ECONOMIA › REUNIONES CON AUTOMOTRICES Y AUTOPARTISTAS, BUSCANDO EQUILIBRAR EL COMERCIO

Mayor contenido regional es la meta

Las conversaciones de la ministra de Industria con directivos de las terminales apuntan a fijar los objetivos de la política sectorial de Argentina-Brasil a partir de 2013. Moreno empuja a los autopartistas a exportar más.

 Por Javier Lewkowicz

El gobierno prepara el terreno con automotrices y autopartistas locales para negociar con Brasil la modificación de la política sectorial bilateral que tendrá lugar en julio de 2013. La ministra de Industria, Débora Giorgi, que encabeza las tratativas junto a su par brasileño, Fernando Pimentel, recibió ayer a las cámaras empresariales. El gobierno busca homogeneizar los incentivos a la industria en ambos países y podría proponer elevar el contenido mínimo regional. Las terminales están de acuerdo, siempre que la suba sea gradual. Los autopartistas, en cambio, piden que se regule de algún modo el contenido nacional y se equilibre el flujo de inversiones. Enfocado en el corto plazo, el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, reunió a cien autopartistas con las firmas Volvo y Renault Trucks para impulsar exportaciones, en el marco de la exigencia a las automotrices para que compensen su balanza comercial.

El problema, que ambos funcionarios tienen presente, es el enorme déficit comercial que genera el sector. El año pasado, las 828.771 unidades producidas generaron un bache de divisas de 7500 millones de dólares entre terminales y autopartistas, casi el 75 por ciento del superávit comercial. Las terminales acumularon un déficit comercial de 4600 millones.

En la industria automotriz rige la normativa del Mercosur, que tiene como principales jugadores a la Argentina y Brasil. El coeficiente flex marca un límite para el desequilibrio comercial, que para la Argentina es de 1,95, es decir que por cada dólar exportado de autos, autopartes, maquinaria agrícola y sus partes, camiones y otros productos del abanico automotor, se puede importar hasta 1,95 dólar, mientras que para Brasil ese valor es de 2,50. En la actualidad, el desbalance es favorable a Brasil, pero no llega al límite superior, de modo que en los hechos esas restricciones no tienen efecto. Según fuentes que presenciaron ayer la reunión entre Giorgi, las autoridades de Adefa y las de AFAC, el comercio bilateral continuará siendo administrado.

Uno de los temas centrales en que Gobierno y terminales están de acuerdo es que la Argentina y Brasil coordinen la política industrial de promoción del sector. “Debe haber una política automotriz común, que no haya diferencias de incentivos, para poder aprovechar bien la escala de producción del mercado regional”, indicaron desde las fábricas. El acuerdo con el gobierno central de Brasil podría alcanzarse, aunque resulta más difícil en el caso de los gobiernos estaduales, que suelen ofrecer atractivos beneficios fiscales a las fábricas para que se instalen. A principios de septiembre volverán a reunirse los gobiernos por este tema.

Por otro lado, la política automotriz exige un nivel mínimo de integración de partes fabricadas en el Mercosur del 60 por ciento, que podría elevarse el año que viene. Las terminales no se muestran en desacuerdo, aunque piden que esa modificación se realice de forma progresiva. Ambos gobiernos tienen la intención de sustituir compras desde extrazona por producción regional. Trabajarán sobre un listado de esas autopartes. “Las políticas de incentivo al sector, sean de Brasil o de la Argentina, serán acordadas en conjunto. El objetivo de ambos países es sustituir 37 mil millones de dólares de importaciones de autopartes que se registraron en 2011 desde extrazona, por parte de la Argentina y Brasil”, indicó Giorgi. El Gobierno también pretende un grado mayor de transferencia de tecnología desde las casas matrices.

Los autopartistas, por su parte, quieren que exista algún mecanismo que asegure cierto contenido local, y que se monitoree el flujo de las inversiones de las terminales para que exista cierto equilibrio.

Por otro lado, Moreno, junto a la secretaria de Comercio Exterior, Beatriz Paglieri, funcionarios de Cancillería y de la Subsecretaría de Competitividad, reunieron ayer a directivos del Grupo Volvo Argentina y Renault Trucks junto con unos cien autopartistas. El Gobierno exige a las automotrices, a través de las medidas de administración de comercio, que compensen su ecuación de divisas. Como son empresas que no están radicadas, la intención es que generen negocios de exportación para los autopartistas. Volvo, porque tiene filiales en Uruguay y Brasil, donde podría insertar a los fabricantes locales. El 19 de septiembre, representantes de todo el complejo automotor viajarán a San Pablo en una misión comercial.

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Débora Giorgi con industriales del sector automotor, que reclaman que los cambios sean graduales.
 
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