ECONOMíA › SE POSTERGó PARA MAñANA EL ANUNCIO DEL PLAN AGROALIMENTARIO 2020

Diez años más de boom cerealero

El ambicioso objetivo del plan es llegar a los 160 millones de toneladas de producción de granos y a 96 mil millones de dólares de exportación. El eje está puesto en la soberanía alimentaria, la diversificación productiva y el agregado de valor.

 Por Javier Lewkowicz

Las conclusiones del Plan Agroalimentario y Agroindustrial (PEA) 2020 serán presentadas mañana por la presidenta, Cristina Fernández, tras quedar postergado el anuncio previsto para ayer. A diferencia del sombrío panorama que ofreció el titular de la Sociedad Rural, Hugo Biolcati, en su discurso en la exposición Rural de Palermo, los datos oficiales registran una fuerte mejora en la situación del sector en relación con años atrás, mientras que las proyecciones marcan un horizonte muy positivo. Los objetivos del PEA son aumentar fuertemente la producción y diversificarla a través de un proceso de agregación de valor en origen. La producción pasaría a casi 160 millones de toneladas y las exportaciones totales, a 96.611 millones de dólares.

“En el año 2002 gran parte del sector agroalimentario y agroindustrial argentino estaba literalmente en quiebra. Los productores recuerdan una época en la cual la mayoría de los campos y empresas tenían sobre sí la amenaza del remate”, indican en la cartera de Agricultura. La enorme devaluación del peso y el mantenimiento de un tipo de cambio competitivo permitieron al sector obtener márgenes de rentabilidad muy altos, mejora para la cual también contribuyó la sostenida alza en los precios internacionales y la política oficial de subsidiar costos como el combustible. Las inclemencias climáticas frustraron el acto previsto para ayer en la residencia de Olivos.

La producción pasó de 70,8 millones de toneladas en la campaña 2002/3 a 100 millones en 2010, una suba de 41 por ciento. La superficie sembrada creció de 27,4 a 33 millones de hectáreas, mientras que la productividad en granos se incrementó un 25 por ciento, de 2,9 a 3,6 toneladas por hectárea. La producción de carne bovina, en tanto, mostró una suba del 4 por ciento, de 2,5 a 2,6 millones de toneladas. Este desempeño más moderado se explica por la fuerte reducción de la frontera pecuaria a manos de la agricultura, la sequía que la afectó en 2008 y el esquema de precios por entonces vigente. El PBI agropecuario se incrementó 321 por ciento desde la salida de la convertibilidad. En 2010, la participación del sector en el total del PBI fue del 19 por ciento, aportó el 36 por ciento del empleo registrado y el 44 por ciento de la recaudación total.

El PEA advierte que para 2020 el aumento en la demanda mundial de alimentos continuará por “la irrupción de un vasto segmento de la población del mundo que seguirá mejorando su ingreso –en países como China e India–”. Cereales y oleaginosas se demandarán no sólo como alimento humano sino como forraje para diferentes tipos de ganado y también para la elaboración de biocombustibles en cortes obligatorios de la gasolina y el diésel. Se estima que en 2020 el 14 por ciento de lo producido en cereales secundarios y trigo y el 16 por ciento de los aceites vegetales se destinarán a biocombustibles, en comparación con el 10 y el 9 por ciento, respectivamente, del año 2009.

El PEA prevé que en 2020 la producción de granos llegue a 157,5 millones de toneladas, un aumento del 58 por ciento frente a 2010. La superficie sembrada sería de 42 millones de hectáreas, un crecimiento del 27 por ciento. El stock de cabezas de ganado bovino llegaría a 54 millones, una suba del 8 por ciento, mientras que la producción de lácteos crecería un 77 por ciento, hasta 18,3 millones de litros.

Las exportaciones totales del sector agroalimentario y agroindustrial pasarían a 96.611 millones de dólares, una suba de 145 por ciento. El mismo incremento registraría la venta de manufacturas de origen agropecuario, que llegarían a 64.200 millones. En tanto, las colocaciones de productos primarios crecerían un 80 por ciento, hasta 27.360 millones de dólares.

El PEA proyecta precios entre el 16 y un 40 por ciento por encima de la media de la década pasada, pero por debajo de los picos de 2008. Sin embargo, advierte que la alta volatilidad de precios y la suba del petróleo podría generar complicaciones para el sector.

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El stock vacuno, que retrocedió en los últimos años, repuntaría a 54 millones de cabezas.
Imagen: AFP
 
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