con el cuerpo de la víctima y elementos hallados en el lugar de dunas bajas y frondosa vegetación donde se la encontró semienterrada. Asimismo, al no encontrar indicios de que habría podido conocer a Lola, liberó al detenido.

Oxandabarat detalló que “la jueza también volvió a tomarles declaración a dos médicos forenses para conocer detalles sobre estudios que dan cuenta de alimentos hallados en las vías respiratorias de la víctima”.

“La Justicia todavía no tiene documentación sistematizada de toda la información del caso. Se espera la carpeta técnica, donde el Instituto Técnico Forense (ITF) recopila todos los informes forenses, y las pericias de los teléfonos de la víctima y del marido de su madrina”, remarcó el vocero uruguayo.

Jorge Barrera, abogado de la familia Chomnalez en Uruguay, mostró cautela ante los resultados de las declaraciones y también hizo hincapié en la importancia de los resultados de los informes médicos y los peritajes telefónicos.

“Los testimonios son importantes para reunir la mayor cantidad de pruebas y elementos que aporten más información concreta. Hasta que no estén las pericias definitivas, no existe una respuesta científica para el caso”, comentó a este diario el abogado. “Hay un número de pruebas que todavía no se entregaron y requieren un análisis profundo y riguroso. La familia se maneja con cautela porque quiere la verdad, no que se cierre rápido la causa”, agregó.

Según los defensores de la madrina de Lola, Claudia Fernández, y su esposo, Hernán Tuzinkevich, Lola asistió con ellos y el hijo de Tuzinkevich, de 14 años, a un toque de tambores en la plaza de Valizas, por lo que una de las líneas de investigación que maneja la jueza se concentra en el entorno familiar de la joven. Oxandabarat sostuvo que la jueza aguardaba pruebas de que participó en ese evento anunciadas por los defensores.

Los investigadores volvieron a la casa donde se hospedaba la menor junto a la familia de su madrina e incautaron cuchillos y objetos punzantes para analizar si coinciden con los cortes que presentaba el cuerpo de Lola. Personal de Prefectura, de Policía Científica y efectivos de la Jefatura de Rocha rastrillaron la zona de Valizas y de Aguas Dulces en busca de la mochila de la adolescente y del arma homicida, sin resultados hasta el momento.

Según Oxandabarat, “las declaraciones de hoy (por ayer) formaban parte de una de las líneas de investigación que maneja la jueza y que no ha arrojado resultados. De todas maneras, sigue trabajando en otras. Por el momento no tomará más testimonios”.

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Rastrillaron la zona de Valizas en busca de la mochila de Lola y de un cuchillo, sin éxito.
 
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