SOCIEDAD › ENTREVISTA AL EMBAJADOR NOAH MAMET

La fuerza del ida y vuelta

En su primera entrevista concedida a un medio argentino, el diplomático norteamericano se declara defensor ferviente de los intercambios estudiantiles y apuesta a su crecimiento.

 Por Soledad Vallejos

El intercambio estudiantil, cuando se vuelve una práctica consolidada y apoyada por los Estados, puede tener un correlato económico en más de un campo, asegura Noah B. Mamet, el nuevo embajador de Estados Unidos en Argentina. En su primera entrevista concedida a un medio argentino, aventura las razones del interés de los estudiantes norteamericanos por Buenos Aires como destino y explica por qué está convencido de que el sector privado, si invierte en programas de responsabilidad social empresaria abocados a becas estudiantiles, puede solucionar sus propias necesidades en el futuro no muy lejano.

–¿A qué atribuye el interés creciente de los estudiantes estadounidenses por las experiencias de intercambio en Argentina?

–En la actualidad, hay más de 4500 estudiantes estadounidenses cursando en la Argentina y creo que la cantidad va a aumentar significativamente en los próximos años. Argentina es conocida por tener un sistema universitario sólido y bien establecido. Científicos formados en el país han ganado premios Nobel y hay argentinos que se destacan como profesores en muchas de las más prestigiosas universidades e instituciones de los Estados Unidos y el resto del mundo. Entonces, la calidad de la educación en Argentina es, sin lugar a dudas, muy alta. Fuera del ámbito de la clase, los estudiantes de intercambio que estudian en el país reciben los beneficios adicionales de la experiencia cultural de vivir en una ciudad vibrante y cosmopolita como Buenos Aires, además de la oportunidad de disfrutar de las bellezas naturales de este extenso país caracterizado por su diversidad. Estas son tan sólo algunas de las razones por las que Argentina es el segundo destino latinoamericano más buscado por los jóvenes de mi país que desean estudiar en el extranjero.

–¿Cuál es el interés del sector público en los intercambios educativos?

–Hace cuatro años, el presidente Barack Obama lanzó una de sus iniciativas más ambiciosas en materia educativa: “La Fuerza de los 100.000 en las Américas”, que busca incrementar los intercambios educativos en el hemisferio, con el objetivo de llegar a los 100.000 estudiantes estadounidenses que estudien en las Américas y replicar el mismo número de estudiantes latinoamericanos y canadienses que estudien en los Estados Unidos. A la larga, esto traerá aparejado mayor prosperidad regional y entendimiento entre los futuros líderes e innovadores de Argentina y Estados Unidos. De hecho, en Argentina, esta iniciativa se tradujo en el Programa Bec.Ar, llevado adelante junto con el gobierno de Argentina y que ayuda a cientos de argentinos a realizar estudios de posgrado en ciencia y tecnología en instituciones estadounidenses. También estamos enfocados en programas de inglés porque hablar tanto inglés como castellano abre puertas para que los argentinos puedan tener éxito en el mercado internacional, en los campos de las ciencias y de la educación superior. Nuestro objetivo, entonces, es lograr un aumento significativo de la cantidad de estudiantes que participan en todos nuestros programas; inclusive en los viajes que incluyen como parte de la experiencia cursos cortos de aprendizaje de inglés, intercambios de un semestre de duración y estudios de grado.

–¿Cuál es el interés del sector privado en los intercambios educativos?

–Hace poco me invitaron para hablar en un evento organizado por la Cámara de Comercio de los Estados Unidos en la Argentina y allí alenté al sector privado a unir fuerzas con el sector público para ayudar a financiar las oportunidades de intercambios educativos entre Argentina y Estados Unidos. Estoy convencido de que una expansión en las oportunidades educativas beneficiará a las economías tanto de Argentina como de Estados Unidos, ya que una mayor calidad en la educación conlleva mayores ingresos y movilidad social. Para ser competitivas en el siglo XXI, las empresas necesitan empleados calificados, clientes de altos ingresos y líderes con visión global. Por estos motivos, alentamos mayor inversión por parte del sector privado en becas para educación como parte de su responsabilidad social empresaria y como una de las maneras de lograr que las empresas puedan responder a sus propias necesidades en el futuro.

–¿Cree que pueden surgir otras cosas de esta sinergia?

–Totalmente. Los intercambios educativos no son sólo una experiencia que les cambia la vida a los estudiantes sino que constituyen también uno de los mejores vehículos que Argentina y Estados Unidos tenemos para promover el entendimiento cultural, compartir conocimiento y crear lazos profesionales y personales que trascienden la distancia y el tiempo. De hecho, la educación no es un tema nuevo para mí. En mi estado natal, California, trabajé intensamente durante muchos años para ampliar las oportunidades educativas para los estudiantes de sectores menos privilegiados y ahora como embajador en Argentina, sé que incrementar la cantidad de estudiantes que cursan estudios en el extranjero constituye el modo más efectivo y duradero de lograr objetivos a largo plazo como profundizar el entendimiento, la amistad y la cooperación entre ambos países. Tengo el firme compromiso de fortalecer aún más los intercambios educativos entre Argentina y Estados Unidos.

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