EL MUNDO › EL GOBERNADOR DE NUEVO MéXICO RECHAZó OCUPAR EL PUESTO DE SECRETARIO DE COMERCIO

Primera renuncia en el equipo de Obama

Bill Richardson está en el centro de una investigación judicial que intenta determinar cómo una empresa que realizó contribuciones a sus actividades políticas logró un lucrativo contrato con el gobierno de su estado.

El gobernador de Nuevo México, Bill Richardson, se convirtió ayer en la primera baja del equipo del gobierno de Barack Obama. Richardson renunció a su designación como secretario de Comercio dado que está en el centro de una investigación judicial que trata de determinar cómo una compañía que realizó contribuciones a sus actividades políticas logró un lucrativo contrato con el gobierno de Nuevo México. “Déjenme decir claramente que tanto yo como mi administración hemos obrado debidamente y que esta investigación lo pondrá de manifiesto”, aseguró el gobernador en un comunicado divulgado por el equipo de transición de Obama.

El ahora sospechado funcionario dijo haber llegado a la conclusión de que la investigación obligaría a un “insostenible retraso en el proceso de confirmación”, ya que podría prolongarse, afirmó, durante semanas o incluso meses. Por ello, y dada la gravedad de la crisis económica en el país, considera inoportuno pedir al presidente electo que retrase “el importante trabajo que hay que hacer”. El diario The Washington Post informó el mes pasado que un jurado de la ciudad de Albuquerque investiga si la compañía en cuestión obtuvo contratos del estado de Nuevo México por valor de más de 1,4 millón de dólares de forma irregular poco después de realizar contribuciones financieras a Richardson. La pesquisa buscará determinar, por lo tanto, si la oficina del gobernador instó de algún modo a contratar los servicios de la firma CDR Financial Products. Por su parte, Richardson insiste en que no hizo nada malo, por lo que aseguró que continuará en su cargo de gobernador de Nuevo México mientras concluye la investigación.

Obama dijo en un comunicado conjunto que aceptaba el retiro de Richardson “con profundo pesar” y que buscaría rápidamente un reemplazo, en momentos en que se prepara para asumir la presidencia el 20 de enero.”Es una medida de su buena disposición de poner primero al país, por lo que ha renunciado a la candidatura al gabinete para evitar cualquier retraso en el desempeño de este importante cargo económico en tiempos críticos”, declaró Obama. A pesar de ello, “espero sus futuros servicios para nuestro país y mi gobierno”, agregó el presidente electo, dejando así la puerta abierta a una posible futura incorporación de Richardson en caso de que éste salga exonerado del proceso judicial.

La baja inesperada sucede al mismo tiempo que el presidente electo llega a Washington junto con su familia para instalarse a la espera de asumir sus funciones en la Casa Blanca. De confirmarse los supuestos de la investigación que involucra a Richardson, este hecho sería el segundo escándalo de corrupción que salpica a un Obama que todavía no asume. Hace algunas semanas, se hizo público el caso del gobernador de Illinois, Rod Blagojevich, sospechado de querer vender la banca del Senado que el futuro presidente dejará libre tras su triunfo en las presidenciales, según lo revelaran conversaciones telefónicas grabadas y difundidas por el FBI. Al igual que el gobernador de Nuevo México, “Blago” se niega a renunciar y aun permanece en su cargo, a pesar de que en reiteradas ocasiones distintos líderes del Partido Demócrata le pidieron la renuncia.

Richardson, de 61 años, es hijo de mexicana y estadounidense. Criado en México y perfecto bilingüe inglés-español, es el único gobernador con orígenes hispanos. Veterano del Partido Demócrata, fue secretario de Energía durante la presidencia de Bill Clinton (1993-2001), embajador ante la ONU y un hábil negociador ante regímenes enemigos para obtener la liberación de prisioneros estadounidenses. Además, fue aspirante a la candidatura demócrata a la presidencia antes de dar su apoyo a Obama en marzo del 2008. Por todo ello, se trata del demócrata latino más destacado del país y su designación a principios de diciembre pasado fue recibida con entusiasmo entre los grupos hispanos. Su destacada trayectoria internacional y experiencia como mediador en Cuba, Irak y Sudán hicieron que su nombre fuese uno de los que se barajó durante semanas como posible secretario de Estado. Finalmente el puesto recayó en Hillary Clinton.

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El presidente electo, Barack Obama, aceptó la renuncia de Richardson y deberá buscar un reemplazante.
Imagen: AFP
 
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