Newell’s quiere ser un equipo dominador y agresivo, pero hace pocos goles. Central apuesta a movimientos calculados.
El oficialismo llega muy debilitado, pero el arco opositor se presenta con cuatro candidatos muy diferentes entre sí que intentarán imponerse en la preferencia del socio.
No logró sacar al equipo de su intrascendencia competitiva y puso como razón de su salidad el comicio que tendrá lugar el mes que viene en la institución.
Tendrá control de las divisiones inferiores y pone un secretario para que lo represente en el mercado de pases.
Ayer el técnico estuvo en la práctica y se espera que el viernes dirija ante Racing pero su futuro está lejos de Arroyito.
Propuso asignar un veedor a todo el trabajo legal -una intervención del club- y realizar las elecciones con el padrón confeccionado al pasado 20 de julio.
Las irregularidades planteadas en el libro de actas del club fueron argumentos para desestimar elecciones en octubre.
No había dado señales que sugerían su salida del club. La amenaza de los barras luego de la derrota con Godoy Cruz aceleró su decisión de irse.
De ganar las elecciones en octubre, promete traer a Di María dentro de un año, anticipa que mantendrá a Tevez como técnico e imagina "un club internacional".
La entidad tiene doce agrupaciones registradas y las expectativas en Arroyito indican que seis de ellas al menos llevarán candidatos a la junta electoral.