DEPORTES › FEDERER, EL DíA DESPUéS

La vida le sonríe

 Por Sebastián Fest

Desde París

El tenis lo quiere, su esposa también. Los Campos Elíseos reflejan su éxito, y en TV ya le sugieren utilizar un jet privado más grande, acorde con su estatus de eterno icono del deporte. Roger Federer, sin embargo, sigue siendo el mismo: calmado, reflexivo, amable. Aunque también admite estar enormemente aliviado de haber ganado por fin Roland Garros, el único grande que se le resistía.

“Disfruté mucho estas semanas aquí, pero seguro que disfrutaré París más en el futuro, porque la presión ya no está. Me divertiré más”, dijo ayer el número dos del mundo durante un encuentro con la prensa. Alojado en un exclusivísimo hotel junto a la Place Vendôme, podría pensarse que Federer vivió una noche de locura tras ganar en París. No fue el caso. “Ayer se hicieron como las diez de la noche. Vinieron sesenta amigos desde Suiza, bebimos champagne, hubo música, buena comida... No fue una noche loca, sino agradable, con lindos discursos, muy emotiva”, relató Federer, cuyo teléfono móvil casi estalla de tantas felicitaciones.

“Pete (Sampras) me mandó un mensaje diciéndome que trató de llamarme, pero no me encontró. Le prometí devolverle la llamada hoy”, reveló el suizo. Sampras era dueño desde septiembre de 2002 del record de títulos de Grand Slam, con 14, cifra que igualó Federer al conquistar por primera vez en su vida Roland Garros. A diferencia de Sampras, Rafael Nadal, su gran rival actual, no contactó aún al suizo, ya que adelantó que piensa esperar a que baje la marea de felicitaciones para llamarlo.

Mientras ese momento llega, Federer tiene elogios y homenajes de sobra. La compañía de jets privados NetJets, uno de sus patrocinadores, tenía preparado un aviso para el 5 de julio, tras la final de Wimbledon, pero debió adelantarlo de urgencia y comenzó a emitirlo el domingo en Estados Unidos. En el comercial, Federer arrastra hasta su avión un carro repleto de trofeos. Dos operarios le ofrecen ayuda, pero él la rechaza gentilmente. Una vez que despega, los dos trabajadores del aeropuerto no tienen dudas: “Pronto va a necesitar un avión más grande”. Y no terminan allí los halagos de sus patrocinadores. “En una era de especialistas, o eres un especialista en canchas duras, o eres un especialista en césped, o eres un especialista en arcilla. O eres Roger Federer”, dice un comercial de Nike para revistas especializadas.

En tanto, el suizo dijo no tener como prioridad recuperar el número uno –“Rafa puso la exigencia muy alta”– y confesó lo nervioso que se sintió cuando se disponía a concretar el gran sueño tenístico que le restaba. “Fue un gran momento, porque estaba exactamente donde quería estar dos semanas antes. Pero fue duro, estaba muy emocionado, estuve años esperando ese juego final, y no eres consciente de lo difícil que es controlar las emociones, concentrarte y jugar. Pero al final llevas tantos años pegando derechas y saques, que puedes hacerlo llorando, sonriendo, sentado... No importa, lo puedes hacer de muchas maneras distintas”, agregó riendo.

¿Qué más, Roger?, le preguntan una y otra vez. Y Federer promete que habrá más, pero sin ambiciones desmedidas. “Sí, la gente habla ahora de eso. ¿Qué falta? La Copa Davis, la medalla olímpica de oro en individuales... Pero no es el tema, no me siento obligado a ganar cada título que exista para probarme a mí mismo. Sencillamente, amo demasiado este deporte como para dejarlo.”

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Imagen: AFP
 
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