EL MUNDO › KOFI ANNAN ACUSA AL GOBIERNO DE SIRIA DE VIOLAR EL PLAN DE PAZ

Masacre y denuncia de la ONU

Tras la masacre de más de docientas personas en Tremseh anteayer, el enviado de Naciones Unidas acusó al gobierno sirio de incumplir su promesa de no usar armas pesadas en el conflicto. Damasco respondió que la masacre la cometieron “terroristas”.

El llamado de la oposición y de potencias occidentales al Consejo de Seguridad de la ONU para que intervenga en Siria se intensificó ayer, tras la masacre de más de doscientas personas en Tremseh y la muerte de otras treinta en varias localidades el jueves, mientras la agencia oficial SANA habla de muertes de civiles a manos de “terroristas”. Fuerzas del ejército sirio devastaron el pueblo de Tremseh, con tanques y helicópteros, poco antes de que los milicianos progubernamentales ingresaran y ejecutaran a más de cincuenta civiles.

Por su parte, el enviado de la ONU y de la Liga Arabe para Siria, Kofi Annan, dijo ayer al Consejo de Seguridad que el gobierno sirio “desacató” resoluciones de la organización internacional con la nueva matanza cometida el jueves en el país. El ex secretario general de la ONU también dijo al Consejo en una nota que es “imperativo” que el Consejo ejerza presión para que se aplique su plan de paz. “El uso de artillería, tanques y helicópteros, que ha sido confirmado por Unsmis (la misión de Naciones Unidas en Siria) es una violación de las obligaciones y compromisos asumidos por el gobierno sirio para cesar el uso de armas pesadas en centros poblados”, señaló Annan.

“Trágicamente, ahora tenemos otro nefasto recordatorio de que las resoluciones del Consejo siguen siendo objeto de desacato”, agregó. El Consejo de Seguridad aprobó dos resoluciones en abril que establecieron la Unsmis y exigieron al presidente sirio Bashar al Assad acogerse a un plan de paz de seis puntos acordado con Annan. El acuerdo incluía un alto en el uso de armas pesadas.

Los opositores del Observatorio Nacional para los Derechos Humanos en Siria (Ondus) difundieron imágenes de la tragedia, donde se ven los cadáveres de entre 10 y 15 jóvenes con el rostro descubierto y camisetas ensangrentadas. Ayer murieron al menos otras treinta personas en choques entre fuerzas gubernamentales y rebeldes, en bombardeos de áreas donde viven civiles y en la represión de las manifestaciones contra el régimen, según los Comités de Coordinación de la oposición. Según la misma fuente, tres personas llamadas Hani al Kharma, Deyaa Mohammad y Anas al Bari fueron muertas en el ataque a una manifestación en el campo palestino de Yarmuk en Damasco, y hay otros nueve muertos en Idlib y ocho en Homs.

La agencia SANA en cambio refiere sobre acciones de la fuerza gubernamental contra “grupos armados terroristas” en Quseir y Dayr az Zor, al afirmar que hubo “fuertes pérdidas” por parte de los “terroristas” y un policía muerto.

En cambio el grupo opositor Ondus afirmó que durante la noche del jueves se reanudaron los bombardeos en varias localidades, sobre todo en Dayr az Zor y en el suburbio Barzeh de Damasco, donde hubo varios heridos entre los manifestantes por disparos de mortero.

Asimismo se denunciaron enfrentamientos en Aleppo, en los barrios de Salaheddin y Zahra, y también que se reanudaron intensos bombardeos de la artillería gubernamental sobre Quseir y Rastan. Por ese motivo, la oposición siria reclamó ayer al Consejo de Seguridad una resolución vinculante contra el régimen de Bashar al Assad.

“Detener esta locura mortífera que amenaza la integridad de Siria, la paz y la seguridad en la región y el mundo requiere una resolución urgente y decidida del Consejo de Seguridad de la ONU bajo el capítulo 7 (NdeR que autoriza de hecho la intervención militar) a fin de proteger al pueblo sirio”, indicó el opositor Consejo Nacional Sirio (CNS). La coalición definió la masacre de Tremseh como un “infame genocidio” comparable a las masacres de Sabra-Chatila y Srebrenica.

Los Hermanos Musulmanes, el movimiento sunnita que controla el CNS, apuntó contra el enviado especial de la ONU para Siria, Kofi Annan, al acusarlo de ser cómplice del régimen de Assad junto con Irán y Rusia. “No sólo el monstruo Assad es responsable del terrible crimen (la masacre de Tremseh), sino también Kofi Annan, los rusos, los iraníes y todos los países del mundo que pretenden ser garantes de la protección de la paz y estabilidad, pero miran en silencio”, aseveraron.

El jefe de observadores de la ONU, el general noruego Roberto Mood, se sumó al llamado al Consejo de Seguridad para que asuma “un liderazgo genuino y eficaz”. La masacre de Tremseh representa “un paso hacia adelante en la voluntad asesina del régimen”, dijo a su vez el ministro de Exteriores francés, Bernard Valero, y llamó al Consejo de Seguridad a “asumir su responsabilidad” y ser “más firme”.

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Imagen de los restos de un coche bomba que explotó el jueves en Damasco.
Imagen: EFE
 
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