SOCIEDAD › CREARON TEMAS Y LOS GRABARON ARTISTAS CONSAGRADOS

Los chicos que tienen sus CD

En un certamen del Ministerio de Educación, estudiantes de todo el país escribieron canciones con sus historias. Músicos reconocidos las grabaron y ahora serán pasadas en las radios.

El sueño del pibe se convirtió en realidad. Un grupo de chicos de todo el país vio cómo sus “Historias de adolescentes” se transformaron en canciones interpretadas por reconocidos artistas, que grabaron un CD que será difundido en las radios en diciembre. Se trata del certamen del programa “Escuela y Medios” del Ministerio de Educación de la Nación. Ayer, para el cierre del concurso, los chicos llegaron al Abasto para ser agasajados y no como público: sus temas fueron elegidos entre más de 500, y relatan algunos de los problemas más comunes para los jóvenes: la drogadicción, la relación con los padres, los amores y desamores, el paso del tiempo y el consumismo.

Los pibes se desesperaban por saber quién interpretaría su canción. No sabían que Abel Pintos, Antonio Birabent, El Original, La Mosca, Laura Miller, Sandra Mihanovich y Súper Ratones habían puesto música y voz a sus letras. Entre la desesperación, Lalo Mir pasó cerca de los chicos cordobeses. Saludó. Al instante, una chica a la que llamaban “La Dolo” reprochó a un compañero: “¡Cómo que no sabés quién es!”. Pero la lista de figuras seguía. El ministro de Educación, Daniel Filmus, estaba tres filas delante de ellos, escuchando. Al igual que familiares y compañeros de los compositores, la directora del programa “Escuela y Medios”, Roxana Morduchowicz; el director de la Asociación de Radios Privadas Argentinas, Alberto Veiga, y los productores Pablo Ramírez y Luis Méndez.

Entre el cuchicheo y los primeros flashes cholulos de maestras y padres arrancó el encuentro. “El disco es una cosa preciosa, pero sin difusión no está completo, por eso en diciembre va a sonar en las radios de todo el país”, anunció Lalo. Y ya no importaba si Guillermo Novelis, de La Mosca, traía o no anteojos ni si Birabent era más lindo en vivo o en la tele.

“¿Quién quiere?”, de la Escuela 1 de Paraná, Entre Ríos, fue el primer tema, interpretado por Mihanovich. Una canción de bronca pos-desamor que Leonela consideró cantada “igual” a como lo hizo ella en el demo. Luego vino “Cabezas acomodadas”, del polimodal Juan Humberto Morán, de Castex, La Pampa. Birabent le puso cadencia porteña a una canción sobre el consumo y “la autoridad que atrofia la Humanidad”, mientras las chicas pampeanas se desvivían por una foto con el músico. “Hermano, amigo”, de la Media 409 de Rosario, fue cantada por el folklorista Abel Pintos, que reconoció la importancia del “trabajo compartido” de composición. Un tema rock transformado a folk sin perder la esencia del festejo a la amistad.

“Si no se lo digo”, de la Técnica 1 de Carlos Casares, Buenos Aires, llegó por la cantante Laura Miller. El pequeño Luis Soto, autor, reconoció que “tenía anginas” cuando la grabó. “Hace dos años era amigo de una chica y la entré a mirar con otros ojos. Dudaba, pero al final no se lo dije”, confesó. “Desde adentro”, de adolescentes porteños recluidos en el Instituto de Menores Luis Agote, llegó después. Aunque todavía no lo hicieron, los Súper Ratones pondrán las voces a esta especie de “Rock en la prisión” made in Argentina. La historia que se cuenta merece recuadro aparte, en esta misma página. “Reggae Antique”, de la Escuela Musical Collegium, de Córdoba, estuvo interpretado por La Mosca: “Es un hit”, evaluó Guillermo Novelis, el cantante de los anteojos grandes. Para la foto, los pibes le tocaron la pelada. “Es la bocha” (una expresión equivalente al “es una masa” porteño), respondieron cuando Página/12 preguntó qué significó para ellos oír su música en Buenos Aires.

“Soy tu hija adolescente”, de la Media 814 de San Rafael, Mendoza, fue cantada también por Miller. “Traté de contar cómo los jóvenes no nos animamos a hablar con nuestros padres”, explicó Melisa Escoriza, autora. Cada pregunta que este cronista dirigía a la nena era respondida por el hombre. La letra de la canción decía: “¿Qué no ves que ya crecí? No me pidas que cumpla tus sueños, lo que no pudiste ser”. “Cronos”, del liceo Cornelio Saavedra porteño, descomprimió el aire con su escucha en versión original, porque los Súper Ratones tampoco llegaron con las voces. Los petit rockers se animaron a reírse con –¿o de?– Lalo. “¿Cómo lo grabaron?”, preguntó Mir. “Entramos a una sala y tocamos”, respondieron. Las risas estallaron. “Ladrona de mi corazón”, del Polimodal 35 de La Leonesa, Chaco, hizo mover a todos. Hasta Filmus meneaba la cabeza. Una cumbia tocada por El Original. “Si el autor nos deja, la vamos a incluir en nuestro próximo disco”, ofreció el cantante tropical. La respuesta: un largo silencio y un vergonzoso “Sí”.

El sueño del pibe ya era real.

Informe: Luis Paz.

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Los chicos de la Escuela Musical Collegium, de Córdoba, con Guillermo Novelis, de La Mosca.
 
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