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Viernes, 30 de septiembre de 2016

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HAGAN LIO

“¿Por qué hay tan pocas biografías femeninas? ¿Wikipedia es misóniga?”, se planteó la fundación que administra la popular enciclopedia libre. Con autocrítica y urgencia realizan acciones para achicar las brechas. Tejen alianzas con el movimiento de mujeres, se preguntan por el sexismo en la producción del conocimiento, por los imaginarios que reproducen las TIC, por la democracia en Internet, por la narración colectiva de todas las historias. Y dejan la página en blanco para feminizar y sumar diversidad a este libraco virtual, lugar político-estratégico si los hay.

 Por María Mansilla

Cuando arrancó Wikipedia en español, año 2004, la biografía que arrasaba sigue siendo la más visitada, hoy, en la versión argentina de la plataforma. De esa mujer, dice: “Impulsó y logró la sanción en 1947 de la ley de sufragio femenino. Desarrolló una amplia acción social...”. El perfil de la enciclopedia libre sobre Eva Perón arrasó/a no sólo por la cantidad de personas que cliquearon para leerla; también por la cantidad de manos, ideologías, miradas que se sentaron frente a la computadora a reconstruir el CV.

El caso es más que una anécdota en la punta del iceberg que es Wikimedia Argentina, es decir entre las cinco personas que integran el staff local de esta ONG virtual y global. Su trabajo cabe en la palma de su mano, pero saben que más allá de los smartphones, las pantallas, los links y los likes, no es vintage cumplir horario, compartir escritorio y el mate de madera fucsia con lunares verdes. Wikipedia es su proyectos más visible, más rentable. Tiene una oficina sobre Avenida Rivadavia, Congreso; deco espartana, dos mesones de trabajo, un sillón mullido, silencio, luz natural, kitchinette y una pizarra donde se leen las máximas de la convivencia laboral: 1) “Un asunto por vez, siempre que se pueda.” 2) “Somos pocos, nos apoyamos y guiamos.” 3) “Preferible lo estratégico a lo desgastante.”

El staff no se ocupa de escribir los contenidos que automáticamente aparecen primero entre los resultados de Google. Pero le toma el pulso al material que socializa la nueva elite de este ecosistema digital, los wikipedistas. En modo curatorial, incorporaron a su agenda cuestiones de diversidad y género. Los resultados van a paso lento, pero el plan se ejecuta sin pausa.

Rambo y Meryl Streep

Lo señaló The New York Times: “¿Por qué en Wikipedia es mucho más breve el artículo sobre Los Puentes de Madison que el de Rambo?”.

De todas las versiones que la enciclopedia libre tiene en castellano, Argentina, España y México son pioneras en dar altertas para tocer esa brecha, sumar voluntarias/editoras al teclado, más biografías femeninas y una impronta feminista. Del 100% de los perfiles disponibles en castellano sólo el 16% son de mujeres y suele estar escrito con sesgos sexistas y androcéntricos. Entrevistan a los datos. Se preguntan: si el 90% de los editor*s son varones, ¿cómo involucrar a las mujeres en la producción de conocimiento? ¿Qué imaginarios despiertan las TIC? ¿Cómo ampliamos los contenidos elaborados desde el Sur? No hablan sólo de la brecha de género sino de las brechas: digitales, territoriales, idiomáticas, étnicas, clasistas, identitarias.

Wikipedia nació en el 2001 por el capricho heroico de un tal Jimmy Wales: contagiar el erotismo de compartir saber en tiempos de espectáculo, neoliberalismo y boludez. El proyecto creció más que los soportes digitales de la Enciclopedia Británica, National Geographic y CNN. Vaya si es un lugar estratético.

A dormir al living

“¿Cómo validar nuestra voz en espacios como estos, rodeadas de la mirada masculina?”, analiza Anna Torres, Directora Ejecutiva de Wikimedia Argentina. Y sin autocensura comparte con LAS12 las inquietudes que expresó hace un par de meses en Cuba, invitada a un congreso sobre tecnología y techo de cristal. Contó que es española, que como treintañera su vida tuvo antes y un después del 15-M. Que ama Nicaragua y trabajó allá en la Agencia Española de Cooperación Internacional, y que antes de llegar a la Argentina vivió en México: fue parte de ONU Mujeres.

La jefa de Wikimedia Argentina -que no se cree jefa- creció en Tarragona. En su casa había una PC que sólo tocaba su papá, y la única noche que lo vio dormir en el living fue cuando regaló una plancha para el Día de la Madre. Su hermana es ingeniera. Hablar con Anna Torres, escuchar de sus ideales, de sus tareas, es como tomar un café con Pip Tyler, la protagonista de Pureza, la novela de Jonathan Franzen que describe un mundo que se hamaca entre datos, aparatos, la nube, causas sociales, filtraciones, becarias esculturales y cierta oscuridad masculina.

En ese congreso internacional Torres reflejó, con su historia, a su generación. Después se despachó con las reflexiones que la Fundación se plantea desde 2007, cuando se gestaron Wiki Women Camp, Wiki Género, Wikimujeres, alianzas con académicas, militantes y organizaciones como IIPPE Unesco, ONU Mujeres, Mujeres en Igualdad. Ella repite cifras fastuosas como quien oye llover (“medio millón de visitantes al mes”, “6to. sitio más leído del mundo”, “80 mil editores activos”). Pero abre enorme los ojos de su cara lavada cuando se refiere a los wikipedistas/editores, esos “coleccionistas de conocimiento”, eruditos en trenes, historia rusa, sintaxis o astronomía. La mayoría son varones (blancos, eruditos, exigentes, ¿arrogantes?), tienen entre 20 y 40 años.

