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Paro de mujeres

“El movimiento más fuerte y transversal del momento”

Del #NiUnaMenos al “periodismo visual” de Matria y los análisis de EcoFeminita, los hashtags, memes, videos cortos y eslóganes estimulan redes que se volvieron soporte de una sororidad global digitalizada. Despojadas ya de símbolos añejos (la princesa, el ama de casa), las pibas usan la red para deconstruir discursos y generar los propios, autodefinidos y posmodernos.

Por Lola Sasturain

“Cuando las mujeres del mundo nos organizamos la tierra tiembla”

Una multitud marchó por el Día de la Mujer desde Congreso a Plaza de Mayo bajo las consignas “Ni una menos” y “Vivas nos queremos”. En la plaza se leyó un documento que denunció que en la Argentina hay un femicidio cada 18 horas. “Salimos a las calles en defensa de nuestras vidas y por nuestros derechos como mujeres y como trabajadoras”, expresaron y remarcaron: "El paro a Macri se lo hicimos las mujeres".

“Este año el ciclo será más callejero”, dicen Posadino y Quiroga.

Un latido necesario para la transformación

Con una intervención artística-militante en la marcha de hoy hacia Plaza de Mayo comienza el ciclo Marzo, Mujer y Memoria.

Por María Daniela Yaccar
Teresa Parodi estuvo al frente del Ministerio de Cultura durante la última parte del gobierno anterior.

Dejar afuera a las mujeres sigue siendo una cultura

Organismos como el Cervantes, la Biblioteca Nacional o el San Martín siempre fueron dirigidos por hombres.

Por Paula Sabatés
En el Bauen se reunieron sindicalistas, feministas, docentes, legisladoras y víctimas de trata.

Paro, ruidazo y marcha en el 8M

A las 12 se hará un ruidazo que dará inicio al paro y a las 17 arrancará la movilización desde el Congreso Nacional hasta Plaza de Mayo. Ayer, mujeres de diversas extracciones explicaron los fundamentos de la medida. Sumaron el reclamo por la liberación de Milagro Sala.

Agenda

7 DE MARZO DÍA DE LA VISIBILIDAD LÉSBICA 8 DE MARZO PARO DE MUJERES, LESBIANAS Y TRAVESTIS

PONER EL PECHO

La potencia del movimiento de mujeres, que se hizo visible en el último paro lanzado por el colectivo Ni Una Menos y en vísperas de otro que trasciende las fronteras del país, se apoya sobre una red tan histórica como nueva. Una red tejida desde adentro y desde afuera de las organizaciones por lesbianas feministas, esos focos de revolución que andan por los sindicatos calentando orejas. El último tetazo dejó al descubierto una estrategia de lucha que las lesbianas vienen promoviendo hace años: invertir el sentido común sobre los cuerpos, sobre las obligaciones y los lugares que deben ocupar las mujeres. Aquí, un relevamiento de los cruces, las articulaciones y las polémicas no resueltas a pocos días de las marchas y movilizaciones con las que empieza marzo.

Por Adriana Carrasco

Una creación colectiva

El próximo 8M depara una reconfiguración del escenario de las mujeres en las calles, en las casas y en sus lugares de trabajo que escapa al imaginario gremial y público para ser conceptualizado a la medida del tiempo laboral en sus más variadas formas, convirtiendo la desocupación en nuevas formas de trabajo. La construcción de la herramienta política del paro en los territorios y en asambleas vitales y heterogéneas les pone cuerpo a las palabras y fortalece el paro internacional como modalidad inédita de lucha que impulsa un feminismo masivo, capaz de vincular reclamos y deseos urgentes contra las violencias y los ajustes despiadados.

Por Verónica Gago

Guardianas del trabajo

Maisa Bascuas y Mafalda Sánchez, del Movimiento Popular La Dignidad, una de las organizaciones que integran la Ctep, analizan la reinvención del trabajo de las mujeres de la economía popular y su institucionalización desde los noventa y la hecatombe del 2001, contra un sistema que las sigue excluyendo del mercado formal. Aseguran que el Paro Internacional de Mujeres del 8 de marzo será un hito para poner en agenda los trabajos invisibilizados en las comunidades, en los hogares y en las calles, y para que se las reconozca como parte fundamental de la clase trabajadora.

Por Roxana Sandá

Motivos sobran

En la Argentina las mujeres sufren más desocupación, subocupación, informalidad laboral, discriminación y acoso sexual. Todavía hay puestos –jerárquicos y bien pagos– prohibidos como la conducción de trenes. La brecha salarial es del 27 por ciento e implica 22 mil pesos menos, por lo menos, por año, por ser mujeres. El trabajo no remunerado implica seis horas gratis de trabajo por día, el doble que los varones, y faltan jardines maternales y políticas de cuidado: las razones para convocar a un paro internacional el 8 de marzo que suma trabajadoras organizadas y autónomas en el reclamo de mejores condiciones laborales y económicas para mujeres vivas y activas.

Por Luciana Peker