EL MUNDO › LA ONU ADVIERTE QUE CRECE EN EL MUNDO EL CIRCUITO ILEGAL DE LAS DROGAS LEGALES

Sube el ranking de los psicofármacos

La Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes, que depende de la ONU y tiene una fuerte influencia de los Estados Unidos, sostuvo que crecen las llamadas “drogas de violación”, mientras se extiende el abuso de psicofármacos.

 Por Emilio Ruchansky

El crecimiento del circuito ilegal de drogas legales fue advertido ayer como un “problema grave” por la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) de la Naciones Unidas. Según el informe anual de esta entidad, sustancias como la ketamina o Rohypnol son utilizadas como “drogas de violación”, mientras se extiende el abuso de psicofármacos. “La gente no está usando más drogas duras, se está pasando a medicinas prescriptas. Creen que porque son medicinas no causan tanto daño como la heroína”, aseguró Sevil Atasoy, presidenta de la JIFE. Este organismo, defensor de la fracasada “guerra contra las drogas”, criticó las campañas a favor de la despenalización de la tenencia de drogas para uso personal en varios países latinoamericanos, incluso en Argentina. “La guerra sólo beneficia al narcotráfico”, respondió Alberto Calabrese, de la Comisión de Políticas de Drogas que asesora al gobierno nacional.

Según el informe, el fenómeno de las “drogas de la violación” evoluciona rápidamente porque “los agresores esquivan los controles utilizando sustancias que no están incluidas en las Convenciones Internacionales Relativas al Control de las Drogas”. Por eso, se recomienda a los grupos farmacéuticos incluir colorantes o aromatizantes a los anestésicos legales para que las potenciales víctimas sepan si alguien puso estas drogas en sus bebidas, el método más utilizado por los abusadores.

Por otra parte, desde este organismo aseguraron que en Estados Unidos los medicamentos que requieren receta (como la morfina, la codeína y la metadona) circulan tanto que “hay más personas que consumen estas drogas que si se suman las que consumen heroína, cocaína y éxtasis”. Sólo en este país hay más de 15 millones de personas, el 6,1 por ciento de la población, que abusó de analgésicos legales a lo largo de 2008. Una cifra sólo superada por la marihuana, según la JIFE.

La situación no sería distinta en Europa. En Francia, Italia, Lituania y Polonia, entre el 10 y el 18 por ciento de los estudiantes utilizan sedantes o tranquilizantes sin receta médica. “Hay legislaciones más estrictas sobre drogas duras y la gente está más informada de los daños cerebrales que pueden causar, pero no saben que los mismos efectos negativos pueden producirse también debido a los fármacos”, explicó Atasoy, catedrática de Bioquímica y Ciencias Forenses de la Universidad de Estambul. Esta tendencia a sustituir drogas ilegales por legales conseguidas en el mercado clandestino hizo caer la venta de cocaína en Estados Unidos y Europa, aseguró la presidenta de la JIFE.

La muerte del cantante Michael Jackson el año pasado fue puesta como ejemplo de este fenómeno. Se trata de drogas utilizadas para tratar el dolor, la depresión, el insomnio y la ansiedad. Pero según Atasoy, “con frecuencia se subestima el peligro del uso indebido de medicamentos de venta con receta que contienen estupefacientes o sustancias psicotrópicas, lo cual conduce a su consumo como drogas recreativas o a la dependencia”. Para la JIFE, el problema es mundial y aumenta rápidamente, debido a los dificultades de varios países para controlar el circuito ilegal de medicamentos legales.

La industria farmacéutica, sin embargo, no aparece en el informe como posible cómplice a investigar. Excepto por la proliferación de ciberfarmacias y de centrales de compra de medicamentos por Internet, basados sobre todo en India. En el terreno de las drogas ilegales, la JIFE señaló dos nuevas tendencias: la de adultos jóvenes que las prueban por primera vez y el crecimiento de las mujeres entre los consumidores.

Al abordar la situación en América latina, en el informe se resaltó la disminución de la producción de cocaína y las áreas sembradas con hoja de coca, aunque los datos son de 2007-08. Los expertos también señalaron su preocupación por las campañas a favor de la despenalización del uso de drogas ilícitas para consumo personal, señalando como uno de los responsables al grupo Drogas y Democracia, integrado por ex políticos de varios países. “Si los gobiernos no combaten decididamente” la idea de despenalizar, agregaron desde la JIFE, esto puede afectar “la lucha contra el uso indebido y el tráfico ilícito de estupefacientes”.

Alberto Calabrese, integrante de la Comisión de Políticas de Drogas de Argentina, señaló a este diario sus dudas acerca de las verdaderas intenciones de la JIFE. “Desde que Estados Unidos, país que influye mucho en la JIFE, invadió Afganistán, se cuadriplicó el tráfico de heroína desde ese país. ¿De qué guerra contra las drogas están hablando?”, dijo el sociólogo. Penar la tenencia para uso personal, agregó, va contra el principio de igualdad jurídica: “Nadie mete preso a un alcohólico o a un jugador compulsivo, ¿por qué deberíamos hacerlo con un consumidor de drogas? De-sincriminar la tenencia es posibilitar la solución de un problema de salud pública, de educación, de integración social”.

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Según la JIFE, las personas consumen más drogas legales que heroína, cocaína y éxtasis sumadas.
 
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