En medio de una conducción acéfala y Burgos que no piensa renunciar, los socios convocan a una reunión para el martes.
La dirigencia resolvió que no diriga mañana al equipo ante Palestino por la Sudamericana, y trata de zafar del pago de medio millón de dólares de indemnización.
La dura derrota ante Central aceleró la crisis leprosa con D'Amico y el entrenador en el ojo de la tormenta.
Se convocarán una vez que se levanten las restricciones sanitarias. Se presentaron recursos de amparos que difícilmente prosperen.
Broun, Ruben y Vecchio convencieron a los directivos de respaldar al técnico hasta el domingo, cuando Central reciba a Banfield. En la reunión no hubo reproches.
El club comienza a pagar mañana a los acreedores del fideicomiso la última cuota. La deuda que dejó López fue de 10 millones de dólares.
El club sorteará entre sus socios, diez permisos para acceder el sábado a presenciar el partido con los santiagueños bajo protocolo sanitario.
D' Amico por el oficialismo y Astore, el histórico médico del club, por la oposición son los candidatos a dirigir el club.
Acepta rescindir el contrato si mañana dirige por última vez al equipo ante Defensa y Justicia. Burgos espera la salida del colega para arreglar como nuevo entrenador.
La AFA inició conversaciones para obtener el protocolo que permita el ingreso de hinchas a las canchas. En la ciudad, será exclusivo para ocho mil socios por equipo.