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Viernes, 26 de diciembre de 2008

La Navidad de las travas

 Por Lohana Berkins

Adriana apresurada intentaba terminar de maquillarse con un espejito, que colgaba de la columna del patio del hotel, comprado en las baratijas de Once.

Cuando escuchó el grito de la Tránsito de la Cruz Pereira:

–Marica ¿qué hacemos esta noche?

–¡¡Esta noche qué…vamos a trabajar!!

–Pero marica es Navidad

Adriana se miró por un instante en el espejo: ¿Navidad?

¿cómo es la Navidad de las travas? Mientras la gente corre presurosa llenando sus carritos de supermercado para atiborrarse de comida, Adriana sigue maquillándose llenando de luces de colores sus tacos de acrílico, colgándose todas las guirnaldas posibles, agarrando la cartera más grande con luces de neón llena de campanitas, llena de estrellas, para ir a pararse a la misma esquina que por esa noche se verá más iluminada que el propio árbol del Rockefeller Center, símbolo del capitalismo navideño, esperando la llegada del niño Dios colla que tuvo que dejar en alguna montaña de su norte natal.

Aunque sea por un instante la hará sentir la más afortunada de todas.

Aunque sea por ese instante no será la Antígona de las travestis que recorre hoteles, comisarías, burdeles, con todas sus muertas. Esa noche no dolerán las siliconas de pobres que tuvo que inyectarse; sólo por ese instante no dolerán los golpes, los sucios calabozos, las burlas, los insultos, los desprecios.

Aunque sea por un instante no será perseguida por los mercaderes de la trata y el sida.

Aunque sea por ese instante desaparecerán los códigos contravencionales y de faltas que criminalizan su existencia.

Aunque sea por ese instante no tendrá que esforzarse para recordar el rostro de su madre, de su padre, que la echaron cuando apenas tenía 13 años.

Aunque sea por ese instante no habrá teje, tejetuni, clos, babado, chucu, no vendrá la Cirilqui (la policía).

Aunque sea por ese instante no habrá tetras baratos que calienten el cuerpo para soportar la jornada prostibularia.

Aunque sea por ese instante el mundo enmudecerá y no habrá insultos de trava, travesaño, trabuco, hombre vestido de mujer, mascarita sidótica, simulacro, colita, parecida, transfor..

Aunque sea por ese instante verá pasar un coro de niños y niñas travas bailando el villancico de la buena nueva que anuncia que ha nacido un niño que se llama Belén.

¡¡FELIZ 2009 PARA TODOS Y TODAS!!

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