CIUDAD › EL MINISTRO SUPERTI ADELANTO A ROSARIO/12 COMO SERA EL NUEVO INSTITUTO PARA ADOLESCENTES EN PROBLEMAS CON LA LEY PENAL QUE REEMPLAZARA AL IRAR.

"Una parte de la sociedad pide mano dura con los pibes y otros denuncian malos tratos"

Superti habló de la complejidad de la justicia penal juvenil que requiere de encierro. El mismo ministro había dicho que "al IRAR hay que cerrarlo", pero como eso es más complejo de lo que parece "empezamos a reformularlo antes de que se concrete un nuevo edificio". El proyecto asegura que se contemplarán todos los aspectos que hacen a la consideración de los chicos como sujetos de derechos.

 Por Alicia Simeoni

El ministro de Justicia y Derechos Humanos de la provincia, Héctor Superti, adelantó a Rosario/12 que antes de fin de año se licitará la primera parte de la obra del nuevo Instituto de Rehabilitación del Adolescente Rosario (IRAR) que corresponderá a toda la estructura de hormigón, y el año próximo se lo hará con las instalaciones, cerramientos y terminaciones en general. Así, sostuvo, se cumplirá con el compromiso de la actual gestión del gobierno de Hermes Binner y con los propios dichos de Superti acerca de que "al IRAR hay que cerrarlo". En realidad la construcción de Cullen y Saavedra inaugurada hace sólo 11 años, y que es todo lo contrario a lo que se requiere para el alojamiento de adolescentes en conflicto con la ley penal, será entregado al Servicio Penitenciario provincial y se evaluará su destino. La nueva construcción de la que aquí se dan detalles por primera vez tendrá en cuenta, según el ministro, todos los aspectos que hacen a la consideración de los chicos como sujetos de derechos y al respeto de sus garantías constitucionales atendiendo también a las convenciones internacionales en la materia.

Superti hizo estos anuncios junto a la directora de Justicia Penal Juvenil, Débora Cotichini y de la coordinadora de arquitectos del Ministerio a su cargo, Andrea Sabesinsky. "Cuando evaluamos el tiempo que nos iba a tomar un proyecto de esta envergadura se decidió trabajar en el 'mientras tanto' para que el Instituto, puertas adentro, dejara de ser una cárcel", dijo Superti. Cotichini habló de cómo se trabaja en la actualidad y del rol fundamental que cumplen los acompañantes juveniles que ya son 29. La nueva construcción comprenderá estructuras de alojamiento pequeñas, con capacidad para tres internos en cada una de ellas y espacios para la progresiva integración con el resto de los adolescentes a quienes estará destinada la edificación en un predio de más de tres hectáreas ubicado en una zona cercana a Rosario cuya ubicación no precisó.

-Al comienzo de su gestión usted dijo a Rosario/12 que el IRAR debía ser cerrado. Pasaron casi tres años y esa cárcel sigue albergando a los chicos que están en conflicto con la ley penal.

El del IRAR se inscribe en un programa amplio de la justicia penal juvenil y es el que requiere de un encierro institucionalizado y con custodia de quienes allí se alojan. Desde el punto de vista de las convenciones internacionales, la del encierro es la última "ratio" a la que debe apelarse y que deben decidir los jueces. Pero tenemos otros cuatro programas, el de libertad asistida, el que corresponde a las instituciones de régimen abierto, el de órdenes, orientación y cuidado y el de servicios comunitarias además del que se ocupa de los institutos cerrados, como es el IRAR y el de Las Flores. Y respecto de este instituto seguimos diciendo que hay que cerrarlo, pero al tomar conciencia que mudarlo iba a demandar el tiempo que transcurrió pensamos qué hacer en el mientras tanto. Entonces hay que distinguir dos cuestiones: La construcción del nuevo establecimiento y los cambios que se fueron dando dentro de lo que es el IRAR, incluso con modificaciones edilicias porque, entre otras cosas, se cerró el cerco perimetral y se arreglaron las cañerías para que en el mientras tanto, y dentro de las limitaciones que tiene la construcción de Cullen y Saavedra, se alcancen las mejores condiciones posibles. Cerrar el IRAR es un punto de llegada, no uno de partida y por eso comenzamos a reformular la vida del interno en el IRAR.

¿Y sobre la participación del Servicio Penitenciario? ¿No debería estar sobre el cerco perimetral solamente?

