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Viernes, 3 de octubre de 2014

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SALUD Para sacarle la careta a una enfermedad que mata cinco mil mujeres por año en la Argentina, el Primer Congreso de Pacientes de Cáncer de Mama busca generar un nuevo espacio de asesoramiento e intercambio de experiencias entre pacientes en tratamiento, pacientes recuperadas, familiares y médicxs especializadxs. El 70 por ciento de los casos se detecta en el autoexamen y el 75 por ciento no tiene antecedentes familiares, de manera que la prevención es la mejor aliada.

 Por Carolina Selicki Acevedo

El cáncer de mama es la proliferación acelerada, desordenada y no controlada de las células del tejido mamario. En la actualidad, toda mujer debe controlarse. Atrás queda el reducir a un grupo la posibilidad de desarrollar la enfermedad, ya que entre los factores de riesgo figuran los antecedentes personales y familiares de cáncer de mama o de enfermedad benigna (no cancerosa) de mama y tratamiento con radioterapia u hormonas, pero también el sobrepeso, el sedentarismo, el tabaquismo y el consumo de alcohol en exceso. Asimismo, se calcula que afecta a una de cada ocho mujeres y el mayor factor de riesgo es ser mujer, ya que en el 75 por ciento de los casos ocurre en mujeres sin ningún factor de riesgo conocido. Hasta acá, la alarma parece extenderse y crecer, sin embargo, como se aclara desde el Centro Mamario del Hospital Universitario Austral, la clave de la enfermedad está en la prevención: el 70 por ciento de los tumores se detecta en el autoexamen.

Las12 dialogó con el doctor Ignacio McLean, jefe del servicio de Patología Mamaria y director del Centro Mamario del Hospital Universitario Austral (HUA) y organizador junto con la licenciada Daniela Berdinelli del Primer Congreso de Pacientes de Cáncer de Mama, quien además de adelantar detalles de lo que será este encuentro profundiza sobre la etapa de recuperación de las pacientes. “El cáncer de mama en un alto porcentaje se cura o se controla perfectamente. La proporción de mujeres que muere por un cáncer de mama es cada vez menor. Revisando estadísticas del Instituto Nacional del Cáncer (INC), se detectan 18.000 nuevos casos por año en Argentina, de los cuales sólo 5000 son terminales. Por eso es fundamental la detección temprana.”

La sombra de la herencia

El cáncer hereditario representa alrededor del 510 por ciento de todos los casos de cáncer de mama. Sin embargo, uno de los principales temores que tienen las pacientes que son madres es la de que sus hijas también padezcan la enfermedad. Por eso se insta a que “a partir de los 40 años se realice una mamografía anual, que quien tenga algún antecedente familiar se haga una mamografía a partir de los 30 años y en caso de presentarse algún síntoma, como la detección de nódulos al palparse, lo haga antes de los 30”, señala McLean, y agrega: “Desde el Centro mamario del HUA pude constatar que la atención especializada es fundamental. Las mujeres que acceden a este tipo de atención tienen mejores resultados y mejores tasas de sobrevida”.

Lamentablemente, mucho hay por hacer en torno de la igualdad de acceso a un tratamiento. Más teniendo en cuenta que cada mujer deberá recibir un tratamiento determinado para las alteraciones específicas que le produce el tumor. Profundizando en esta problemática, el Ministerio de Salud creó el año pasado el Programa Nacional de Control de Cáncer de Mama coordinado desde el Instituto Nacional del Cáncer y se basó en los resultados del Diagnóstico Situacional del Programa Nacional y Programas Provinciales, realizado entre 2009 y 2010 con el apoyo técnico y financiero de la Organización Panamericana de la Salud. Sus ejes son el control de calidad, la cobertura y el monitoreo, en busca de eliminar las barreras que impiden el acceso a la cobertura como la falta de información, de tiempo, la sobrecarga por trabajo, hijxs o familiares a cargo, la falta de dinero para una atención hospitalaria, entre otras. Por su parte, en la ciudad de Buenos Aires funciona el Programa de Detección Precoz de Cáncer Genitomamario, con el objetivo de reducir los casos de mortalidad, la prevención y diagnóstico temprano y garantizar el tratamiento adecuado en un ciento por ciento de los casos diagnosticados. Así, por demanda espontánea –y de 13 a 19– quien lo necesite puede acercarse a los hospitales: Penna (Pedro Chutro 3380), Piñeiro (Varela 1301), Ramos Mejía (Gral. Urquiza 609), Pirovano (Monroe 3555), Rivadavia (La Heras 2670) o Zubizarreta (Nueva York 3952). Para quienes poseen obra social o prepaga el panorama es un poco distinto, ya que el Programa Médico Obligatorio (PMO), de acuerdo con la ley 24.754, exige la cobertura de diagnóstico, es decir, la mamografía anual para mayores de 49 años y menores de 49 años con antecedentes de cáncer de mama familiar o personal u otros factores de riesgo y la cobertura de los tratamientos y medicamentos (al ciento por ciento), siempre que estén aprobados por protocolos nacionales. Finalmente, son las fundaciones u organizaciones las que, también al tanto de los costos que deben afrontar las pacientes, suelen ofrecer semanas de diagnóstico precoz gratuito, su posterior seguimiento para quienes no posean cobertura, pertenezcan a grupos de riesgo o sean de bajos recursos, entre ellas Lalcec.

La recuperación

Una mujer al ser diagnosticada de cáncer de mama necesitará de un tratamiento o una intervención, período que puede llevar de pocos meses a un año o más y no suele ser fácil. Pero luego de esta primera etapa comienza la de la recuperación, “muchas veces la medicina convencional junto con la ciencia no se ocupan demasiado de esto y ahí radica la falla. La mujer suele quedar con secuelas, no sólo físicas sino también anímicas, psicológicas, en todos los ámbitos”, recalca el Dr. McLean y es a partir de esto y del pedido de las mismas pacientes es que se organizó este congreso, destinado a quienes estén en tratamiento o que lo hayan estado y se encuentren recuperadas, como para su entorno más cercano. El encuentro estará a cargo de especialistas de distintas disciplinas: medicina oncológica, psicología, nutrición, asistencia fisioterapeuta, entre otros, y la participación de instituciones de reconocida trayectoria en la prevención y tratamiento de esta enfermedad, como Fundación Avon, Fundación Salud y la Fundación Actitudes que Sanan y Movimiento de Ayuda contra el Cáncer de Mama (Macma). Cuatro son los módulos a desarrollar: Información médica, Psicología –impacto emocional, imagen corporal–, Calidad y estilo de vida y Recursos y herramientas, donde intervendrán las fundaciones. “La idea es poder repetirlo anualmente y que se sume el entorno cercano porque suele ocurrir que a veces necesita más asesoramiento el familiar que la paciente”, puntualiza.

Hoy, 3 de octubre, de 8.30 a 18.30. Salón Auditorio Fac. de Ciencias Biomédicas Universidad Austral (edificio HUA), Panamericana, Acceso Pilar, salida Km. 50, Av. J. D. Perón 1500 (ex ruta 234), Derqui, Pilar, Pcia. de Buenos Aires.

Informes e inscripción: (0230) 4482574/72. 15 5414 6497. [email protected]

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