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Domingo, 21 de julio de 2013

PINTURA > LA MUESTRA VIVIR EL PLANO, DE SANTIAGO TAVELLA, EN EL C. C. RECOLETA

Yo a éste lo ablando hablando

Además de ser el bajista de El Cuarteto de Nos, una de las bandas más importantes y populares del Uruguay, Santiago Tavella es arquitecto, artista plástico y escritor, especialista en diálogos satíricos que ha recopilado en libro y suele leer en escena. Ahora presenta en el Recoleta Vivir el plano, conjunto de dibujos de planos, construcciones imaginarias del espacio y el tiempo que usa elementos fundamentales del lenguaje técnico utilizado en el diseño arquitectónico y recuerda, en su estilo, a artistas como Xul Solar, Torres García y hasta Archimboldo.

 Por Gustavo Nielsen

“Minoru Yamasaki fue un tipo sin suerte”, dice Santiago Tavella ante el cuadro La dinámica catástrofe áurea. “¡Le demolieron casi diez edificios!” Le digo que no, que es un tipo que torció su destino. “Yamasaki quería hacer arquitectura efímera, pero le tocaron monoblocks. Por eso su obsesión de desmantelarlos al poco tiempo de estrenados”, retrucó. Estamos hablando del arquitecto autor del complejo Pruitt-Igoe, de St. Louis, Missouri, y de las Torres Gemelas de NY. Es la misma persona. La primera vez el Estado le dinamitó seis edificios de catorce pisos por razones parecidas a las que se usaron para demoler nuestro Albergue Warnes. La segunda vez, un ataque terrorista le barrió dos más, estrellándole aviones. Nos reímos de nuestro chiste de mal gusto.

En 1977 el crítico Charles Jencks incluyó en su libro El lenguaje de la arquitectura posmoderna el ejemplo de la demolición de Pruitt-Igoe como final histórico del Movimiento Moderno. Lo dijo así: “...murió el 15 de julio de 1972 a las 3.32 de la tarde...”. La hora es la de la primera explosión. Nadie se rió con su chiste de mal gusto.

Tenemos la misma edad con Santiago. Cincuenta años. Entramos a la universidad a tiempo, él a la de Montevideo, yo a la UBA. Me confiesa que quería ser arquitecto solamente porque le gustaba dibujar, y temía que Bellas Artes no tuviera una salida laboral real. “Complejo de clase media.” Le digo que a mí me pasó igual. En ese compartir educación superamos enseñanzas que se basaban en desprestigiar el Movimiento Moderno, sin lograrlo. La Ville Saboye nos sigue pareciendo la reina de la historia de la arquitectura. “Y no hay nada del posmodernismo que haya sobrevivido con salud a la década del ochenta”, decimos, casi a dúo.

En el dúo él canta mejor, claro. Porque Santiago, además de pintar estos bellos cuadros, es uno de los cuatro integrantes del Cuarteto de Nos. Los creadores del himno rioplatense “Ya no sé qué hacer conmigo”.

UN ICONO UNICO, ¿NO? *

Don Quijote & Sancho Panza -The International Style Remix, 2012, impresión de chorro de tinta, lápiz y acuarela sobre papel Arches Aquarelle de 300 g.

Tavella también escribe unos diálogos divertidos que a veces lee en escena. Antanaclasis, calambures, homófonos y afines constituyen su método de redacción para hacer reír (lo siento, van a tener que ir a la Wiki, como hice yo). El método visual que utiliza para mostrarlos en cada página de su libro es parecido al de la poesía: los textos van centrados, con un recorte irregular de márgenes, a diestra y siniestra. Uno de los interlocutores “habla en rojo”, el otro “en negro”. Por ejemplo:

“A la hija yo me la porotié, una vez adelante del
novio y podés creer que el
novio no vio.
No es muy rápido el pibe
y tiene pinta de cagón.
Se ve que es un

novio lento, no violento.” *

Cuando pinta también tiene un método. Racional, obvio. Al menos para esta muestra, titulada Vivir el plano. Primero Tavella hace un collage con plantas, cortes, vistas, perspectivas, fotos o croquis famosos de la historia de la arquitectura. Las composiciones respetan proporciones áureas, a la manera renacentista. En las figuras las composiciones toman formas antropomórficas, como de comic. Tavella imprime el collage en papel Fabriano y finalmente lo pinta con acuarelas.