Al analizar el proceso de construcción de los artículos publicados, detectaron que la mayoría de las voluntarias escribe información desde cero, es decir: no mete mano en textos ajenos. “La mujer lo intenta pero se cansa porque el hombre la pelea y la pelea. Se siente lo mismo que cuando estás en un conflicto y eres minoría -compara Torres, politóloga-.”

Para torcer el recorrido organizan “editatones”, maratones de edición. Hacen otras cosas más allá de investigar qué nombres no pueden no-estar en el libraco virtual. Por ejemplo, concursos para traducir artículos al inglés, esperanto, guaraní o alemán. Lo hicieron con el material sobre las sufragistas argentinas. Así, las andanzas de Elvira Rawson, Cecilia Grierson y Alicia Moreau de Justo están disponibles para millones de personas en el mundo. “Sumar editoras permite sumar diversidad de miradas. Incluir más biografías de mujeres permite hacer justicia.” La próxima jornada será el 22/10: Editatón Mujeres Escritoras, 2 pm, MACBA (Museo de Arte Contemporáneo), San Juan 328, CABA.

En el Manifiesto Wikipedista desdramatizan: “Que no te asuste editar por miedo a ponerlo todo patas para arriba. Las versiones anteriores de los artículos están guardadas, así que no hay forma de que puedas estropear por accidente Wikipedia o de destruir su contenido. Por eso recuerda: todo lo que escribas aquí pasará a la posteridad.”

La coreo de las abejas

El staff está recién llegado de un pueblito de 798 habitantes que apenas tenía Wi-Fi. Esino Lario (según Wikipedia) “es una comune italiana” que está cerca de Milán. Ahí fue el último encuentro del movimiento que cada año se reúne en un país distinto, elegido por su estabilidad política, el respeto hacia los DDHH y la generosidad para otorgar visas a miembr*s de Africa y Asia.

Las fotos posteadas en @wikimedia_ar lo reflejan: gente, caras y colores procedentes de donde se te ocurra. Obra y magia del trabajo colaborativo. “El concepto de organización basado en la inteligencia colectiva no es nuevo, ¡tiene 3 millones de años! -explica a LAS12 Alejandro Frenkiel, psicólogo laboral, investigador de la Universidad Di Tella y parte del equipo de la consultora colaborativa C2-. Un autor que lo analiza es Howard Bloom, él empezó observando las colonias de hormigas y de abejas, y su forma de colaboración descentralizada y auto-organizada en pos de un mismo objetivo. Lo interesante hoy es pensar qué aporta la tecnología a este modelo, y la evolución de la web 1.0 a la 2.0 permite lo interactivo. Y al compartirse, el conocimiento se profundiza, se expande; ya no queda encerrado en el panal o en el hormiguero.”

Pero la gracia de la inteligencia colectiva está en la heterogeneidad, en la polifonía, en la paridad.

La casa central-global de Wikimedia está en San Francisco. Son vecinos de Google, eBay, YouTube. La diferencia: ellos son una ONG sin fines de lucro. Y como Creative Commons, Linux, defienden el acceso libre a Internet y al conocimiento. Las campañas de fundraising son para apoyar proyectos, sueldos y softwares. Wikimedia es el paradigma de sustentabilidad, se alegan. Se mantiene con donaciones individuales que van de 5 a 100 dólares. La ruta del dinero que recibe cada capítulo es una clase de cooperativismo 2.0 por la forma en la que los staffs tienen voz y la comunidad, voto.

Queremos enfurecerlas

“¡Wikimierda!”, se leyó en un foro de discusión... Es que ingresar al wikiworld supone otra cosmovisión y exige paciencia, táctica y estrategia. En las maratones de edición la coordinadoras no bromean cuando, entre risitas, avisan: “¡Queremos enfurecerlas!” y cuentan que en la primera versión de la bio de Marie Curie se hablaba primero de marido e hijos, y después de átomos.

“Me costó adaptarme a una mentalidad ajena a lo que para mí es un movimiento colaborativo”, se despachó Montserrat Boix, española, ex Mujeres en Red, fundadora de Wikimujeres. Al principio, contó, no terminaba de enganchar la onda de un equipo de nerds interesad*s en la eficacia numérica y no en las calidades. El recorrido de Montserrat es un espejo de lo que les pasa a muchas; la reconocida periodista de carácter tan fuerte como su pelo rojo ya se adaptó, se encontró con pares, tendió redes con capítulos de Oriente Medio, Irak, Irán, Palestina. En Wikimujeres.es también hace declaraciones de amor: “Es un proyecto colosal para el desarrollo humano. Estoy impresionada por su potencial, es el momento de dar batalla.”

Tomarse cinco minutos para bucear la plataforma con lupa es interesante. En el perfil de Abuelas hay una foto de Las Violetas y se explica que ahí se juntaban a tomar el té para edulcorar la revolución que estaban planeando. Si se busca “Misoprostol” la data tiene una confortable perspectiva. Al cierre de esta nota, la biografía de Evita había sido retocada en las últimas cinco horas. El #NiUnaMenos está traducido al chino. ¡Pero cuánto falta! La información sobre el Encuentro Nacional de Mujeres está bastante desangelada. Y de LAS12 apenas hay un renglón dentro de la descripción de Página12 que dice: “suplemento de igualdad entre hombres y mujeres”.

Hasta la victoria, enter.

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