soy

Viernes, 15 de julio de 2016

¿Y a mí qué me importa?

Si no soy gay ni quiero casarme, ¿en qué me beneficia una ley como la de matrimonio igualitario? ¿Y la de identidad de género si no soy transexual y ni siquiera conozco ninguna? Los grandes miedos en relación con la ley de matrimonio apuntaban a la corrupción de la institución matrimonial, a su degeneración. Entre los que temen que todo se derrumbe y los que creen que no les impacta para nada hay una importante brecha que SOY explora en este número que coincide con el sexto aniversario de la ley de matrimonio universal.

 Por Dean Spade*

Los movimientos para la liberación sexual y de género producen beneficios para todo el mundo y no solamente para las mujeres y las personas queer. Por supuesto que bajo el patriarcado ciertas personas están mucho más expuestas a la violencia y la exclusión, pero el objetivo de nuestros movimientos es cambiar las formas de concebir el género y la sexualidad para todos, de manera tal, que cada uno pueda ser quien realmente quiera y vivir como quiera, sin miedo al castigo. Las normas respecto a la masculinidad y la feminidad son inculcadas en todas las personas y limitan aquello que las emociones humanas deben expresar, qué tipo de intereses o trabajos cada persona puede desarrollar, cómo cada uno debe expresar su sexualidad, cómo vestirse, cómo debe unx conectarse con sus hijos y muchas cosas más. Desde la más temprana edad se nos enseña qué se espera de nuestro comportamiento en tanto hombres y mujeres. Incluso aunque nuestros padres no nos digan nada, incorporamos los mensajes de la cultura. Es demasiada la gente que pasa, consciente o inconscientemente, gran parte de su tiempo tratando de ajustarse a estas reglas, gastando dinero y sufriendo cada vez que el “ajuste” no resulta como esperaban. Y sin embargo esos roles son de antemano trampas: nunca nadie logra ajustarse perfectamente. Esto se traduce en mucho sufrimiento, que puede tomar las formas de desórdenes alimentarios, no poder ser lo suficientemente afectivo con sus hijos como quisiera o no ser tan afectivo como se espera, no hablar, no bailar y no actuar como se supone. Las personas queer, trans y las mujeres, en general suelen tener un conocimiento particular sobre cómo funcionan estos sistemas de género porque suelen ser los principales blancos de la violencia o porque son quienes más a menudo rompen las reglas. Cada vez que pienso en esto me acuerdo de Tyra Hunter. Tyra era una mujer trans de veinticinco años, afroamericana, que sufrió un accidente de tránsito en Washington. Cuando la ambulancia llegó a la escena, los médicos la empezaron a atender, pero cuando le sacaron la ropa y vieron que tenía un pene, se valieron de algunas excusas transfóbicas para detener su trabajo. Su madre pudo probar en un juicio que Tyra podría haber sobrevivido si los médicos hubieran continuado con su trabajo en ese momento. La historia de Tyra es un ejemplo extremo en el que esa no conformidad ante las reglas de género se termina pagando con la muerte. Hay que pensar que de ahí para abajo, la lucha por la liberación de los géneros es en beneficio de todas las personas. Aquellas personas que han padecido las más severas violencias por parte de los sistemas de género son aquellas que tienen el conocimiento necesario sobre cómo funcionan en profundidad instituciones como la policía, la salud, la escuela, el ejército. Y necesitamos ese conocimiento para ver cómo funcionan, cómo condicionan más o menos disimuladamente nuestras vidas y cómo desmantelarlos. * Ver entrevista en página 9.

Compartir: 

Twitter
 

 
SOY
 indice
  • Nota de tapa
    ¿Y a mí qué me importa?
    ¿Qué está primero? Seis años de la Ley de Matrimonio Igualitario. Efectos, reacciones y...
    Por Dean Spade
  • ¿Y AHORA QUé? > ANALIZANDO EL IMPACTO DEL MATRIMONIO COMO INSTITUCIóN QUE COMPARTEN HOMOS Y HéTEROS, UN AñO ANTES DE QUE LLEGUE LA COMEZóN.
    Esposxs sin esposas
    Por Adrián Melo
  • ¿Y AHORA QUé? > ANALIZANDO EL IMPACTO DEL MATRIMONIO COMO INSTITUCIóN QUE COMPARTEN HOMOS Y HéTEROS, UN AñO ANTES DE QUE LLEGUE LA COMEZóN.
    Casarse es morir un poco
    Por Daniel Link
  • ¿Y AHORA QUé? > ANALIZANDO EL IMPACTO DEL MATRIMONIO COMO INSTITUCIóN QUE COMPARTEN HOMOS Y HéTEROS, UN AñO ANTES DE QUE LLEGUE LA COMEZóN.
    Sí, quiero
    Por María Elvira Woinilowicz
  • ¿Y AHORA QUé? > ANALIZANDO EL IMPACTO DEL MATRIMONIO COMO INSTITUCIóN QUE COMPARTEN HOMOS Y HéTEROS, UN AñO ANTES DE QUE LLEGUE LA COMEZóN.
    Celeste siempre celeste y una rosa es una rosa
    Por Paula Jiménez España
  • ¿Y AHORA QUé? > ANALIZANDO EL IMPACTO DEL MATRIMONIO COMO INSTITUCIóN QUE COMPARTEN HOMOS Y HéTEROS, UN AñO ANTES DE QUE LLEGUE LA COMEZóN.
    Reacciones secundarias
    Por Alejandro Dramis
  • ¿Y AHORA QUE? > ANALIZANDO EL IMPACTO DEL MATRIMONIO COMO INSTITUCION QUE COMPARTEN HOMOS Y HETEROS, UN AÑO ANTES DE QUE LLEGUE LA COMEZON.
    La letra chica
    Por Matías Máximo
  • Vidas cruzadas
    Por Dolores Curia
  • MI MUNDO
    Rosa de lejos
    Por María Moreno
  • TEATRO
    Todo sobre mi padre
    Por Dolores Curia
  • TEATRO
    Se viene la plaga
    Por Alejandro Dramis
  • LECTURA SOLIDARIA
    Avanti Sirena
  • Agenda
  • Reasignada
    Por Ignacio D’Amore

Logo de Página/12

© 2000-2019 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.