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Viernes, 18 de diciembre de 2009

TEATRO

Desbordes

En la tardecita de un risueño domingo, el Teatro Silencio de Negras del barrio de Montserrat abre sus puertas y ofrece café con galletitas. Así es la víspera del espectáculo Contando a mi abuelo Juan Bosch, de la actriz y nieta del escritor dominicano, María Isabel Bosch.

 Por Sonia Jaroslavsky

La actriz María Isabel Bosch y su grupo Tibai Teatro, conformado en el 2003 (Las Viajeras), realiza este trabajo a modo de celebración por el centenario del nacimiento del destacado escritor dominicano y abuelo de María: Juan Bosch. Cuentista, novelista, ensayista e historiador. Nació en 1909 y durante la dictadura de Trujillo vivió exiliado en Puerto Rico y Cuba. En este último país y en 1939 funda, junto a otros compañeros exiliados, el Partido Revolucionario Dominicano (PRD). En 1962 fue presidente de República Dominicana hasta que, al año, el golpe militar aborta su programa reformista. En 1973 funda el Partido de Liberación Dominicana (PLD). El abuelo ha sido considerado una persona que intentó restablecer la democracia en su país, luchando siempre por la libertad y el bienestar de su pueblo. En los cuentos que toma su nieta se puede observar claramente la profunda visión que tenía de su gente. Bosch pintó su aldea con un profundo amor y sentido humano, reflejando la realidad del campesino dominicano.

Tibai Teatro, conformado por María Isabel Bosch, Diego Schiavini a cargo del diseño de luces, fotografía y estética de arte y Verónica Belloni en el entrenamiento corporal abordan y sostienen una línea orientada a contenidos de denuncia social. Lo hicieron así con Las Viajeras, de Bosch y Jorge Merzari que recibió muchísimos elogios e indagaba acerca “de la situación desventurada de las mujeres dominicanas que viajan a la Argentina en busca de un futuro promisorio y, engañadas, caían en las redes de la explotación sexual”. Hoy por hoy el grupo está investigando sobre la violencia doméstica para un futuro montaje.

Bosch nieta eligió tres cuentos de su abuelo escritos antes de su exilio: “Dos pesos de agua”; “Los amos” y “El algarrobo” que se van entrelazando a medida que transcurre el espectáculo. Los personajes de los cuentos son interpretados por la actriz poniendo su cuerpo, voz y gestualidad para modelar estos seres que se ven desbordados por el acecho de la naturaleza (las sequías, las fuertes lluvias), por la dominación y sometimiento humano o por un entorno hostil. El paisaje dominicano se hace presente en su relato: el bohío (rancho), la tierra, los ríos y los caminos, el campesino y la campesina sufrientes, luchadores y creyentes. “En mi país –dice la intérprete y directora– tuve grandes maestros cuyos montajes están basados en la interpretación de múltiples personajes. Es algo que viene del teatro de carácter popular que se hace allá y en toda la historia del teatro universal, y por empatía y formación yo vengo de ahí... Así que la decisión de no narrar sino de interpretar los personajes de los cuentos es muchas veces una idiosincrasia y sobre todo las enormes ganas de jugar con el cuerpo, la voz y estas historias.”

María Isabel se formó en la Escuela de Arte Dramático de Santo Domingo y estuvo varios años trabajando con una compañía de danza-teatro: “El trabajo con el cuerpo siempre me ha interesado desde que empecé a indagar en una impronta propia. En este espectáculo el cuerpo crea las metáforas porque el mismo material me pedía eso, pues los cuentos de mi abuelo rescatan la tierra, al amor a su pueblo... y nuestra tierra está en nuestro cuerpo”. A partir de técnicas como el Tai Chi, yoga y juegos de danza afro se configuran los personajes de los cuentos “pero –dice María– sobre todo trabajamos en la recreación del Carnaval de personajes que conozco del campo adentro de la República Dominicana y el trabajo acerca de sus voces, sus acentos y sus tempos”.

Su nieta y el bebé que lleva en su vientre –y que la acompañó mientras contaba y danzaba a su abuelo– dicen: “¡Mi abuelo nació en una isla que ya es principio de soledad!”. La voz de Bosch irrumpe y el espectador se deleita con el final de “Los amos”, con la magia que siempre imparte escuchar los textos en boca de su creador. ¤

Contando a mi abuelo Juan Bosch. Tres relatos. Domingos 20 y 27 de diciembre, 18.45 hs. Teatro Silencio de Negras. Luis Sáenz Peña 663. $ 25 (estudiantes y jubilados $ 15). Reservas. 4381-1445

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