Unos pocos motivos de los collages son academicistas; la mayoría son racionalistas. Los colores son moderados, sin estridencias. El resultado final es sumamente decorativo. A él no lo asusta el adjetivo que uso, que no intenta ser peyorativo. Su maestro, Miguel Angel Pareja, discípulo de Léger, pensaba lo decorativo a la manera de Matisse, como superficies. La obra de Tavella tiene reminiscencias de Xul Solar, Torres García y del Madí inventado por Kosice. También, un poco, de Archimboldo. Tavella podría ser un Archimboldo moderno, plano. Esa es la primera idea que se me ocurre, no bien empiezo a recorrer la exposición.

Cuando uno descubre los muñequitos de comic ya no hay vuelta atrás. Lo que era un puzzle de la planta baja de Mme. Saboye sobre fondo azul ahora es –y para siempre– un pez infantil nadando sobre un mar de Paul Klee. Lo que era un Tetris de Mies van der Rohe y Le Corbusier, ahora es el perfil de su amigo Fabio, o dos guerreros al sol. El título del segundo cuadro lo explica, por si nos quedan dudas: Don Quijote y Sancho Panza. The International Style Remix.

¿Tavella quiere hacer con su pintura lo mismo que con los textos? Los textos son ingeniosos, pero no son literatura, así como las canciones habitualmente no son poemas sino canciones. Otro género. ¿Tavella quiere utilizar toda su erudición de arquitecto para entretenernos como si estuviera cantándonos edificios?

Recuerdo dos asuntos más del libro de Jencks: el primero es un juego que hace con ciertas fotos de edificios modernos. Muestra una torrecita que parece de un tanque, con un galpón atrás, y pregunta Jencks si lo que vemos es un garaje o una iglesia. Todo el mundo responde, equivocadamente, “garaje”. Entonces Jencks saca una conclusión, como segundo asunto. El Movimiento Moderno se equivocó al querer exhibir sus nuevas ideas para una nueva sociedad, cambiando también –radical y simultáneamente– el lenguaje. Será difícil poder explicarle algo a un argentino en chino, si no domina ese idioma. Pero será imposible si además el tema a explicar es una cosa totalmente nueva, que jamás antes se vio. No alcanzaría el “dígalo con mímica” del mundo.

Le pregunto a Tavella si su intento de archimbolizar los planos del Movimiento Moderno tiene que ver con hacer simpático el lenguaje para catadores de la arquitectura, volviéndolo accesible a todo el mundo. A los niños, inclusive.

–Ja, ja, che –me contesta.

CON SU MISMO CONSUMISMO *

Villa Fabio, 2012, impresión de chorro de tinta, lápiz y acuarela sobre papel Fabriano Artístico de 300g.

Tavella tiene una relación “divertida” con todo, pero la palabra le parece tramposa. Le sirve para las canciones, con las que hace juegos constantes a la hora de crear en el Cuarteto o como solista, en su grupo Otro Tavella. Las usa como Xul utilizaba sus formas en los juguetes que construía. Los cuadros de Tavella pretenden generar una frase visual bien redactada, uniendo mediante una escenificación personal de la divina proporción elementos de lectura difícil (plantas y cortes) con elementos de lectura fácil (los muñequitos). Dice al respecto: “El dispositivo conecta las relaciones entre la alta y la baja cultura a través de la estética, como forma de motivar reflexiones e interpretaciones visuales por parte del espectador”. Y agrega la curadora Verónica Cordeiro: “Tavella expone la contradicción. Observa la superficialidad del pop actual en cuanto tema, creando campos de choque entre la densidad del movimiento moderno y el des-compromiso ideológico del mundo de comunicación masiva”.

La arquitectura racionalista no innova en todo, como mal prefiguró Jencks en los setenta. Toma del pasado lo que le interesa: la proporción, el equilibrio, el sentido de lo clásico. Las medidas han cambiado y hay un lenguaje diferente, pero se conserva lo más importante de la Historia. Le Corbusier lo hizo en El Modulor. Tavella lo rescata bajo el layer impiadoso del rectángulo áureo. Deja el lenguaje para la superficie y preserva lo importante, lo que en el academicismo o el gótico, durante el moderno y hasta la actualidad, nos hace detenernos a mirar arquitectura.

La constante que diferencia un edificio de una simple construcción.

–Ahí va, bo –le digo.

La muestra Vivir el plano podrá verse hasta el miércoles 28 de agosto en el Centro Cultural Recoleta, Junín 1930, CABA. Entrada libre y gratuita.

* Los títulos de la nota y el diálogo corresponden al libro A éste lo ablando hablando, Santiago Tavella, Aguilar, 2004.

Pez Universal Internacional Constructivo Racional, 2012, impresión de chorro de tinta, lápiz y acuarela sobre papel Fabriano Artístico de 300g.

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Homme universel intenational constructif rationnel, 2012, impresión de chorro de tinta, lápiz y acuarela sobre papel Fabriano Artístico de 300g.
 
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