EL PAíS › EN UNA JORNADA CON CASI NULA OFERTA DE HACIENDA, EL SECRETARIO DE COMERCIO AMENAZó CON APLICAR SANCIONES

Moreno, de Liniers a la Ley de Abastecimiento

La puja es por los precios de los cortes populares, acordados antes del lockout. Guillermo Moreno anticipó que ayer verificaría precios en Liniers. La respuesta: casi no hubo oferta. El secretario amenazó con la temida ley.

 Por Sebastián Premici

El Gobierno parece convencido de que a partir de la aplicación de la Ley de Abastecimiento, vigente desde 1974, podrá controlar los precios de la carne, con distorsiones en toda la cadena de comercialización. Los diferentes sectores consultados por Página/12 reconocen que el Ejecutivo está intentando frenar el alza de los precios por diferentes vías, sin resultados positivos hasta el momento. En su rol de “negociador duro” y frente a un nuevo capítulo de la puja con el campo, Guillermo Moreno, secretario de Comercio Interior, quiere convencer a la cadena de la carne de que con la aplicación de la normativa los precios se ajustarán a los pautados. El presidente del Mercado de Liniers, Roberto Arancedo, le dijo que eso sería poco factible, ya que los productores prefieren vender en el exterior a otros valores. A lo que Moreno le retrucó: “Hagan todo lo posible”. Mientras tanto, las exportaciones continuarán cerradas.

La Ley de Abastecimiento autoriza al Gobierno a disponer de la totalidad de animales que ingresen en el Mercado de Hacienda, aun sin pagar por ellos, así como también a retirar vacunos de los campos e intervenir establecimientos productores de alimentos para abastecer a la población. El Gobierno quiere comenzar a aplicarla a partir de hoy con el objetivo de controlar los precios de la carne. El viernes pasado se lo hizo saber a las carnicerías y a los frigoríficos, mientras que ayer se lo comunicó al Mercado de Hacienda de Liniers. “(Moreno) Nos ratificó que la resolución 38 es la que fija los precios para el mostrador, y que de ahí para arriba se establecen los precios de referencia para los cortes y la hacienda en pie”, señaló Arancedo. Para hacer cumplir con los precios fijados en esa resolución, Moreno utilizará como instrumento la Ley de Abastecimiento.

“Para el funcionario, el escalón de valores parte de los precios definitivos de la carne puesta en las góndolas”, señaló Arancedo al término de la reunión que mantuvo ayer con el secretario de Comercio Interior. Sin embargo, el presidente del Mercado de Liniers le manifestó al secretario que “se torna difícil comercializar ganado a los precios acordados”, a lo cual Moreno le respondió: “Hagan todo lo posible”. Teniendo en cuenta los precios pautados, los terneros en pie deberían pagarse 4,09 pesos y las carnicerías tendrían que recibir la media res a 7,86 pesos pero hoy pagan aproximadamente 9,50 pesos. De ahí que sea difícil para el último eslabón de la cadena vender el asado de ternera en 10 pesos, como fija la resolución 38.

Ayer en Liniers se comercializaron sólo 1390 cabezas de ganado, a diferencia de las 3885 del lunes 14 de abril y de las 7218 que arribaron una semana antes. El poco volumen ingresado ayer resulta llamativo, teniendo en cuenta que la semana pasada el Gobierno llegó a un acuerdo con el sector de la carne, donde incluso se comprometió a extender las exportaciones hasta llegar a las 550.000 cabezas. En las últimas semanas aumentó la venta directa de vacunos en los campos, adquiridos por empresarios de la carne que tienen que stockearse para cumplir compromisos de exportación. “Hay un clima tenso, de retracción de oferta de vacunos. Cuando un mercado está en alza en el exterior, ocurre una retracción de la oferta cuyo objetivo es aumentar los precios”, reconoció ante este diario un empresario exportador.

Tal cual reveló Página/12 en su edición del domingo 13 de abril, la Oficina Nacional de Comercialización y Control Agropecuario elaboró un informe indicando que la principal causa del incremento del precio del ganado es el fuerte aumento de las exportaciones. El informe precisa que tomando el promedio de los ’90 hasta diciembre del año pasado, la producción se incrementó en un 16 por ciento, mientras que las ventas externas en un 92 por ciento. Y en los primeros dos meses de 2008 las exportaciones de carne aumentaron un 38 por ciento en relación con el mismo período del año anterior.

Sin reconocerlo de viva voz, los diferentes sectores consultados por este diario afirman que dado el contexto actual –negociaciones mediante y un lockout agropecuario que dejó sus consecuencias– hay dispersiones en toda la cadena de la carne, que el Gobierno no puede identificar. Por este motivo, Moreno ratificó ayer que las exportaciones se mantendrán cerradas hasta tanto los precios coincidan con los establecidos en la resolución 38. En este sentido, los más preocupados son los dueños de carnicerías, ya que están más expuestos a las sucesivas subas que se den en la cadena.

Los comerciantes denuncian que reciben la carne ya con aumentos, mientras que desde el Gobierno reconocen que las distorsiones en la venta del ganado en pie podrían relacionarse con los sectores que trabajan “en negro”. “Estamos llenos de carne, ése no es el problema. Pero los precios nos llegan retocados. Primero deberían controlarse a los productores, el mercado de hacienda, los consignatarios y los frigoríficos, y después a las carnicerías”, reconoció a Página/12, Alberto Williams, representante de las carnicerías de Capital Federal.


Primero los alimentos

El Ministerio de Desarrollo alemán presentó ayer un plan de nueve puntos con propuestas para frenar aumento del precio de los alimentos en el mundo, entre las cuales se destaca el pedido para que se suspenda el uso de granos y oleaginosas para la producción de biocombustibles. “El derecho a la alimentación pesa más que el derecho a la movilidad”, declaró la ministra de Cooperación y Desarrollo, Heidemarie Wieczorek-Zeulen, en un momento en que los biocarburantes están acusados de empeorar la crisis alimentaria que desató disturbios violentos en una docena de países. Wieczorek-Zeulen aconseja esperar la puesta a punto de las tecnologías de segunda generación, es decir aquellas que permiten la fabricación de carburantes a partir de residuos agrícolas y madereros. Los biocarburantes cargan con el 25 por ciento de la responsabilidad del aumento de los precios de los cereales en el 2007, declaró, por su parte, el director del Instituto Internacional de Investigación sobre Política Alimentaria, Joachim von Braun. El plan también establece como prioridad el aumento de la productividad de la industria alimentaria en los países en desarrollo.

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Hacienda en cuentagotas. Apenas ingresaron 1390 cabezas a Liniers, menos de una quinta parte que en un lunes “normal”.
Imagen: DyN
 
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