Cuando nosotros nos hicimos cargo estaba todo en manos del Servicio Penitenciario e iniciamos un proceso de recuperación, por parte de los integrantes de Justicia Penal Juvenil, de lo que hace a distintos aspectos de la vida de los internos. Así empezamos por la parte de salud, por la cocina y luego dividimos lo que era el trato cotidiano con el de la seguridad. La idea fue que los hombres del SP se ocupen de este último aspecto y quienes ahora son los acompañantes juveniles se convirtieran en nexo con la convivencia. Se hizo una primera experiencia con un programa que se llamó ZOE (que significa vida en griego) que dio resultados positivos pero entendimos que se podía mejorar y se comenzó con otro tipo de intervenciones a través de los acompañantes. Para poder trabajar cuestiones relacionadas con la convivencia y producir un corrimiento del SP hubo que trabajar desde dentro del IRAR. El SP estaba en una situación de empoderamiento de muchos espacios del Instituto. Se fue incrementando el número de acompañantes juveniles y ahora hay 29 y también se trabajó sobre las guardias penitenciarias para que se entendiera cuál era la lógica del trabajo. Había tres opciones o criterios posibles, que todo estuviera a cargo del Servicio Penitenciario, que el personal civil manejara todo o que se pudiera encontrar un equilibrio como en el que trabajamos "todo lo convivencial con responsabilidad en la gente de Justicia Penal Juvenil y lo referido a seguridad física en los hombres del SP , incluso intentando que estos hombres tuvieran un perfil y una formación al tener en cuenta la particularidad de los internos que allí están. Entendimos que debe existir un sistema mixto porque el problema está en dónde trazamos la raya respecto de las funciones de uno y otro lado. Hay zonas que son claras y otras no.

Hay algunos testimonios en cuanto a que en los traslados hay maltratos hacia los chicos justamente por hombres del SP.

El hecho de acudir a una fuerza de seguridad no es sinónimo de maltrato. Lamentablemente alguna, muchas o pocas veces, hay maltratros. Lo primero que tenemos que lograr es que no sea el sinónimo que antes decía, por eso el perfil del agente y su capacitación son fundamentales para que puedan intervenir en la justicia penal juvenil. Hay un monitoreo de la Secretaría de Derechos Humanos de Nación y de la Universidad Nacional del Litoral por la queja ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos planteada antes de nuestra gestión. En el marco de las tratativas con la CIDH respecto de esa queja se acordó un monitoreo externo. Por eso ante cualquier observación o planteo el personal se cambia, se traspasa.

De hecho en los últimos tiempos hubo más de una decena de estos cambios- se le preguntó a Débora Cotichini.

En este último tiempo hubo varios traslados y a la vez una apuesta hacia una camada de jóvenes que salió hace poco de la Escuela Penitenciaria. Varios de ellos fueron a reforzar las necesidades del IRAR siempre dentro de la línea de los derechos humanos, derechos y garantías hacia los detenidos. Hay algunos cambios en esto, pero igual seguimos con los esfuerzos puestos en que haya muchos espacios de trabajo donde estén muy bien definidas las funciones de cada uno de los sectores. Esto es lo que nos marcó la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación. El IRAR es un tema muy complejo, sobre todo si no están claros los roles. Estos cambios permitieron una reprogramación de la vida interna del Instituto de Rehabilitación, de la vida cotidiana, en donde el acento está puesto en potenciar los espacios educativos y culturales. En relación con estos últimos contamos con una agenda cultural abierta a la comunidad elaborada por los acompañantes. Cuando pensamos en este nuevo régimen lo hacemos desde el lugar en que la institución no sea una isla y que la comunidad pueda estar en contacto con estas expresiones. De hecho los miércoles desde el taller literario que conduce Fabricio Simeoni, junto con los acompañantes juveniles, se hacen invitaciones hacia algunas otras actividades, por ejemplo esta semana que pasó fue un mago. La figura y el rol de los acompañantes juveniles está en un proceso de construcción que se fue y se va dando y en ese proceso se está pensando, con el resto de los ministerios, en una capacitación especial para poder fortalecer una caja de herramientas de quienes llevan adelante esta tarea destinada a la relación con quienes son sujetos de derechos y adolescentes.

Y entonces, ¿habrá nuevos lugares de alojamiento para los adolescentes en conflicto con la ley penal?- le vuelve a preguntar al ministro Superti.

