Aisladites sociales preventives y obligatories; revoilusionarios de café; barbijos y barbijas de ideales pasados pero no pisados; amigues a más de dos metros; esclarecides de la incertidumbre; jóve
Cuarenteñeres:
Cuarenteñero:
Querides aguantadoris; amados cuarentenadísimes; niñes de todas las edades y los edados; adultitos; mayores a quienes los jóvenes ven como del Mesozoico y los neoliberales como “carga jubilatoria”;
Compañeres que seguimos en cuarentene más que nunca; aburridos en fase 1, 2, 3 ó 5; hartes de todo arte; buscavidas que no saben ya a qué subsidio aplicar; esenciales y esencialas atribulades por
Compañeres de ruta para cuando se pueda; querides quedadites en casite; militantes del erotismo que a duras penas puede presentarles batalla a los destructivos tanáticos del Mal Organizado que han
Ansioses de mi corazón, neuróticos de mi duodeno, angustiadites de mi yeyuno, claustrofóbiques de mi esternocleidomastoideo, desilusionades de humor vítreo, obsesivos de mi colon ascendente, compul
Para Carlos Bruck, Z’L’, que ya lo extrañamos
Cuarenteñies; añorantos del abrazo amigo y del beso sin codo; hartas ya de estar hartas; padras y madros insoportablos de niñes insoportablas (pandemia mediante), a fuerza de aire compartido; argen
Cuarentadoros, ilusioneras, aguantadores de mi patria; seres, seras y seros que siguen contándole tooodas las noches el mismo relato a su puericultado; niñes que preguntan a sus progenitudes qué qu