EL PAIS › SEGOVIA Y PIANELLI, DELEGADOS DEL NUEVO SINDICATO DEL SUBTE

“A Trabajo se le acaba el tiempo”

El Ministerio de Trabajo recibirá hoy a los delegados del nuevo sindicato del subte, que reclama su inscripción gremial. En diálogo con Página/12, los delegados anticipan sus argumentos y confrontan con los representantes de la UTA.

 Por Laura Vales

En un bar de la esquina de la Facultad de Filosofía, Néstor Segovia y Roberto Pianelli buscan algo en un diario. “¿Qué hay hoy sobre ‘la zurda loca’?”, pregunta uno. El otro muestra la nota del día: Oscar Lescano, de Luz y Fuerza, argumenta en favor del modelo de sindicato único por rama de actividad. “Acá hay demasiados sindicatos. La libertad sindical ha pasado todos los límites”, se queja el dirigente cegetista. Segovia y Pianelli son delegados de la Asociación de Trabajadores del Subte y el Premetro (ATSyP), el nuevo sindicato del subte. En un rato, deben cruzarse a la facultad para hablar en un panel sobre los límites del modelo sindical. La charla en Filosofía, como las declaraciones de la CGT, se producen en medio de la pulseada con la UTA por la creación del gremio propio.

–¿Qué esperan de la reunión en el ministerio?

Roberto Pianelli: –Vamos con la idea de que pueda resolverse la inscripción. Este es un conflicto al que no quisimos ir, por eso esperamos tanto hasta tomar medidas. No estamos discutiendo mejores condiciones laborales ni salariales. Lo vivimos como un conflicto gratuito, que nunca debería haber ocurrido.

–¿Piensan que esta vez el ministerio va a darles la inscripción? ¿Por qué cambiaría de postura?

R. P.: –El ministerio viene dilantando el tema, pero ahora se le acaban los tiempos legales. Ya no apelaron (habla del fallo judicial que le ordenó contestar el pedido de inscripción) y el expediente está en manos de (el ministro Carlos) Tomada, que como máximo tiene hasta el 29 de noviembre para firmarlo, por sí o por no. No firmar sería una falta muy grave; para rechazar la inscripción no tiene motivos, es un trámite administrativo: creo que podría resolverlo favorablemente antes de que vayamos a una nueva protesta.

–Si no hay una respuesta positiva, ¿irían a otro paro esta misma semana?

Néstor Segovia: –No tenemos mandato para saber si habría paro o no; apostamos al diálogo, y a que se cumpla la ley.

–Lo mismo dice la UTA, “que se cumpla la ley de asociaciones sindicales”.

R. P.: –No se entiende lo que están argumentando, porque si se cumple la ley nos tienen que dar la inscripción gremial. Así es el modelo que ellos defienden, el modelo que defendió (Juan) Belén (el secretario adjunto de la CGT que calificó de “zurda loca” a la CTA). Con este modelo nos tienen que dar la inscripción y después, en todo caso, iremos a una compulsa para ver si la UTA o nosotros tenemos más afiliados (y obtener así la personería gremial).

–¿En la UTA hablan sin conocer la ley?

R. P.: –Embarran la cancha. Nosotros cumplimos con todos los pasos legales, presentamos afiliados y un estatuto (para crear el nuevo sindicato). El ministerio a lo sumo lo que podría hacer es objetar algún punto del estatuto si considera que no se ajusta a derecho, pero en nuestro caso eso ya está aprobado, sólo queda pendiente que el ministro firme la inscripción.

N. S.: –El ministerio fue presionado y por eso apeló, la UTA lo amenaza con que va a parar todos los colectivos. Pero esto es solamente una inscripción, cuando nos inscriban, la UTA va a seguir siendo el gremio madre, así que parece más una cuestión de capricho que de otra cosa

–¿Pueden seguir haciendo paros sin que sea contraproducente para ustedes?

