ECONOMíA › EL MINISTRO DE TRABAJO, CARLOS TOMADA, ANALIZó LA EVOLUCIóN DE LAS PARITARIAS

“La negociación es absolutamente normal”

El funcionario rechazó las declaraciones de algunos sectores del establishment empresario que advierten sobre la posible reapertura masiva de convenios y el desborde de los reclamos. También cuestionó los aumentos de precios.

 Por Tomás Lukin

El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, se fastidia cuando le preguntan por la situación de las paritarias y rápidamente asegura que el funcionamiento del mecanismo de negociación salarial se lleva adelante con “absoluta normalidad”. En diálogo con Página/12, el titular de la cartera laboral criticó a los empresarios de algunos sectores que “después de aumentar sustantivamente los precios pretendan que ese incremento, que obviamente no se debió a cuestiones salariales, sea soportado por los trabajadores” y también cuestionó a los líderes sindicales que basan sus reclamos a partir de la generalización de las mejoras porcentuales alcanzadas en convenios colectivos como el de alimentación. Ante el desconcierto generado alrededor de las negociaciones salariales, el funcionario rechaza las declaraciones de algunos sectores del establishment empresario que advierten sobre la posible reapertura masiva de convenios y el desborde de los reclamos.

Tomada reiteró que no existen pautas indicativas y remarcó que cada negociación salarial depende, además de la evolución de los precios, de la rentabilidad sectorial, el nivel de salarios y el poder relativo de las partes. “Nadie firma lo que no puede pagar y nadie pide lo que sabe que no va a recibir”, sostuvo el ministro.

La crisis financiera internacional, pero principalmente, la aceleración de la inflación en algunos productos alimenticios durante el primer trimestre y el escenario político nacional alteraron la dinámica de las negociaciones salariales. A pesar de las “escandalosas declaraciones” que desataron el monto de las mejoras porcentuales alcanzadas por algunos gremios, el ministro de Trabajo remarcó a este diario que “las negociaciones colectivas este año vienen funcionando con la normalidad con que lo hicieron en los últimos seis años”.

Frente a las advertencias empresarias sobre un “desborde salarial” y ante los reclamos sindicales el funcionario enfatizó que la negociación colectiva trata precisamente de dar una respuesta sector por sector y apeló a la responsabilidad de las partes: “Cada uno tiene que buscar el mejor resultado factible, no imitar el número de otra rama, eso no resiste ningún análisis. Además, no puede ser que los empresarios después de haber aumentado sustantivamente los precios pretendan que ese incremento, que obviamente no se debió a cuestiones salariales, sea soportado por los trabajadores”.

El promedio del incremento anual de los gremios que ya firmaron convenios se ubica alrededor del 30 por ciento, más cerca del acuerdo pactado por alimentación que de la pauta alcanzada en estatales y bancarios. El ministro enfatizó que si bien los aumentos pueden parecer elevados, hay que tener en cuenta los plazos en los que se aplican las mejoras ya que, por ejemplo, el 35 por ciento de alimentación recién se alcanza en abril de 2011. “Me llama la atención la excesiva atención a un porcentaje. A partir de un convenio colectivo se vienen haciendo declaraciones escandalosas, se toma un número como referencia de todas las negociaciones. Algunos sectores estaban mucho más atrasados. Uno de ellos hacía dos años que no discutía y por eso su resultado se diferencia de los demás”, explicó. Además, agregó que en las negociaciones colectivas intervienen cuestiones como “la rentabilidad sectorial, el retraso de los salarios, la relación de fuerzas, la historia previa de las negociaciones. Todo eso entra como una variable al momento de discutir salarios”.

En los últimos días el titular de la Unión Industrial, Héctor Méndez, sostuvo que el Ministerio de Trabajo “mantiene una actitud pasiva y permisiva, sin cumplir el papel de mediador”. Ante esas críticas Tomada sostuvo que “me llama la atención que Méndez reclame la intervención del Ministerio de Trabajo. El ha sido siempre un dirigente empresario que se ha preciado de dar respuesta a la demanda del sector sindical y llega con el convenio firmado sin siquiera pasar por el ministerio”. Al mismo tiempo rechazó que se esté frente a un proceso de reapertura masiva de acuerdos salariales: “No he escuchado a nadie que haya hablado de la reapertura de los convenios. Oscar Lescano (Luz y Fuerza) no habló de reapertura de negociaciones. Firmó por un determinado período y tiene que firmar por otro período. Además, no es posible hablar de un proceso generalizado a partir de un convenio y un dirigente sindical”.

En el cierre de la ExpoEmpleo 2010 en Tandil, que encabezó Tomada, los participantes destacaron el rol de las políticas públicas activas en materia de empleo durante los últimos años y a lo largo de la crisis financiera. El titular del sindicato de vendedores de diarios, Omar Plaini, resaltó que “los sindicatos discutimos salarios y también condiciones laborales con los empresarios, mientras que en Europa se enfrentan no sólo para frenar despidos sino también rebaja de salarios y otras medidas de ajuste”. En sintonía, el secretario adjunto de la CTA, Pedro Wasiejko, se refirió al caso de los sindicatos alemanes que están enfrentándose a las políticas de recorte.

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“Nadie firma lo que no puede pagar y nadie pide lo que sabe que no va a recibir”, sostuvo el ministro.
Imagen: Daniel Dabove
 
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