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Sábado, 28 de febrero de 2015

TELEVISION › LEONARD NIMOY (1931-2015) FUE EL RECORDADO VULCANO DE VIAJE A LAS ESTRELLAS

Ultimo Star Trek para el señor Spock

En su esfuerzo por despegarse del personaje que lo hizo famoso, Nimoy llegó a ser un exitoso director de cine y publicó libros de poesía y fotografía, pero siempre será recordado como emblema de la ciencia ficción de los años ’60 y ’70.

 Por Andrés Valenzuela

“No fumen. Yo lo hice. Desearía no haberlo hecho.” El actor, productor, director, poeta, fotógrafo, músico y escritor Leonard Nimoy, conocido mundialmente por su papel como el vulcano Sr. Spock en Viaje a las estrellas, publicó ese tuit el pasado 11 de enero. Fue un preanuncio de que sus pulmones no le darían mucho tiempo más en la Tierra, obstruidos por una enfermedad que ya se había convertido en crónica por años de cigarrillo. Finalmente, el hombre que fue emblema de la ciencia ficción televisiva de las décadas del ’60 y ’70 murió ayer a los 83 años en Los Angeles.

La noticia de su fallecimiento provocó la inevitable ola de consternación entre los fans, pero se extendió mucho más allá. Prácticamente todos los canales de comunicación de cada programa de la NASA lamentaron su partida. Por ejemplo, desde la cuenta de la misión Dawn recordaron su participación como narrador en el primer video del proyecto. Es que Nimoy fue una fuente de inspiración en esos locos años de la carrera espacial: Viaje a las estrellas (Star Trek) se estrenó en la televisión norteamericana en septiembre de 1966, tres años antes de que el hombre pisara la Luna por primera vez. Es inevitable pensar en la velocidad warp, en los “misiles de photones” y en el saludo vulcano como parte indispensable de la motivación que llevó a muchos niños de entonces a convertirse en los ingenieros espaciales y astrónomos que hoy toman decisiones en la aviación aeroespacial de EE.UU. Incluso hay un asteroide que lleva el nombre del personaje.

Nimoy nació en Boston, Estados Unidos, en 1931, y comenzó su carrera artística a los 20 años, con un pequeño papel en la película Queen for a Day, que lo llevó a otros papeles menores en teatro y cine. Desarrolló casi toda su carrera actoral entre el cine y la televisión. Desde este lado del mundo poco puede destacarse de su trabajo de entonces, más allá de una participación en The Twilight Zone y Perry Mason. No fue sino hasta 1966 que se convirtió en el alma de Viaje a las estrellas, donde lideró la serie junto a William Shatner (el Capitán Kirk).

En los años que siguieron al éxito de la serie, Nimoy se esforzó –y en buena medida lo consiguió– en dejar atrás el rol del alienígena superlógico, con el que mantenía una relación de amor/odio. En ese esfuerzo comenzó su derrotero por distintas disciplinas: la fotografía, la música, el teatro y la poesía lo inspiraron y ayudaron a crecer como artista, pero el éxito comercial siguió vinculado al universo audiovisual. Al comienzo lo hizo dirigiendo una de las películas de la franquicia que lo había hecho famoso. Sorprendió a propios y ajenos en el tercer film de la saga, que vendió a más no poder, y se superó a sí mismo en la siguiente entrega. Sin embargo, no limitó su rol detrás de cámara a las aventuras de la nave Enterprise y la Federación de Planetas. Nimoy es responsable, por ejemplo, de películas como Tres hombres y un bebé, también de notorio éxito comercial. Aunque se había retirado de la actuación a comienzos de este siglo, la aparición de J.J. Abrams reviviendo la franquicia lo puso al frente de la cámara otra vez en dos breves apariciones, para las últimas dos películas. Hacía, claro, una versión envejecida del personaje, mientras el joven Zachary Quinto tomaba su papel.

Aunque no ganó ningún premio Emmy por su trabajo, sí fue nominado cuatro veces. Tres por su Spock y otra más por su rol como marido de Golda Meir, la primera ministra israelí, en la película A Woman Called Golda, protagonizada por Ingrid Bergman. Fue uno de los tantos trabajos opacados por la imagen de orejas puntiagudas y lógica inflexible de su papel más conocido.

Nimoy publicó dos autobiografías. La primera llamada No soy Spock y la segunda titulada Soy Spock. Entre una y otra median 18 años, que fue lo que le tomó al actor aceptar la relevancia del personaje en la cultura popular y en su carrera (y vida) en particular. Como suele sucederles a los actores que son demasiado exitosos por un papel puntual, siempre temió quedar encasillado en el personaje y no poder salir de él. Curiosamente, y a pesar de ser el emblema de la serie, Nimoy también es el único actor de Viaje a las estrellas que pudo construir una carrera relevante más allá de ese personaje icónico.

Publicó tres libros de poemas y cinco discos, puso su voz en distintas series y películas animadas así como en videojuegos. También publicó un libro de fotos relacionado con el aspecto femenino de Dios, según su interpretación de la Kabbalah, que le valió cierta controversia, por la presencia de mujeres desnudas. No era la primera vez que su carrera era influenciada por la religión que profesaba: el saludo vulcano estaba basado en la bendición kohane.

Para sus últimas declaraciones públicas también eligió la red social del pajarito: “La vida es como un jardín. Puede haber momentos perfectos, pero no se preservan excepto en la memoria. Larga vida y prosperidad”, aludió al tradicional saludo de la raza extraterrestre a la que pertenecía su personaje más famoso.

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