–No queremos hacer paro, pero creemos que la gran mayoría de la población tiene claro que es un reclamo justo y que hicimos todo lo posible para no llegar al paro. Al viajar, han visto carteles que pegamos en los vagones explicando la situación, después abrimos los molinetes, repartimos volantes para que la gente sepa de qué se trata. Quisiéramos no parar: si tenés que ir a un paro, que sea por mejor salario, o por condiciones laborales... pero cada vez nos van acotando las posibilidades de protesta. La empresa nos inhabilitó las credenciales para que no podamos dejar pasar gratis a la gente. Si no podés abrir los molinetes y ya movilizaste veinte veces, no te queda otra que parar.

–Sobre la “zurda loca”: muchos de ustedes militan en partidos de izquierda...

R. P.: –No muchos, en el subte hay la misma proporción que en el resto de la sociedad. Si no, estaría pasando algo raro que hace que los que entran a Metrovías se conviertan en militantes de izquierda. Ese es un fetiche creado por la UTA y alimentado por otros personajes. En el subte hay gente que vota a la izquierda, al peronismo, a los radicales. Segovia fue candidato del MST y fue militante peronista, yo fui militante de izquierda y en la última elección hice campaña para (Martín) Sabbatella... acá hay de todo. Lo que pasa es que parecería que si uno tiene una manera distinta de manejarse gremialmente, es un militante de izquierda. La actitud de Belén y Lezcano habla de un sindicalismo que ha dejado de preocuparse por los trabajadores. Y no es un problema CGT-CTA, porque yo no conozco muchos camioneros que quieran irse del gremio de Moyano.

–¿No es un problema CGT-CTA?

R. P.: –No, dentro de la CGT también hay gremios que toman los intereses de los trabajadores. Es un tema de cómo funciona cada sindicato: hay gremios que no tienen interés en defender a los trabajadores, se han dedicado a los negocios, y se sienten amenazados cuando aparecen nuevos sindicatos. La UTA en el subte ha sido así, a todas nuestras peleas por aumentos salariales y por la reducción de la jornada laboral las dimos con la UTA en contra.

–¿Cuántos afiliados tiene la UTA y cuántos ustedes?

R. P.: –Históricamente la UTA tuvo muy baja afiliación, unas 300, 400 personas. El momento en que tuvo más fue cuando nosotros salimos a afiliar a los tercerizados; los afiliamos para presionar a la UTA a tomar su defensa, ahí afiliamos 700. La gente después se fue desafiliando. Ahora la UTA en el subte no tiene más de 200 afiliados. Y nosotros en un día, para presentar el trámite ante el Ministerio, afiliamos (a la Aqtsyp) a 1700 compañeros, sobre un plantel de 2900 trabajadores.

–Si obtienen la inscripción, ¿cómo va a ser la coexistencia con la UTA?

N. S.: –Ellos no tienen presencia en el subte. En mi taller, al delegado de la UTA lo votaron dos personas, se votó él mismo y el fiscal.

–¿Qué van a hacer si el ministerio les niega la inscripción?

R. P.: –Iríamos a la Justicia, que ordenaría la inscripción porque se trata de un derecho constitucional. No creo que el ministro rechace sabiendo que la Justicia le va a fallar en contra.

–¿Ustedes tienen fueros, mientras tanto?

–El fuero que da el respaldo de los compañeros. Hay toda una discusión sobre eso: en el caso de nosotros dos, que fuimos hasta diciembre delegados reconocidos por la UTA, tendríamos fueros hasta diciembre de este año. Pero el fuero sólo te da derecho a una mayor indemnización si te despiden, igual te pueden despedir. En el país hay empresas que echan delegados todos los días, si la organización gremial es débil. El fuero te lo dan tus compañeros.

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Néstor Segovia y Beto Pianelli dicen que “éste es un conflicto gratuito, que nunca debería haber ocurrido”.
Imagen: Bernardino Avila
 
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