CULTURA / ESPECTáCULOS › MUSICA. STINCO PRESENTA LOS FUSIBLES QUEMADOS DEL AMOR

Ber y su juego de hacer canciones

Acompañado por su banda (la Asociación Santafesina del Rifle), el cantante y guitarrista recorrerá las personales creaciones que conforman su nuevo disco, material que inaugura además el catálogo del sello Fructuoso Record Club.

 Por Edgardo Pérez Castillo

Como un crooner de arrabal, más cercano a la cautivante crudeza de Coki Debernardi que a la pureza del Dylan más fino, Ber Stinco va dejando su propia huella como cantautor. Poniéndose en la piel de antihéroe, narrando desde la ironía, permitiéndose encontrar los destellos entre la oscuridad, Stinco encuentra sus impulsos poéticos en imágenes, para luego aproximarse musicalmente a las referencias del rock sajón (en sus distintas épocas, corrientes y estéticas). El resultado más reciente de esa conjunción es Los fusibles quemados del amor, disco que esta noche a las 22 presentará en el Teatro de Plataforma Lavardén (Mendoza y Sarmiento), y que llega para inaugurar además el catálogo de Fructuoso Record Club.

Acompañado por la Asociación Santafesina del Rifle --Diego Fusaro en guitarras y arreglos, Ezequiel Fructuoso en bajo y programación, Maxi Giannazzo en baterías, Nicolás Manzi en guitarras, más invitados varios, con sorpresas incluidas--, Stinco recorrerá este material que amplía una discografía que incluye a Postales de mi ciudad invisible (2008), Mil batallas (2009), Vol I (2010) y Todos somos el conurbano de alguien (2013), y que le significó un acercamiento a nuevos modos de producción.

Así lo explica el propio creador a Rosario/12: "Este disco, a diferencia de los anteriores, fue una experiencia colectiva, tanto por el trabajo con el sello como con Nicolás Manzi y la editorial El Ombú Bonsai, que tienen una experiencia de edición más aceitada que nosotros. Después en relación a los invitados todos son personas con las que tenemos una relación de afecto, y nos parecía que podían aportar en esas canciones donde participaron. Porque cuando estás muy cerca del cuadro, tan metido en la cancha, la mirada de alguien que valorás siempre es muy bien recibida".

En esa línea, Manzi (integrante de la Asociación y coeditor con El Ombú) refuerza el concepto al agregar: "El grupo funciona claramente como banda, pero más allá de esto la idea es marcar la personalidad de Bernardo como líder. De hecho es el mensaje de Diego Fusaro, que arregla sabiendo que el concepto es de Ber". Creador generoso y abierto, Stinco propone así los disparadores que luego irán vistiéndose con recursos varios.

Así lo confiesa, sin tapujos, el compositor: "El disco es de fácil escucha, pero hay muchos detalles de cosas completamente robadas a muchísimas personas. No son referencias, sino robos en detalle. En eso tiene mucho que ver Diego Fusaro, guitarrista y arreglador del disco. Yo llevaba las canciones lo más abiertas posibles, con melodía y letra, y después las trabajábamos en equipo. Yo, más que nada, sé cuáles son las cosas que no me gustan, y en base a esa negación generamos las referencias. Tampoco me cierro a una idea, porque no estoy tan seguro de si es lo mejor para la canción".

Sin embargo, los objetivos son claros para el cantante y guitarrista, que distingue: "La canción es como un barco al que tenemos que llevar de un puerto hacia otro sin que ninguna cuestión interrumpa lo primordial, que en este caso puede ser la melodía, y que nada vaya en detrimento de eso. En este momento vamos trabajando así, vistiendo las canciones priorizando la melodía y la letra. Después hay otros modos que nos interesan, donde todos los elementos fugan y esa línea principal queda porque los demás se fueron, como Dylan en los 60 o como hace a veces Tom Waits, donde pasa tanto ruido ilógico alrededor que le prestás atención a eso que está estático. Pero ahora estamos trabajando con canciones pop a lo Beatle o Rolling Stone, sin que nada compita con esas melodías. Ya el nuevo disco que estamos armando tiene que ver más con cuestiones acústicas relacionadas al folk americano, con grabaciones hechas con micrófonos de cinta, con rítmicas más relacionadas a la música tradicional americana".

Y mientras esas nuevas búsquedas van asociándose al archivo lírico de Stinco, el autor va dándole vida a un repertorio claramente personal, cargado de personajes variopintos. "A la hora de escribir, si bien busco jugar a un personaje, trato de no impostar una cuestión que después no podría mantener, porque antes o después se ven los hilos. Entonces por ahí el irse por las ramas siempre tiene una referencia a tierra, a la baldosa floja que pisás todo el tiempo a la vuelta de la esquina", describe Stinco, y amplía: "En mi caso el proceso de hacer canciones es bastante lúdico. Si bien después las estructuro con ciertas formas y convenciones, al principio es como un juego".

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Ber Stinco, el cantante, guitarrista y compositor de Los fusibles quemados del amor
 
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