Las autoridades de París y Bruselas anticiparon este jueves que desplegarán un importante operativo en ambas ciudades para evitar los bloqueos que un grupo de antivacunas, inspirado en las protestas de camioneros en Canadá, planifica realizar entre este viernes y este lunes en rechazo a las medidas contra el coronavirus.

Esta semana, opositores al pasaporte de vacunación, que permite el acceso a bares y lugares de ocio en Francia, anunciaron en las redes sociales su intención de desplazarse a París.

Con ese objetivo, el miércoles partieron varias caravanas desde el sur de Francia que planean llegar a París el viernes por la noche y extender las protestas a Bruselas a partir del lunes, como parte de una acción "europea" contra las restricciones por el covid-19.

Ante la convocatoria, la Policía de París informó este jueves en un comunicado que "se pondrá en marcha un dispositivo específico (...) para impedir el bloqueo de las calles y para multar y detener a quienes infrinjan esta prohibición".

La alcaldía de Bruselas, por su parte, siguió los pasos de la capital francesa. "Se han dispuesto medios para impedir el bloqueo de la región de Bruselas", aseguró en Twitter el alcalde, Philippe Close.

Las autoridades de la región de Bruselas recordaron que hasta el momento no recibieron ningún pedido de autorización para realizar una marcha y precisaron, en ese sentido, que "la policía federal controlará los vehículos motorizados en la frontera belga que vienen a manifestarse", los cuales serán desviados.

Canadá

La manifestación convocada en París y Bruselas está inspirada en un movimiento iniciado por camioneros en Canadá, también contra las medidas sanitarias impuestas para controlar la pandemia de coronavirus, que bloquea desde hace casi dos semanas el centro de la capital, Ottawa.

"Los bloqueos, las manifestaciones ilegales, son inaceptables y están impactando negativamente en negocios y fábricas", dijo este miércoles Justin Trudeau, primer ministro de Canadá, ante la Cámara de los Comunes del Parlamento canadiense.

"Tenemos que hacer todo para que se terminen", añadió el mandatario, mientras que la policía amenazó con arrestar a camioneros que desde hace tres días bloquean un puente que conecta la ciudad canadiense de Windsor con la estadounidense de Detroit. 

"No podemos terminar la pandemia con bloqueos (...) Necesitamos terminarla con ciencia. Necesitamos terminarla con medidas de salud pública", insistió Trudeau.

La llamada "Caravana de la libertad" comenzó en enero en el oeste canadiense impulsada por camioneros que rechazan la vacunación obligatoria para atravesar la frontera con Estados Unidos. Ese movimiento, con el correr de los días, derivó en una protesta más amplia contra todas las medidas sanitarias anticovid.

La portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki, dijo que las autoridades estadounidenses estaban "en contacto muy estrecho" con las agencias fronterizas canadienses por el bloqueo del puente y advirtió que la situación supone un "riesgo para las cadenas de suministro" y la economía de ambos países.

Por ese puente transitan a diario más de 40.000 viajeros, turistas y camioneros que transportan mercadería por un valor de 323 millones de dólares estadounidenses, por lo que decenas de cámaras de comercio y asociaciones industriales de Canadá y Estados Unidos se sumaron en los últimos días al pedido de las autoridades para que se despeje el puente.

La protesta, sin embargo, parece lejos de concluir. Este miércoles a la noche, en el centro de Ottawa, se respiraba un ambiente de desafío y celebración, según informaron los medios internacionales: "No nos vamos a ningún lado", adelantó a la AFP, sonriendo detrás del volante, uno de los camioneros que mantiene el puente bloqueado. 

El movimiento antivacunas también se hizo presente este jueves en Wellington, Nueva Zelanda, donde agentes de policía y manifestantes antivacunas protagonizaron enfrentamientos en los alrededores del Parlamento, que terminaron con una docena de detenidos.