EL PAíS › UNA HUELGA PARALIZO AYER A LA TARDE EL SERVICIO DE SUBTES

Una vuelta a casa complicada

El paro fue durante la hora pico. Los trabajadores tomaron la medida ante el intento de la policía de detener a un delegado del nuevo sindicato, enfrentado con la UTA. Se levantó tras una intervención del Ministerio de Trabajo.

 Por Laura Vales

Un paro sorpresivo dejó sin subtes a las seis líneas durante la tarde, en plena hora pico, cuando usan el servicio más de 150 mil pasajeros. La medida fue tomada por los trabajadores, a raíz de que la policía intentó llevarse detenido a un delegado del nuevo sindicato del subte, que se negó a acatar una suspensión de Metrovías. Durante más de una hora los trenes estuvieron frenados, hasta que por intervención del Ministerio de Trabajo la empresa retiró la sanción que originó el conflicto y los empleados reanudaron el servicio.

La protesta comenzó en la Línea H, donde el delegado Maximiliano Ingravidi había sido sancionado por Metrovías con un día de suspensión. Según la empresa, se trató de un apercibimiento en regla “por una falta operativa en su trabajo”; el delegado lo consideró, sin embargo, injusto –asegura que lo suspendieron por negarse a conducir en su tiempo de descanso– y ayer, cuando debía cumplir la suspensión, se presentó a trabajar.

“Pero no lo dejaron tomar el servicio. Subió a la cabina del conductor, pidió señal para marchar y le pusieron luz roja”, señaló su par Beto Pianelli. Con el tren parado, Ingravidi se negó a dejar la cabina; personal de seguridad de la empresa trató de sacarlo, pero sus compañeros lo impidieron. Así la línea H quedó paralizada. La policía llegó poco después para retirarlo de la cabina por la fuerza e intentó llevárselo detenido, y los trabajadores de las otras líneas reaccionaron cortando todos los servicios.

En los andenes hubo escenas de irritación entre los pasajeros, porque la huelga se realizó en el horario en que la mayoría de la gente vuelve del trabajo a su casa. Los usuarios debieron así subir a otros medios de transporte, pasando por largas esperas en las paradas de colectivos. Durante dos horas conseguir un taxi libre fue misión imposible.

El conflicto está marcado por una interna sindical. Este año el cuerpo de delegados se separó de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) para crear un nuevo sindicato, desvinculado de la CGT. La UTA llamó así a elecciones por su lado y armó un cuerpo de delegados propio, mientras que los disidentes hicieron lo mismo; dentro de Metrovías quedaron dos cuerpos. El de la UTA, que es el sindicato con personería jurídica, tiene reconocimiento legal. Los disidentes cuentan en su respaldo con el reciente fallo de la Corte Suprema en favor de la libertad sindical, pero el Ministerio de Trabajo todavía no reconoció su nuevo sindicato, una habilitación que reclaman hace cuatro meses.

En esta situación, ayer la UTA señaló que es “el único representante de los compañeros del subte” y repudió el paro. Los integrantes del Consejo Directivo del gremio salieron a aclarar que la medida de fuerza no tuvo su consentimiento y acusaron a los delegados rebeldes de ser “un minúsculo grupo de personas” que “han interrumpido el servicio sólo con fines políticos”, cometiendo “actos vandálicos y burlándose de toda la población”.

Como el paro es el primero que se realiza después de la división, para el mundo sindical fue la ocasión de medir qué representatividad y poder de convocatoria tiene cada sector entre los trabajadores.

El paro, según detallaron en Metrovías, se inició a las 16.30 en la línea H y dejó sin servicio a todas las líneas “desde las 17.30 hasta las 18.45”, afectando a “entre 150 mil y 200 mil usuarios”. El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, intervino personalmente comunicándose con la empresa para destrabar el conflicto en lo que es el sistema de transporte más sensible para la actividad de la ciudad.

En términos formales, la empresa recibió una instrucción de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte solicitándole dejar en suspenso la sanción contra el empleado y enviar todas las actuaciones al Ministerio de Trabajo. Esta marcha atrás con la suspensión permitió que el paro se levantara. Las negociaciones seguirán ahora en el ámbito del ministerio. A diferencia de lo sucedido en anteriores oportunidades, la empresa no inició ninguna denuncia judicial contra los referentes gremiales.

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El paro en los subtes afectó a más de 150 mil pasajeros que los utilizan en la hora pico.
Imagen: Télam
 
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