El Ministerio de Desarrollo Social fue destino de una nueva movilización de las agrupaciones sociales que integran la Unidad Piquetera, que marcharon durante la tarde del jueves en una jornada de protesta y reclamo por “trabajo genuino y mayor asistencia”. “Hoy los trabajadores, trabajando, son pobres: una persona que labura todos los días no puede comer todos los días, y esto es un retroceso enorme”, explicó a Página/12 el dirigente del Polo Obrero Unidad, Eduardo Belliboni, sobre los motivos de la manifestación.

Con el lema “Por trabajo y por salario, contra el hambre y la pobreza”, las columnas de las organizaciones sociales de izquierda comenzaron la jornada de lucha en los costados del Puente Pueyrredón —donde se produjeron incidentes cuando Prefectura impidió el paso de los manifestantes y les lanzó gas pimienta—; en la intersección de la avenida Rivadavia y la General Paz (Liniers); y en las inmediaciones de las avenidas General Paz y Libertador (Vicente López), para confluir por la tarde en la sede de la cartera de Desarrollo Social, que conduce Juan Zabaleta.

“Fue una gran movilización a nivel nacional, con miles en todo el país y 80 mil personas que se movilizaron hasta Desarrollo, lo que habla de una enorme fuerza en el reclamo, de bronca contenida que se expresa en estas movilizaciones”, señaló Belliboni, que situó a la manifestación como una continuidad de la Marcha Federal que tuvo lugar el 13 de mayo. “Esto está hablando de una situación insostenible en la Argentina, porque cuando hablamos de números de pobreza y de indigencia, estamos hablando de situaciones dramáticas, de familias que esta noche no tienen para comer y pasan frío por la falta de calefacción”, sostuvo el dirigente.

Entre los reclamos que se replicaron en diferentes provincias, además del reclamo por un salario mínimo, vital y móvil que supere la línea de pobreza, las organizaciones de Unidad Piquetera reclamaron por el desabastecimiento de los comedores populares —que, según las denuncias, recibieron el equivalente a apenas tres meses de alimentos durante la primera mitad del año—; y por la reapertura de los programas sociales en un contexto de emergencia social evidente.

En ese sentido, Damaris Rolón, del Frente de Organizaciones en Lucha, sostuvo que continúan denunciando “la terrible situación que estamos viviendo en un contexto donde empeoran las condiciones para les trabajadores, y encima los formadores de precios se nos ríen en la cara”. “Nuestra expectativa es que Zabaleta nos escuche, que nos reciban en el Ministerio de Desarrollo y nos escuchen, que nos respondan acerca de nuestra propuesta para generar un millón de empleos genuinos”, continuó.

Desde Desarrollo Social, el secretario de Articulación de Política Social, Gustavo Aguilera, afirmó que el ministerio está tomando "políticas concretas para solucionar los problemas de la gente que más necesita" y calificó a la marcha como "desmesurada" frente a un Gobierno que "escucha, toma nota y se ocupa de los temas". "Entendemos que es una movilización con un tinte político porque venimos charlando, llevando mesas técnicas y mesas de trabajo", expresó Aguilera. La cartera también remarcó la existencia de una “mesa de diálogo permanente” para este tipo de reclamos.

Sin embargo, desde las agrupaciones sostienen que las respuestas han sido escasas y poco productivas. Si bien reconocieron que les llegó de manera informal un aviso de que Zabaleta los recibirá el próximo miércoles 15, Belliboni afirmó que no irán con grandes esperanzas: “Nos preparamos porque no es la primera vez que nos reciben y las conversaciones nunca llevaron a buen puerto, Zabaleta promete y después no cumple”, señaló el dirigente del Polo Obrero. “Arman reuniones a partir de movilizaciones piqueteras y no a partir de las necesidades del pueblo”, apuntó, a su vez.

La movilización se llevó a cabo luego de que las organizaciones sociales mantuvieran una reunión con dirigentes del secretariado de la CGT y de la CTA Autónoma, en la que reclamaron un paro nacional. “Hay que pelear por el salario y lo tienen que hacer las centrales obreras, no pueden mirar para otro lado cuando sus propios afiliados sufren el deterioro salarial y no les alcanza para comer”, consideró Belliboni, si bien consideró que ambas organizaciones “tienen intereses políticos, otros compromisos, y no están escuchando los reclamos que son muchos”.

En este sentido, el dirigente social afirmó que no van a esperar respuesta de las centrales, sino que van a “empujar el paro desde abajo, y un plan de lucha común para derrotar el ajuste”. También confirmó que el lunes 13 se llevará a cabo un plenario nacional con la representación de las 24 provincias en el Obelisco, donde se discutirá un pliego de reclamos y se votará un plan de lucha para “profundizar las medidas porque no hay respuestas”. 

Informe: Sofía Moure.