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Lunes, 10 de diciembre de 2007

FúTBOL › VAPULEO A INDEPENDIENTE EN SU ESTADIO DESPUES DE DAR UNA VUELTA OLIMPICA...

Celebró Arsenal, el príncipe de Copas

El club de Sarandí se entregó en grande al festejo por la obtención de la Sudamericana. Le ganó sin discusión al Rey de Copas, al que cargó toda la tarde desde las tribunas.

 Por Ariel Greco

¡Qué agrande, Arse! Luego de la histórica consagración del miércoles en la final de la Copa Sudamericana, Arsenal vivió su gran fiesta en el Viaducto, con una celebración que incluyó la tradicional vuelta olímpica, mucha pirotecnia, camisetas alusivas a la consagración y, para cortar definitivamente el cordón umbilical, todo tipo de cargadas para Independiente, convidado de piedra al festejo. Y para que la tarde fuese redonda, luego el equipo de Alfaro se floreó ante un rival que hasta hace dos meses parecía el seguro campeón y que ayer se fue contento por llevarse un 2-3 que debió ser goleada. El “ole, ole” que bajó desde la tribuna local durante los últimos minutos fue la postal perfecta de lo que fue el encuentro.

“Del Viaducto/ salió el nuevo campeón...”. El primer hit de la tarde no se hizo esperar. Uno a uno, con una camiseta blanca con letras rojas y la imagen de la Sudamericana, los jugadores dieron la vuelta olímpica, bajo la ovación de todo el estadio. Sí, incluso la hinchada de Independiente aplaudió a los campeones. Sin embargo, desde la tribuna local no hubo ningún reconocimiento para ese gesto. “Ganá una Copa/ la p... que lo parió...” y “Rojo no chamuyes más/ el capo de Avellaneda/ vive en el Viaducto/ y se llama Arsenal...”, fueron las respuestas de los agrandaditos hinchas del Arse. Y para dejar en claro que ya se sienten emancipados, desterraron cualquier vínculo con sus hermanos mayores: “Y ya lo ve/ el que no salta es del Rojo y la Acadé...” y “Son todos p... los del Rojo y la Acadé...” fueron los cantos elegidos para demostrarlo.

Y en el juego, las diferencias también se hicieron notorias. Porque Arsenal se contagió de sus hinchas y salió dispuesto a transformarse en protagonista, con presencia en campo rival. Por el contrario, Independiente asumió un rol de espera, llamativamente tímido y sin actitud para buscar el ataque. Por eso, el equipo de Alfaro pudo ponerse rápido en ventaja, pero esta vez el zurdazo mordido del héroe Andrizzi murió en las manos de Assmann y la apilada memorable del Papu Gómez, que en la semana le regaló su camiseta a Maradona, terminó con un disparo al alambrado. El dominio era abrumador, adentro y afuera. “Hay que saltar/ que el Rey de Copas/ no existe más...”, seguían las gastadas. El contragolpe fue apenas un tímido “el que no salta/ es un ladrón...”, en alusión a Julio Grondona. Pero de inmediato fue opacado por “el que no salta/ no va a Japón”.

Lo cierto es que tras veinte minutos brillantes, Arsenal decayó en su rendimiento y lo pagó caro. Casi en la primera aproximación, Oyola sacó un derechazo débil, que se desvió y descolocó a Cuenca para decretar el 1-0. Y entonces, los hinchas visitantes tuvieron su momento de gloria asegurando ser los capos del barrio y minimizando la “cancha de metegol” de su rival, sin percatarse que están jugando de inquilinos en Racing...

Más allá de haber hecho el gasto y no llevarse nada al descanso, Arsenal no decayó en su ánimo. Entonces, con una ráfaga dio vuelta el marcador e, incluso, se sobrepuso al error que permitió al insultado Denis volver a empatar con un cabezazo cruzado. Es que primero Calderón puso el 1-1 con una palomita tras un zurdazo defectuoso de Andrizzi, luego el zurdo anotó de derecha el 2-1 en una jugada colectiva que tuvo una gran asistencia de Gómez y, tras la igualdad de Denis, Calderón puso el 3-2 definitivo con un penal ejecutado con clase por una mano de Moreyra.

Allí sí, la fiesta para Sarandí fue completa. Porque Gómez siguió insistiendo con su gambeta atrevida, Raymonda se acopló perfecto y Calderón volvió a demostrar su vigencia. El resto, con orden y amor propio, se encargó de cerrar todos los caminos ante un deshilachado Independiente. Y la hinchada, siguió con sus cantos, su alegría y sus cargadas. El toque y la circulación de pelota en los últimos minutos fueron la frutilla de la tarde, porque despertaron el ole continuo ante la llamativa pasividad de los jugadores de Independiente. Y porque desataron los merecidos aplausos que despidieron al campeón, el nuevo príncipe de Copas...


Estadio: Arsenal

Arbitro: Sergio Pezzotta

Goles: 35m Oyola (I); 48m Calderón (A); 50m Andrizzi (A); 52m Denis (I); 56m Calderón (A), de penal.

Cambios: 45m Raymonda (6) por Carrera (A); 58m Moreno (5) por Sosa (I), Bruno (5) por Machín (I) y Yacuzzi (5) por Andrizzi (A); 71m Fredes por Calello (I); 75m Garnier por Gómez (A).

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