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Domingo, 24 de julio de 2016

VALE DECIR

MÚSICA PARA PAREDES BLANCAS

Los terrícolas ingleses han de estar saltando en una pata, y no precisamente por el Brexit… En principio, por la proyección en pantalla grande de una versión digitalmente emperifollada de The Man Who Fell to Earth, la icónica cinta sci-fi de 1976, estelarizada por el David Bowie más marciano, que llegará a todos los cines de la capital inglesa en septiembre por su 40 aniversario. Luego, por la subasta de 400 piezas de arte que el músico compró en vida “de forma obsesiva, adictiva”, según solía decir. Y por lo general, “barato”, sacando rédito a sus encantos, amistades, conexiones, visitando directamente los ateliers de los artistas… “Ni siquiera pregunto por los precios de David Hockney o Lucien Freud”, declaró en cierta ocasión el Duque Blanco, dueño de “austeras” obras de Rubens, Tintoretto, Jean-Michel Basquiat, Frank Auerbach (de quien dijo: “Pinta como a mí me gustaría sonar”), Marcel Duchamp, Henry Moore, Graham Sutherland, Damien Hirst, Peter Lanyon, Patrick Cauldield, Stanley Spencer…

“Ecléctica, discreta, sin guión ni especial coherencia, esta colección ofrece una mirada única al mundo personal de uno de los espíritus creativos del siglo 20”, se entusiasma Oliver Barker, cabeza de la casa Sotheby’s, que en esta oportunidad le ganó la pulseada a su rival, Christie’s. Y que, según estima, logrará reunir más de 13 millones de dólares por las piezas subastadas cuando el evento suceda los venideros 10 y 11 de noviembre en su sede londinense. Antes –¡albricias, albricias!–, los cuadros, las esculturas y el mobiliario arty de David serán exhibidos en galerías de Londres, Los Ángeles, Nueva York y Hong Kong, permitiendo ver la faceta menos conocida del músico, productor, actor, pintor: su costado como fervoroso coleccionista, gustoso de desembolsar un dinerillo por trabajos que lo emocionaran y/o golpearan. De artistas con los que, en muchos casos y como recala el diario El País, tuvo sus idas y vueltas: “Derek Boshier realizó la portada del disco Lodger, en 1979, y al año siguiente pintó al Bowie que encarnaba al Hombre Elefante en Broadway. Con Damien Hirst, confeccionó un spin painting titulado Beautiful Halo Spacee-boy Painting. Y Tony Hoursler dirigió el melancólico vídeo para su canción Where Are We Now?”

Por cierto, para quienes no dispongan de los morlacos necesarios para obtener un original, hay modesta alternativa: abonar las 110 libras que costará el catálogo Bowie / Collector. Algo es algo. Es algo.

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