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Domingo, 4 de enero de 2004

MUSICA

Yo quería ser como vos

Capaz de grabar increíbles versiones en inglés y castellano de compositores tan variados como José Luis Perales, Zitarrosa, Eduardo Mateo y El Otro Yo, y hasta de registrar una versión en inglés de todo el disco Sur de Jaime Roos (y titularla North), el uruguayo Daniel Umpiérrez es un artista plástico cuya obra más difundida ha terminado siendo su alter ego. Conozcan a Dani Umpi, una fugaz estrella musical de la escena gay de la vecina orilla.

 Por Martín Pérez

Un slip, unos tacos y una remera en la que llevaba estampado su nombre. Ese fue el único atuendo con el que Dani Umpi se presentó en La Fiesta Final, ese megaevento colectivo que desde hace cinco años se realiza en Montevideo, y que reúne a lo más granado de la escena musical uruguaya. Pero Umpi no fue a La Fiesta Final a cantar, sino a presentar sus remeras oficiales, tal como él mismo las llamó. Su lugar no fue sobre un escenario, sino en la zona dedicada a los puestos de los diseñadores. Entre los collares, los vestidos y los apoyavasos estaba el stand de Umpi, en el que se exhibían distintos modelos de la que él llamaba su remera oficial. Pero su presencia semidesnuda era lo que hacía destacar su stand del resto. Parado sobre un taburete, exhibiendo sus tacos y sus piernas desnudas más que la remera en cuestión, la presencia muda de Dani Umpi escandalizando a los que se paseaban por el predio de La Fiesta Final –que no es precisamente un evento gay, sino que es más bien familiar y popular– fue la postal más perdurable del evento musical más importante del año en Montevideo. Después del carnaval, claro está.

Y cómo es él
“Nací en un pueblo donde generalmente hace mucho calor. Me eduqué en un colegio jesuita y después me fui a Montevideo a estudiar publicidad y arte. Siempre quise ser artista, en todo sentido y amplitud de la palabra, porque me daba la sensación de que eran muy modernos y desprejuiciados.” Así es como se presenta a sí mismo Dani Umpi en la divertida gacetilla que acompaña su obra musical, un compendio de producciones travestidas muy bien logradas, en el que el castellano se traduce al inglés, la canción popular deviene en música bailable y la voz profunda de Jaime Roos es reemplazada por su voz aflautada. Nacido en Tacuarembó en 1974, Daniel Umpiérrez integra el colectivo de sanación (sic) cultural bautizado Movimiento Sexy. Fueron los que presentaron una instalación en el Centro Cultural Recoleta en la que le celebraban el cumpleaños a Natalia Oreiro, hecho artístico que terminó saliendo en la revista Gente. “La gente del mundo del arte que lo fue a ver lo vio como si fuera un cuadro. Pero para los fans de Natalia Oreiro aquello no era arte, era sólo un cumpleaños. Es fascinante estar en ese límite”, declaró en su momento Umpiérrez. Quien terminó cruzando ese límite dos años atrás, cuando realizó el lanzamiento ficticio del disco North como parte de la muestra Frontera Incierta, en el Museo Nacional de Artes Visuales de Montevideo. “No soy del campo de la música, pero siempre en mi obra trato de infiltrarme en cosas”, declaró Umpiérrez el año pasado, cuando su obra ya se llamaba “Dani Umpi Records”. “Así que para presentar a Dani Umpi seguí el camino del músico, pero lo que me interesaba de la obra era seguir una estrategia de marketing torpe, o que seguía una lógica bastante tonta, que es como si alguien quisiera exportar Jaime Roos. Entonces lo básico es hacer el tema ‘Amándote’ en inglés, que da una cosa grotesca. Pero lo increíble, lo que sobrepasó la obra, fue que sin querer se convirtió en un hit radial y hasta lo pasan en las discotecas, aunque no es un tema bailable. Así que toda esa estrategia que yo pensaba que era torpe realmente funcionó, no era algo tan disparatado.”

