EL PAíS › SE TRABó EL PROYECTO DE LEY DE ARRENDAMIENTO EN DIPUTADOS

La tranquera cerrada

El intento del oficialismo de consensuar un proyecto con la oposición se frustró, por lo cual la iniciativa no será tratada hoy. El kirchnerismo buscará el apoyo del centroizquierda.

 Por Miguel Jorquera

A pesar de algunos intentos aislados en busca de acuerdos para que la nueva ley de arrendamiento rural llegue al recinto de la Cámara de Diputados, el debate sobre el proyecto volvió a frustrarse. El oficialismo cargó contra “la falta de compromiso opositor para empujar la iniciativa”. En tanto, el grueso de la oposición justificó en el “innecesario apuro” del kirchnerismo su decisión de boicotear los encuentros previos y la discusión sobre la iniciativa que divide aguas entre las patronales ruralistas de la Mesa de Enlace. Avanzada la noche de ayer, el oficialismo y un grupo de diputados opositores coincidieron en continuar el debate en reuniones informales a lo largo de la semana próxima, donde también se incorporarían las sugerencias que a último momento realizaron por escrito el secretario de Agricultura, Carlos Cheppi, y la ministra de la Producción, Débora Giorgi. Con la caída del proyecto del temario, la Cámara baja tampoco sesionará esta semana.

El bloque de diputados K convocó a dos encuentros con los distintas bancadas de la oposición para intentar avanzar en los “consensos necesarios” para que la nueva ley de arrendamiento rural se tratara hoy en el recinto. Pero la reunión que iba a presidir la kirchnerista Patricia Vaca Narvaja ayer por la mañana no tuvo respuestas de la oposición, que faltó en masa. Su reprogramación para avanzada la tarde tampoco se coronó con la convocatoria esperada. Solo asistieron el margarito Francisco Ferro de la Coalición Cívica y el socialista Lisandro Viale, además de los kirchneristas Patricia Fadel, Alberto Cantero y Alejandro Rossi.

El PRO, sus socios del peronismo disidente, el resto de la Coalición Cívica y el radicalismo prefirieron mantenerse al margen de la convocatoria. Ninguno de los bloques opositores mayoritarios quiso aparecer junto al oficialismo como impulsores del proyecto que desata pasiones enfrentadas entre las entidades de la Mesa de Enlace. La propia Federación Agraria, cuyos técnicos elaboraron el proyecto en discusión, volvió sobre sus pasos. “La FAA no se va a prestar a ser parte del juego oficialista que intenta dividir al movimiento agrario”, sostuvo el lunes la entidad que preside Eduardo Buzzi a través de un comunicado y ahora lanzada a un nuevo lockout agropecuario.

Los bloques parlamentarios de centroizquierda tampoco quisieron mostrarse como “únicos aliados” del oficialismo en esta iniciativa. Eduardo Macaluse, de Solidaridad e Igualdad (SI), que presentó el proyecto de la FAA antes de la disputa entre el Gobierno y los ruralistas, también faltó a las citas convocadas desde el bloque K. Macaluse, igual que otros diputados opositores, ya habían firmado en “disidencia parcial” las modificaciones al proyecto original.

El apuro oficialista tropezó con un escollo adicional. Cheppi y Giorgi enviaron al bloque K un extenso documento como “aportes a la discusión de la nueva ley de arrendamientos”. Allí, el secretario y la ministra hacen algunas observaciones sobre el proyecto en debate, suman otras propuestas y hasta un texto alternativo de 49 artículos. Sin embargo, el documento sirvió para reencauzar el debate con los bloques opositores. La iniciativa regresará a la comisión legislativa, donde se volverá a intentar la búsqueda de consensos.

La propuesta fue bien acogida entre algunas bancadas de centroizquierda. Aunque sus exigencias giran alrededor de cuatro ejes: ponerle límites claros a los “contratos accidentales” pactados por quintales fijos sobre el precio de la soja; frenar el éxodo de los productores, no degradar más el suelo como recurso natural y avanzar en la “soberanía alimentaria”. Temas que el oficialismo estaría dispuesto a modificar en el marco de un debate “sincero”.

A pesar del acuerdo logrado a última hora de ayer, el malhumor oficialista con el resto de los diputados opositores aún no se había calmado. El kirchnerismo les reclama que no criticaron “la jugada” de Francisco de Narváez para aprovechar el “error” oficialista y buscar la suspensión de las retenciones a 37 partidos bonaerenses, ya vetada por el Gobierno. “Fue una actitud que defraudó a todos porque no respetó los acuerdos pactados”, afirmaron.

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La diputada Patricia Vaca Narvaja esperó en vano a legisladores de la oposición.
Imagen: Sandra Cartasso
 
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