UNIVERSIDAD › OPINION

“Un saldo sombrío”

Por Consejeros graduados *

Un largo ciclo de gobierno se acerca a su fin en la Universidad de Buenos Aires. Más de tres lustros de rectorado de Oscar Shuberoff dejan un saldo sombrío para nuestra universidad, signado por la pérdida constante del prestigio académico, una administración cuestionada judicialmente y un manejo político de base clientelista, prebendaria. A fines de marzo se llevará a cabo la asamblea universitaria para renovar autoridades. Será una oportunidad única para revertir la crítica situación actual: o la UBA inicia un camino de renovación y modernización que le permita recuperar su histórico prestigio o se profundiza la decadencia en la que el doctor Shuberoff y su aparato político la sumergieron desde que llegaron al gobierno de nuestra universidad.
Invitamos a construir una amplia corriente de renovación en la universidad pública que impulse cambios estructurales en tres aspectos de la vida universitaria.
En primer término es necesaria una transformación del sistema de gobierno universitario que, a nuestro criterio, debe contemplar como mínimo tres reformas: a) limitar la reelección del rector a un período, para evitar la perpetuidad en los cargos que terminaron transformando a la UBA en un feudo; b) establecer la elección de los consejeros mediante sistema D’Hont, para asegurar una auténtica representación pluralista en los órganos de gobierno universitario; c) eliminar las reglamentaciones tramposas que, como el empadronamiento previo en el claustro de graduados, favorecen manejos turbios y distorsionan la voluntad de cambio de la comunidad educativa.
También resulta imprescindible implementar medidas que permitan a nuestra universidad recuperar la excelencia académica que supo distinguirla; con este objetivo proponemos que cada facultad pueda elegir libremente el sistema de ingreso de sus alumnos, la evaluación periódica de la calidad educativa y el incentivo permanente de la investigación.
Finalmente, es imprescindible una administración transparente, que abra las puertas de la UBA para que puedan desarrollarse sin obstáculos las investigaciones judiciales que están en marcha y que se destine los fondos de la universidad a la actividad educativa desterrando la práctica de pagar favores políticos con fondos de la educación.

* Firman los siguientes consejeros directivos por el claustro de graduados: Roberto Destéfano, Alejandro González Escudero (Ciencias Económicas); Enrique Rodríguez Chiantore, Héctor Huici (Derecho); Carlos Rojo y Roberto Mancini (Medicina.)

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