Juana Rozas es una presencia inusual en el ecosistema del pop under nacional. Acaba de presentar su segundo disco Tanya, que lleva el nombre de su alterego dark, una criatura afectada y grotesca, nacida del dolor y del artificio, que camina como quien oculta un colapso pero con estilo. Con la cara y el cuerpo doblados en escena Juana no canta para agradar, canta porque algo arde y no sabe apagarse.
Juana Rozas, una popstar inusual. Foto: Sebastián Freire Archivo