Loving you
Editado en 1987, el disco Sur tal vez sea el último de la etapa de oro de Jaime Roos, el álbum con el que cerró tardíamente la primera mitad de los ochenta, un lustro que le alcanzó para transformar para siempre la música popular uruguaya con sus canciones, llevando aún más lejos el concepto del candombe beat que inauguró Eduardo Mateo y poniéndole música definitivamente a Montevideo. El gran éxito de Sur es el éxito más grande de la carrera de Roos: el tema “Amándote”. Que en la irreverente versión de Dani Umpi es bautizado como “Loving You”. Pero el chiste no se detiene allí, sino que Umpi –con la ayuda de Adrián Souza en arreglos vocales y rítmicos y Riki Musso (del Cuarteto de Nos) comoresponsable de la grabación y mezcla– traduce todos los temas y convierte a Sur en North, fotografiándose incluso para el arte de tapa con el rostro serio y luciendo una campera al igual que Roos, caminando contra el mismo paredón del Cementerio Central, sólo que quince años después. Aunque jamás fue pensado como un disco propiamente dicho, sino más bien como un objeto artístico –de allí lo del “lanzamiento ficticio” como parte de la muestra–, “Loving You” llegó a las radios montevideanas e ingresó en la lista de más pedidos de Urbana FM. “Fue algo que me dejó muy contento, aunque no fue redituable, ya que no poseía los derechos de autor y las regalías por la emisión de mi versión fueron para su autor. Igual, desde un primer momento fue gracioso escuchar un tema de Jaime Roos cantado tan mariconamente y para colmo en inglés”, confesó el propio Umpiérrez, que desde que Umpi salió del museo no puede evitar ver de otra manera su creación. “La mayoría de los que van a verme cantar no saben que soy un artista visual, la gente del mundo del arte no lo ve como obra sino como una actividad paralela, como un trabajo. Incluso yo mismo a veces me veo así.”

Qué fantástica esta fiesta
A la hora de tocar en vivo, Dani Umpi se ha presentado con Miranda!, Sergio Pángaro, Jaime Sin Tierra y Fantasmagoria, por nombrar los grupos de la escena alternativa porteña con los que, ejem, ha alternado. Su show excede el marco de la reversión alrededor de Jaime Roos. De hecho, sólo “Loving You” forma parte de su repertorio. Porque el siguiente paso en la construcción de Dani Umpi llegó con la presentación de “Dani Umpi Records”, con la que ganó el premio de Joven Sobresaliente 2002 en la categoría Artes Plásticas. El segundo disco del sello fue Uruguayan Radical Dance Disco Club, bautizado en homenaje al álbum debut de la cantante brasileña Fernanda Abreu. “El primer disco de música tecno que tuvo éxito comercial y alcance masivo en Brasil”, según apunta Umpi. En él, el cantante realizó versiones tecno de temas fundamentales del cancionero popular uruguayo, pero las respuestas no fueron tan unánimes como con North. “Mucha gente protestó en programas radiales por las versiones dance que realicé sobre temas de la militancia de izquierda”, escribe Umpi, al que hubo quien propuso linchar en la Plaza 19 de Abril como respuesta a su versión dance del tema “Qué pena”, de Zitarrosa. Hizo lo propio con clásicos de la primera época de Fernando Cabrera, como “Yo quería ser como vos”, y el tema “Y hoy te vi” de Mateo, entre otros. Pero lo que hace con “Final”, de Eduardo Darnauchans, es realmente magistral, recuperando los mejores versos del melancólico tema que abre el clásico álbum Sansueña (“la espina no; la flor, la flor; si es que hubo flor”) y transformándolos en la base de un himno electrónico. Pero no sólo de clásicos uruguayos vive el repertorio de Umpi: también lo habitan versiones en inglés de temas de El Puma Rodríguez o Daniela Romo, o versiones travestidas de “Desesperada” de Marta Sánchez e incluso “No me importa morir” de El Otro Yo. Las palmas se las lleva la versión de “Y cómo es él” de José Luis Perales, devenida en un impecable “And, what’s he like?”. “Quiero ser como una cruza entre Yoko Ono y Cris Morena”, declaró en su momento, con un ojo en la polémica, mientras sus temas sólo suenan por la radio uruguaya y se consiguen aquí y allá –léase internet o discos piratas–, ya que no han sido editados formalmente. “Con Dani Umpi me presento como un cantante, y para crear su obra seguí todos los pasos que socialmente hace un cantante para popularizarse. Pero el encanto del personaje es que como cantante es muy patético. Es como la fiesta de fin de año escolar, ese momento en que todos mostramos nuestras habilidades y nuestro patetismo ante un público que nos aplaude fervientemente. Lograr ese estado de felicidad y complicidad, esa confusión de emociones, es lo que más me gusta. Eso es lo que soy. Un niño en su fiesta de fin de curso.”

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