ECONOMíA › ARGENTINA GANA COMPETITIVIDAD

Brasil vuelve a 2 reales

Cuando los efectos que supuso ser un país investment grade se diluyeron por la crisis internacional, Brasil debió enfrentar una extraordinaria fuga de capitales y se vio forzado a devaluar su moneda. En el segundo semestre del año pasado, el dólar subió de 1,55 a 2,30 reales y en Argentina se encendió la alarma. Los industriales reclamaron protección frente a una eventual avalancha de importaciones y comenzaron a presionar a favor de una devaluación del peso. El Banco Central tomó nota de lo que estaba ocurriendo y dejó subir el dólar cerca de 20 por ciento (pasó de 3,05 en agosto a 3,70 a fines de marzo). Eso no calmó la sed del nuevo frente devaluacionista que aún hoy busca incrementar la competitividad de la mano del tipo de cambio. De hecho, ayer el dólar subió otro centavo y ya llegó a 3,75. Sin embargo, los industriales ya no agitan el fantasma de Brasil sencillamente porque no les conviene. En las últimas semanas, los capitales comenzaron a regresar al país vecino y la cotización del real cerró ayer 2,03 dólares, pese a las fuertes compras que viene realizando el Banco Central de ese país para ponerle un piso.

En mayo la moneda brasileña ya se apreció 7 por ciento y acumula una mejora de 13,6 por ciento en lo que va del año. Ni siquiera las compras del Central logran ponerle freno. Pese a que la entidad monetaria no reveló los montos de sus operaciones, los operadores estimaron que las compras superaron 1000 millones de dólares el miércoles, contra un promedio de 150 millones los días anteriores. “Fue un volumen expresivo. El Central quiso mandar un mensaje al mercado”, dijo Luis Piason, de la corredora de cambio Concordia. Sin embargo el real no baja “y la mayor prueba es que aún con la intervención, el dólar cayó”, agregó.

Al inicio de la crisis, los inversionistas se retrajeron y esperaron a que el escenario mejorase. Ahora, en cambio, los saldos de operaciones directamente relacionadas con la balanza comercial y de naturaleza financiera fueron favorables por segunda semana consecutiva. El flujo de dólares en la primera quincena de mayo tuvo un saldo positivo de 2100 millones de dólares. El superávit diario de dólares, en promedio, en el flujo de divisas en 15 días de mayo fue de 206 millones de dólares, contra déficit de 98 millones de dólares por día en el primer trimestre del año y de 283 millones en los últimos tres meses de 2008. En abril, el saldo diario también fue positivo en 71 millones de dólares.

“Las empresas brasileñas, como Petrobras, vuelven a captar recursos en el exterior, la Bolsa atrae más inversiones, y el alto nivel de intereses (la tasa básica es 10,25 por ciento anual) facilita la colocación de títulos públicos”, subrayó Alex Agostini, economista jefe de la consultora Austin Rating. “Aunque es difícil proyectar porque depende mucho de la expectativa del inversor, si se mantiene la trayectoria de recuperación de confianza, la tendencia es que el alza del real continúe, y que en poco tiempo rompa la barrera de 2 reales por dólar”, agregó. Los inversores parecieran haber observado que Brasil se recupera rápido y tiene un potencial de crecimiento muy grande debido al buen desempeño que han venido evidenciando sus exportaciones en los últimos años.

En este contexto, el lobby de los industriales argentinos a favor de una mayor devaluación se debilita. El real está actualmente más apreciado en términos nominales que lo que estaba, por ejemplo, en 2005 cuando promediaba los 2,30. Mientras que en el mismo período el peso se devaluó de 3,10 a 3,75, volviendo más competitivos a los productos argentinos con relación a los que fabrica el principal socio comercial, siempre que se tome en cuenta sólo el tipo de cambio.

El índice que mide el tipo de cambio real multilateral tampoco justifica el pedido de mayor devaluación que los empresarios impulsan junto a un conjunto de economistas y políticos. Ese indicador mide el precio relativo de los bienes y servicios de la economía nacional respecto de los de un grupo de países con los cuales se realiza la mayoría de las transacciones comerciales. En los últimos meses ya venía mostrando una depreciación del peso con relación a la canasta de monedas y ahora esa situación no hará más que acentuarse debido a la revaluación del real y la lenta, pero sostenida devaluación del peso.

Otro dato que desestima la necesidad de seguir devaluando son las cotizaciones de la soja y el petróleo que en las últimas semanas retomaron la senda alcista. El crudo volvió a pasar la barrera de los 60 dólares el barril luego de haber rozado un piso de 30 dólares a comienzos de año. La soja, por su parte, alcanzó su máximo valor en 14 meses y cerró ayer a 1020 pesos la tonelada, 27,5 por ciento más que a comienzos de año. De este modo, el superávit comercial no sólo no se verá amenazado sino que posiblemente siga subiendo como lo hizo en el primer cuatrimestre del año, potenciado por la caída de las importaciones.

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Imagen: Reuters
 
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