Casi en paralelo con la construcción de la Justicia Penal Juvenil comenzamos a trabajar en el diseño de una nueva forma edilicia del Instituto. Hay que decir también que estamos en el diseño de dos espacios semiabiertos, uno en Venado Tuerto ya están listos los pliegos para la licitación y su llamado es inminente porque también están los fondos necesarios , y el otro en Alvear del que está listo el presupuesto y el diseño y faltan los pliegos. Luego está el gran desafío que es el establecimiento cerrado, cuyos pliegos serán entregados a Obras Públicas por la coordinadora del equipo de arquitectos del Ministerio, Andrea Sabesinsky, el mes que viene. La obra se dividió en dos etapas, la primera que corresponde a la estructura de hormigón armado que se sacará en breve, se calcula que en el transcurso de este año porque ya están los fondos requeridos. Mientras se desarrolla esa etapa preparamos la segunda que es la de albañilería, instalaciones comunes y especiales, cerramientos y terminaciones en general. Pero para llegar a eso hubo que diseñarlo y ése fue el gran trabajo y desafío porque hubo que conocer en profundidad y tener en cuenta todos los aspectos que tienen que ver con la vida cotidiana de los adolescentes a quienes está destinado.

Se había hablado de varias construcciones que alojaran a menor cantidad de chicos para que se pueda trabajar con ellos de una manera más personalizada, atendiendo a la concepción de sujetos de derecho que les corresponde.

Sí justamente ese es el espíritu del proyecto que responde a los requerimientos que se plantearon. En un predio de más de 3 hectáreas se construirán una serie de edificios que va a conectar dos sectores bien diferenciados, uno más abierto donde se encuentran los que corresponden a los apartados de portería, la zona de administración, la de dirección, otra que estará destinada a los acompañantes, al servicio penitenciario que está fuera de servicio, la cocina centralizada, un lavadero industrial y uno que se destinará a visitas y familiares. El otro sector estará delimitado por un doble cerco de seguridad con una calle interna que se vincula con el edificio general de alojamiento en donde, a los espacios de admisión, enfermería, depósito, se agregan 8 unidades funcionales que llamamos "casas" porque están concebidas con ese criterio y dejan de ser los pabellones tradicionales. Cada una alojará a 3 chicos que tendrá una habitación con el baño incorporado y habrá un patio que corresponderá sólo a esa unidad. Luego un estar cocina comedor servirá a dos "casas" y el espacio para el servicio penitenciario estará detrás de un lugar vidriado y los acompañantes juveniles contarán con un sector especial. Además habrá un patio para compartir cada seis internos. Luego, cada 4 casas tienen un espacio común o SUM para actividades varias bajo techo. En la parte central existirán, para las 8 unidades, 4 áreas recreativas, dos deportivas y dos talleres teatrales o SUM.

Se habló también de un programa para sensibilizar a la población respecto de la situación por la que atraviesan estos chicos para que pueda verse como lo que es, un problema de profunda raíz económico social.

Pero en esto la prensa en general no nos acompaña. En el tema de la Justicia Penal Juvenil hay dos posturas tremendamente opuestas. Me han mandado mails pidiendo casi "colgar" a los chicos en una plaza y otras comunicaciones que dicen que se violan los derechos sistemáticamente. Por eso hablamos de las Convenciones Internacionales, de que el encierro es la última "ratio" y que estos adolescentes son sujetos de derecho, pero también hablamos de medidas de seguridad. Hay que lograr un punto de equilibrio. ¿Cómo lograr que la comunidad comprenda todo esto? La agenda cultural, se hizo una revista que creo, tiene el nombre más apropiado, "Desatando el nudo en la garganta". Todo apunta también a la comunidad. Me cansé de recorrer los medios para explicar lo delicado de este tema. Hacemos una actividad significativa y entendemos que no nos acompañan y hay un pequeño incidente y vienen todos. Y en las asambleas ciudadanas se abordan siempre estos temas cuando se pide mano dura en especial con los menores. Tal vez falten recorrer otros caminos.

¿El nuevo IRAR estará terminado al concluir la gestión del gobernador Hermes Binner?

Eso es lo que yo desearía- concliyó Superti.

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Superti: "Recorro los medios para explicar lo delicado de este tema, pero parece que sólo interesa cuando hay un incidente".
 
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