EL MUNDO › POR LAS TOMAS DE LOS AEROPUERTOS, RENUNCIó EL PRIMER MINISTRO

Cayó el gobierno tailandés

El Tribunal Constitucional disolvió a los principales partidos de la coalición gobernante y prohibió que sus líderes participen en política en los próximos cinco años. La crisis se originó en un fraude electoral en el 2007.

 Por José Reinoso *

Desde Beijing

El Tribunal Constitucional de Tailandia disolvió ayer los tres principales partidos de los seis que componen la coalición gobernante y forzó la salida del primer ministro, Somchai Wongsawat, en medio del júbilo de los manifestantes de la oposición, que desde hacía meses protagonizaban activas protestas para derrocar al gobierno. El tribunal, que acusa a las formaciones políticas de fraude electoral en las elecciones generales de 2007 en las que llegaron al poder, prohibió a sus líderes que participen en la vida política del país los próximos cinco años.

Los dirigentes de los partidos vetados por compra de votos replicaron que quieren que se celebre rápidamente la sesión parlamentaria de la que saldrá el nuevo primer ministro, bajo un nuevo partido, lo que podría provocar nuevas protestas multitudinarias por parte de los partidarios de la Alianza Popular para la Democracia (APD).

La forzada dimisión del gobierno llevó a los seguidores de la APD a poner fin al bloqueo que, desde hacía más de una semana, ejercían sobre los dos aeropuertos de Bangkok. Más de 300.000 turistas se vieron afectados y tuvieron que salir del país por otras ciudades o por vía terrestre. Las autoridades aeroportuarias aseguraron que los vuelos internacionales serán reanudados el próximo viernes.

La ocupación de los aeropuertos fue la culminación de meses de movilizaciones para expulsar a Somchai, a quien sus rivales consideran hostil a la monarquía y tachan de ser un títere en manos del ex primer ministro Thaksin Shinawatra, exiliado después de ser depuesto en 2006 durante un golpe militar incruento. Thaksin, de quien Somchai es cuñado, huyó de Tailandia para escapar a los cargos de corrupción.

El venerado rey Bhumibol Adulyadej, que ha intervenido en otras crisis políticas durante sus seis décadas en el trono, no hizo ninguna mención al conflicto que actualmente vive Tailandia en una parada militar celebrada ayer en la capital. Somchai se fue quedando aislado en las últimas semanas, falto del apoyo de los militares y del propio rey. Desde el miércoles pasado, él y su gabinete trabajaron en la ciudad norteña de Chiang Mai, donde cuenta con gran respaldo.

“Mi deber ha terminado. No es un problema. Yo no estaba trabajando para mí mismo. Ahora soy un ciudadano a tiempo completo”, dijo Somchai, de 61 años, tras conocer la decisión del Constitucional. El primer ministro estuvo en el cargo menos de tres meses.

El presidente del tribunal, Chat Chalavorn, afirmó que el Partido del Poder del Pueblo (PPP), del dimitido primer ministro, y las otras dos formaciones políticas (Chart Tai y Machima Thipatai) fueron disueltas “como ejemplo y para fijar un estándar político”. “Los partidos deshonestos minan el sistema democrático de Tailandia”, señaló.

La decisión envía a 59 dirigentes de las tres formaciones al banquillo. Los 24 de ellos que también son parlamentarios deberán renunciar a sus escaños. Esto no significa que Tailandia deba celebrar nuevas elecciones. Aquellos diputados que escaparon a la purga podrán unirse a otros partidos y crear una nueva agrupación, con un nuevo líder al frente. Esta coalición, que seguirá teniendo amplia mayoría frente a la oposición, quiere que la sesión parlamentaria para elegir al sucesor de Somchai se celebre el 8 de diciembre. El plazo máximo para su designación es de un mes.

Mientras tanto, el viceprimer ministro Chavarat Charnvirakul actuará como primer ministro en funciones. La decisión del Constitucional no pone fin, sin embargo, a la fractura política de la sociedad tailandesa. Cientos de partidarios del Partido del Poder del Pueblo se concentraron a las puertas del tribunal para protestar contra el veredicto. El lunes pasado una persona resultó muerta y 22 heridas, a causa de una granada lanzada por personas sin identificar sobre un grupo de manifestantes antigubernamentales que bloqueaban el aeropuerto Don Mueang, el segundo de Bangkok. El ataque elevó a siete el número de fallecidos en explosiones, choques con la policía y enfrentamientos callejeros entre opositores y partidarios del gobierno. La Alianza Popular para la Democracia (APD) cuenta con respaldo en el ejército, la elite empresarial, la clase media y los sectores monárquicos. Sus seguidores afirman que el sistema electoral tailandés es susceptible de compra de votos y dicen que la mayoría rural –partidaria, junto con los habitantes pobres de las ciudades, de Somchai y Thaksin– no tiene educación suficiente para votar de forma responsable. La cumbre de los países del sudeste asiático (Asean), que debía celebrarse a mediados de este mes en Tailandia, fue retrasada hasta marzo, a la espera de que se aclare el panorama político.

* De El País de Madrid. Especial para Página/12.

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Manifestantes celebran la caída del gobierno tailandés alzando imágenes del rey.
Imagen: AFP
 
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