Las fotografías de Consuelo Iturraspe revelan la intimidad de esos refugios donde se cobijan actrices y actores antes de salir a las tablas.
La obra de Daniel Veronese y Matías Del Federico desnuda las nuevas formas de fascismo que esconden los grupos de mamis y papis de la escuela.
Descubren un vínculo biológico entre ellxs y lo fraternal se transforma en amor mientras se reflexiona sobre la realidad y la ficción.
Se repone esta obra que ya tiene 15 años y que seduce con la improvisación y la espontaneidad de sus cuerpos en escena.
La enamorada, con dramaturgia de Santiago Loza, es un monólogo poético sobre la vida de la artista mexicana que ella interviene con su música.
Obras que despliegan su potencial en apenas 15 minutos: una idea que nació en un burdel español y se irradió al mundo.
Oxido, una obra sobre la dinámica de los vínculos sexo afectivos, los roles de género, las mentiras y vulnerabilidades del contrato amoroso.
Cuatro bailarinas atraviesan las violencias en una coreografía de belleza impiadosa, y con el sello de Pablo Rotemberg.
Casi como en un rompecabezas de tristeza y abandono, todxs se lastiman y se atraen peligrosamente en el drama de Paola Traczuk.
No hay espacios por fuera de la pantalla, parecen decir las imágenes de un deseo que no puede ser satisfecho.