EL MUNDO

Todo lo que los chicos querían saber de la guerra

Página/12 presenta mañana “Las mil y una noches de Irak. La guerra explicada a los chicos”. Aquí, dos expertas en educación analizan el libro y la importancia de hablar el tema con los chicos.

¿Por qué hay una guerra? ¿Quién es Saddam Hussein? ¿Por qué es tan importante el petróleo? Aturdidos por imágenes y noticias de la guerra, los chicos tienen inquietudes y buscan respuestas que los adultos no siempre pueden dar. Para ellos, mañana Página/12 presenta Las mil y una noches de Irak, un texto de Andrea Ferrari –periodista y escritora de libros infantiles– que explica el conflicto a los chicos y despeja las dudas de los más grandes. En esta nota, dos especialistas en educación que ya lo leyeron opinan sobre el libro y advierten a padres y docentes sobre la importancia de conversar, debatir y trabajar sobre la guerra hasta con los más pequeños.
“Leí Las mil y una noches de Irak y creo que es una gran contribución a esta necesidad de conceptualización de la guerra para los chicos. Porque el texto tiene mucha información pero además porque explica el proceso y marca causalidades, fundamentales en la construcción de una valoración de la paz y la guerra”, definió la directora de Flacso, Guillermina Tiramonti. Y resaltó la importancia de que el texto se coloque “en la esfera pública al alcance de los maestros, los padres, tíos y abuelos”.
En tanto, Roxana Morduchowicz, directora de los Programas en medios de comunicación para las escuelas de la Ciudad de Buenos Aires, opinó que el texto “es a la vez un disparador para el debate de la guerra con los chicos y un excelente complemento a las noticias cotidianas que reciben desde los medios. Los docentes saben que cuantos más recursos se emplean en la educación, más rico es el aprendizaje y este texto es un aporte desde la literatura que se complementa con los libros escolares, con la información mediática y con todas las herramientas que aportan al aprendizaje”.
La especialista, doctorada en Comunicación y Educación en la universidad de París, recomendó el libro también a los adultos porque, según evaluó, “allí se encuentra la respuesta a las inquietudes más frecuentes de los chicos ante un hecho tan trágico como la guerra y al que están expuestos permanentemente. Tiene datos, informa sobre el contexto y la historia del problema, información que muchas veces no dan los diarios o la televisión y que es imprescindible para la comprensión del conflicto en Irak”.
“Las fotos, las imágenes de bombardeos y muertes en directo llegan a los chicos sin anestesia. Para todos, incluso los más pequeños, la guerra no pasa inadvertida en absoluto: temen, tienen inquietudes y fundamentalmente buscan entender qué y por qué pasa. ¿Es necesario acercar a nuestros hijos y alumnos a una actualidad tan dura? La lectura de este libro reflotó en mí esta pregunta que es además muy recurrente y preocupante para padres y docentes. Y la respuesta es que sí, es absolutamente necesario porque los hechos más trágicos, y esta guerra como uno de ellos especialmente, forman parte de la realidad y esta realidad forma parte de la vida de los chicos”, opinó Morduchowicz.
Según señaló, existen miedos más o menos naturales respecto de si se amenaza la infancia o se adultiza demasiado al participar a los chicos de debates y conversaciones sobre la guerra. Pero en esto, la especialista es concluyente: “Ningún chico puede ser educado en la irrealidad. Lo que hay que ver es cómo se trabajan con ellos estos temas y por eso este texto es muy importante en la tarea de abrir espacios para el diálogo, poner en palabras un hecho tan oscuro y trágico como la guerra”.
En este punto que preocupa especialmente a los adultos, también coincidió Tiramonti: “La historia argentina tiene una gran experiencia que demuestra que ocultar información no es proteger. Por eso me parece muy importante que los medios de comunicación masiva ofrezcan materiales así porque colocan el tema en la esfera pública”. Por su parte, Morduchowicz remarcó la relevancia del acceso de los maestros al texto: “La escuela es, junto a la familia, un gran agente de socialización. Es el centro de la confluencia para todas las informaciones cotidianas que reciben los chicos, para su resignificación ya que casi siempre son contradictorias o van en diferentes sentidos”. Ambas especialistas coincidieron también en la falsedad de la protección esgrimida como excusa para evitar hablar de la guerra con los chicos. “La están viendo por televisión”, enfatizó Tiramonti. En tanto, Morduchowicz explicó que justamente ahora, cuando los niños leen, ven y oyen sobre la guerra todo el tiempo, es cuando más hace falta ese diálogo: “Además de tener el mérito de acercarlos a la actualidad, lo importante del libro es cómo lo hace: contextualizando. El relato arranca desde la antigüedad, lo que lo hace no sólo más interesante sino también fundamental para la comprensión del conflicto”. Y agregó: “Los chicos van a encontrar en boca de Joaquín (el nene que protagoniza la historia) todas las dudas e inquietudes que se les presentan por estos días”.

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