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Domingo, 10 de julio de 2016

ONLINE > LA NUEVA Y LOCA PELíCULA PROTAGONIZADA POR LA LEYENDA DEL HARDCORE HENRY ROLLINS, EN NETFLIX

A LO BESTIA

 Por Ariel Alvarez

Por eso de que quien busca encuentra, se puede decir que el cine de terror anglosajón está en crisis, pero el buen buscador puede dar con las perlas en el océano de lo horripilante. Es el caso de He Never Died (Él nunca murió), una producción independiente dirigida y escrita por el canadiense Jason Krawczyk, que rompe algunos límites del género con una historia que mezcla terror con comedia y cine noir. Estrenada el año pasado en muy pocas salas, ahora es una de esas joyas imperdibles que pueden verse por Netflix. Su protagonista es el multifacético y carismático Henry Rollins, uno de los íconos más importantes de la cultura hardcore que, a lo largo de su carrera, ha demostrado ser un buen actor. Y en este caso no es la frutilla de la torta: es el postre entero.

A principios de la década del 80 la música hardcore estaba en su apogeo y Black Flag fue la banda que marcó la diferencia: sus letras hablaban de neurosis, soledad y paranoia, y sus conciertos eran pura adrenalina violenta. Pero por sobre todo nadie podía parar de mirar a su cantante: el joven Henry Rollins gritaba como un enajenado y daba saltos por el escenario vestido únicamente con unos pantalones cortos de color negro, mostrando su cuerpo monumental lleno de tatuajes. Una bestia inteligente, masa muscular + intelecto. No había nadie como él en la escena. En los 90, ya con su nueva banda, Rollins Band, supo traspasar el mundo de la música con su personalidad inquieta y provocadora y su sentido del humor siempre ácido y desafiante.

Se convirtió en actor, conductor de radio y tuvo su propio programa de televisión: The Henry Rollins Show. También se diversificó como crítico de cine, periodista, editor independiente y autor de varios libros: Black Coffee Blues, Do I Come Here Often?, One From None son apenas algunos de sus títulos.

Siempre con una impronta física y una actitud cargada de testosterona (que sabe lucir muy bien), también es activista por los derechos civiles. Como portavoz de los derechos de la comunidad glttbi, fue el anfitrión del concierto benéfico WedRock, a favor del matrimonio gay y también encabezó junto a otros músicos y celebridades la campaña West Memphis Three, para liberar a tres jóvenes que habían sido condenados a muerte por asesinato después de un proceso plagado de irregularidades –al caso, famoso, se le dedicaron varios documentales, el más famoso la serie Paradise Lost de Joe Berlinger y Bruce Sinofsky.

Ese contraste de hombre musculoso, muy varonil, enojado y sarcástico que a la vez es un artista sensible, simpático y activista fue lo que atrapó al director Jason Krawczyk, quien luego de terminar el guión de su película no dudó en convocarlo. Y Henry aceptó encantado: “Era una película de terror, me había dicho mi asistente. Pero a mi causó gracia. Me reí cuando leí el guión, muchas partes me parecieron hilarantes. Y también aterradoras. Nunca leí nada igual. Cuando me reuní con Jason, le dije: ‘¿Se suponía que debía reírme en esta parte, esta parte, esta parte?’ Y él dijo: sí. Acepté de inmediato”, cuenta.

La trama que enloqueció a Rollins se centra en la historia de Jack, un hombre deprimido, tosco, de pocas palabras, que vive en un departamento sombrío, tirado todo el tiempo en la cama. Pasa sus días yendo al bingo con jubilados y todas las noches va a cenar a la misma cafetería. Un día, un par de matones llegan a su casa y lo amenazan. Prácticamente sin ningún esfuerzo, Jack los derriba y sobrevive a los disparos que recibe. Algo extraño le ocurre: sucede que es inmortal y está harto de la vida eterna.

Luego de este momento desagradable, va a encontrarse con su dealer, que no le vende drogas: le vende sangre. Porque además Jack es caníbal y para no tentarse lleva una dieta vegetariana estricta, no toma alcohol y va al bingo para distraerse y no pensar en comer gente. Todo este equilibrio que tanto le cuesta mantener se desmorona cuando le toca la puerta su hija Andrea (Jordan Todosey), de quien Jack no tenía idea que existía. La película hasta aquí es una extraña mezcla de un sutil humor negro con toques sobrenaturales. Pero cuando la hija de Jack es secuestrada por los mafiosos, se le agregan elementos de policial negro.

Jack le pide a Cara (Kate Greenhousey), la camarera de la cafetería adonde va todas las noches, que lo ayude a rescatar a su hija: entonces se desata una carnicería, con la cuota justa de gore. Y también aumenta el tono de comedia. Y se devela el misterio cuando Jack confiesa quién es. ¿Un vampiro? ¿Un demonio? ¿Es un ángel caído? Jack tiene dos cicatrices enormes en su espalda descomunal, que muestra con frecuencia. Porque además de buen actor, a los 55 años Henry Rollins es un hombre muy sexy. Y toda esta mezcla rarísima de inmortalidad, mafia y familia disfuncional, más un cuerpo fabuloso, funciona muy bien.

Henry Rollins ha trabajado como actor esporádicamente durante las últimas dos décadas, siempre en papeles secundarios como el guardia Henry en Carretera Perdida de David Lynch, o más recientemente en la serie Sons of Anarchy. Pero con He Never Died logró su primer protagónico en cine y su actuación aporta el humor delicado que necesita este antihéroe tragicómico que habla con monosílabos, un monstruo asesino con crisis emocional que está harto de todo y de todos y que sólo quiere que lo dejen en paz. He Never Died es una película que juega con los límites de muchos géneros distintos y ese borde resulta en un equilibrio casi perfecto. Incluso se permite una reflexión sobre la condición humana, la soledad, los vínculos. Ya hay quien vaticina que se convertirá en película de culto.

Lo cierto es que la distribuidora 108 Media compró los derechos para convertirla en una miniserie. El principal promotor de esta idea fue el propio Henry, quien hasta el momento nunca había visto sus trabajos como actor: “A esta película ya la vi tres veces”, confiesa. Junto con Jason Krawczyk recorrieron muchas productoras hasta lograr venderla con la condición de que la dupla actor/director se repitiese en la pantalla chica. Según declaraciones de Rollins ya tienen escrita una temporada entera que contará la vida de Jack a lo largo de la historia de la humanidad y He Never Died (la película) sería una especie de piloto.

A esperar la serie, entonces. Rollins, como siempre, está muy entusiasmado: “Lo que está escrito es demente y salvaje y quiero hacerlo. Creo que la gente se va a volver loca. Pero ya veremos.”

He Never Died se puede ver en Netflix

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