EL MUNDO › EN TURQUíA FUERON DETENIDOS 42 EMPLEADOS DE MEDIOS DE COMUNICACIóN Y REMOVERáN A DIPLOMáTICOS

Purgas, despidos y promesas de Erdogan

Tal vez con la intención de aplacar los ánimos después de las detenciones, cesantías y despidos, el gobierno turco anunció que está listo para trabajar con la oposición en la redacción de una nueva Constitución.

En una nueva escalada del conflicto, el gobierno de Turquía arremetió con el sistema de purgas masivas: despidió a 211 empleados de Turkish Airlines, detuvo a 42 empleados de medios de comunicación y anunció que removerá a diplomáticos y embajadores por presuntos vínculos con el fallido golpe de Estado de hace diez días. Los trabajadores de la aerolínea de bandera fueron cesanteados bajo la sospecha de que mantenían vínculos con la organización FETÖ, de Fethullah Gülen, predicador autoexiliado en Estados Unidos que el gobierno sindica como cerebro intelectual de la intentona golpista. Tal vez con la intención de aplacar los ánimos, el gobierno de Recep Tayyip Erdogan anunció que está listo para trabajar con la oposición en la redacción de una nueva Constitución, informó el primer ministro, Binali Yildirim.

Según Turkish Airlines, los despidos se produjeron en defensa de la democracia y por la necesidad de apartar a los traidores. La purga de posibles simpatizantes de Gülen también se extenderá a diplomáticos y embajadores, anunció ayer el ministro de Exteriores turco, Mevlut Çavusoglu, quien confirmó al canal de televisión local Habertürk: “Habrá personas al nivel de embajadores que serán suspendidas del servicio”.

El funcionario explicó que el cuerpo diplomático turco había sido infiltrado por redes gülenistas a través de las preguntas en los exámenes de acceso o para obtener ascensos.

“Estamos trabajando de forma meticulosa, examinando y evaluando las nuevas informaciones. Tienen todos un nivel muy bajo de idiomas. También es sospechoso que en un examen (para el puesto) de jefe de oficina aprobasen 90 de 95 candidatos, cuando nunca es más del diez por ciento”, agregó Çavusoglu sobre las sospechas del gobierno. Y sostuvo que los funcionarios suspendidos no encabezaban delegaciones diplomáticas, sino que trabajaban en el ministerio en Ankara, pero señaló que, “con certeza, también se retirarán cargos inferiores activos en el extranjero”.

Al mismo tiempo, en una nueva embestida a la prensa, la Justicia turca ordenó ayer el arresto de 42 personas, entre ellos varios periodistas y personal de medios de comunicación. Según el diario local Cumhuriyet, la periodista Nazli Ilicak, ex diputada y columnista despedida del diario Sabah en 2013 por criticar al gobierno y defender la investigación anticorrupción promovida por fiscales simpatizantes de Gülen, es una de las personas con orden de arresto.

Las críticas a las represalias del gobierno turco tras el fallido golpe de Estado, que se acumulan desde hace más de una semana, no tardaron en expresarse ayer. El Club de periodistas austríacos (OJC) criticó al gobierno de Erdogan tras la purga de 56.000 empleados estatales y privados y las detenciones de 11.000 personas, impulsadas por el propio mandatario turco. “Turquía se acerca cada vez más a un estado fascista autoritario, que no podrá ser socio de los órganos de la Unión Europea en estas condiciones”, señaló Fred Turnheim, presidente del club de periodistas en Austria en un comunicado.

Asimismo, instó al país a suspender de forma inmediata todas las órdenes de detención por motivos políticos a profesionales de los medios de comunicación. “Esto no puede seguir. Después de las recientes detenciones en masa de los intelectuales y los despidos masivos en el sector público en Turquía, ahora son los periodistas”, criticó Turnheim.

Tras la noche del 15 de julio fueron detenidos y purgados de sus cargos, entre soldados, generales, jueces, fiscales, policías y docentes universitarios, más de 67 mil personas. Del total de apresadas, 5.863 recibieron prisión preventiva por decisión judicial, mientras que el resto aún espera declarar. Según el primer decreto emitido bajo estado de emergencia, el plazo de detención sin audiencia se amplió de cuatro a 30 días. Muchos confinados no saben cuáles son los cargos que se les imputan, más allá de la genérica simpatía por Gülen.

Mientras las purgas se suceden, miles de personas condenan el fallido golpe militar y se pronuncian contra reacciones nacionalistas o islamistas, el presidente de Turquía se reunió ayer con líderes del partido gobernante, AKP, y dos partidos opositores para tratar la situación política. El primer ministro Yildirim que la redacción de una nueva carta magna, bloqueada desde hace meses, quedó acordada ayer tras una reunión que el presidente Erdogan mantuvo con dos líderes de la oposición. El armado de una nueva constitución anima los debates políticos en Turquía.

Yildirim hizo los anuncios a la salida del Consejo de Ministros, después de que Erdogan se reuniera en el palacio presidencial con Kemal Kili Daroglu, líder de la formación socialdemócrata CHP, principal partido de la oposición, y con Devlet Bahceli, del derechista MHP. Selahattin Demirtas, líder del partido prokurdo HDP, acusado por el gobierno de apoyar el terrorismo por sus vínculos con los rebeldes del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), quedó al margen de la reunión.

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Los partidarios de Erdogan mantienen las vigilias en las plazas de todo el país.
Imagen: AFP
 
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