EL MUNDO › BERLUSCONI ESTA A PUNTO DE PERDER LA BANCA

El caimán contra todos

 Por Elena Llorente

Desde Roma

Mientras el gobierno y la Magistratura italiana respondían al agresivo mensaje video que, al borde de su destitución como senador, Silvio Berlusconi dirigió el miércoles a los italianos, por primera vez un alto exponente del Pueblo de la Libertad (PDL) reconocía que su líder muy posiblemente abandonará el cargo de parlamentario antes de que el Senado vote en su contra en los próximos días. “Pienso que renunciará como senador antes de que se vote, no aceptará la prepotencia de esta persecución que está sufriendo”, dijo el vicepresidente del Senado, Maurizio Gasparri.

Aunque en su mensaje Berlusconi no habla de hacer caer el gobierno, sino que sólo se las agarra contra los jueces que según él lo persiguen, el primer ministro Enrico Letta se sintió en la obligación de aclarar que “en Italia vivimos en un Estado de Derecho, no hay persecuciones y respetamos la autonomía de la Justicia y el trabajo de los magistrados”.

Il Cavaliere fue condenado a cuatro años de prisión por la Corte Suprema por fraude fiscal en el caso Mediaset. La sentencia, que se dio a conocer el 1º de agosto y debería hacerse efectiva el 15 de octubre, lo consideró el “creador” del sistema de evasión fiscal montado por Mediaset, empresa de la familia Berlusconi que compraba derechos televisivos.

Por efecto de ciertos indultos precedentes, los cuatro años de prisión quedarían en realidad reducidos a un año. Resentido por esta primera condena a prisión que se hará efectiva, ya que con casi treinta juicios realizados en su contra ninguno (de los concluidos) logró encarcelarlo pese a ser culpable, porque el delito había prescripto, Berlusconi anteayer colmó el vaso. Y en el mensaje video prácticamente llamó a los italianos a la insurrección, llamándolos a indignarse, a reaccionar, porque, dijo, “la Magistratura se ha transformado en un contrapoder del Estado en grado de condicionar al Poder Legislativo y al Ejecutivo, con la misión de realizar el socialismo por vía judicial”. Berlusconi siempre ha indicado como “comunistas” a los jueces que lo persiguen. Tal vez percibiendo que de comunistas quedan pocos en Italia, cambió el apelativo por “socialistas”, haciendo bastante más amplio el espectro de sus enemigos. Pero, en realidad, con epítetos como “comunistas” y “socialistas” intenta sólo desviar la atención pública de las acusaciones de los jueces, que no son de carácter político sino por corrupción, fraude, soborno, abuso de poder y prostitución de menores, entre otros.

Sentado delante de una biblioteca donde se veían además las fotos de sus nietos y de sus hijos, ojeroso, un poco nervioso para lo que es su estilo, y a veces señalando hacia la cámara con un dedo acusador, Berlusconi habló durante dieciséis minutos en este mensaje que no es el primero que lanza a las masas en sus años de carrera política, y promete que tampoco será el último. “Yo estaré siempre con ustedes. Se puede hacer política aun fuera del Parlamento. No es el sillón parlamentario lo que hace a un líder, sino el consenso popular que nunca me ha faltado y estoy seguro de que no me faltará en el futuro.” Para el líder de Forza Italia y del Pueblo de la Libertad, que en el video se declara repetidamente “inocente” de los delitos que se le atribuyen, la democracia italiana está “a merced de la Magistratura”. Por eso invita a todos los italianos a luchar “contra esta izquierda”, en realidad contra esos jueces que lo han condenado “con una sentencia monstruosa y política”. Para cambiar la actual situación es necesario que todos participen, “reaccionen, protesten, háganse sentir” y transfórmense en “misioneros” de Forza Italia, dijo en lo que apareció casi como un intento por sacarle el “monopolio” de las protestas al Movimiento Cinco Estrellas de Beppe Grillo, símbolo hasta hace algunos meses de los indignados de Italia y gracias a lo cual consiguió los votos que lo llevaron al Parlamento.

La Junta para la Inmunidad del Senado rechazó la defensa que un exponente del PDL había hecho de Berlusconi y votó a favor de su expulsión (15-1). Este fue el primer paso de este proceso de cesantía que concluirá en una sesión pública del Senado en los primeros días de octubre, donde el ex primer ministro tendrá oportunidad de defenderse.

El martes pasado se le había agregado otro dolor de cabeza al vapuleado Berlusconi porque la Corte Suprema dictaminó que su grupo empresario, Fininvest, deberá pagar a las CIR (Compañías Industriales Reunidas), el grupo dirigido por otro grande del empresariado italiano, Carlo De Benedetti, nada menos que 494 millones de euros porque hace 25 años Berlusconi consiguió el control de la Editorial Mondadori, que era de De Benedetti, gracias a que sus abogados corrompieron a un juez de Roma.

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