EL PAíS › SEIS OPERATIVOS DE GENDARMERíA ORDENADOS POR EL JUEZ CATANIA EN LOS DOMICILIOS Y EMPRESAS DE LOS TRES DETENIDOS

En la búsqueda de la conexión porteña

Gendarmería estuvo a cargo de los operativos. Se realizaron en Acassuso, San Isidro y Victoria, en los domicilios de los hermanos Juliá y de Miret. En la Capital, otros allanamientos a las oficinas de Medical Jet y Federal Aviation. Morón espera.

 Por Horacio Cecchi

Mientras en Barcelona un juez intenta determinar las puntas y contactos de la red de narcos que trasladaba casi una tonelada de cocaína, en Buenos Aires el dilema de la Justicia consiste en develar lo que a la fecha es una de las principales incógnitas del caso Juliá y, como suele ocurrir con la ausencia de datos, promotoras de todo tipo de especulaciones. Ayer, en concreto, fuerzas de la Gendarmería Nacional realizaron seis allanamientos en la Capital y en Zona Norte. Con orden del juez en lo Penal Económico 4, Alejandro Catania, avanzaron sobre los domicilios de los dos hermanos Juliá detenidos, Eduardo y Gustavo, del tercer detenido en Barcelona, Matías Miret, y de las oficinas de Medical Jet y Federal Aviation en el centro porteño. Según informaron investigadores del caso, de los allanamientos se obtuvieron agendas, libros, anotaciones, computadoras, todo material de análisis cuidadoso, pero lento. Por el momento, el juez no avanzó sobre el aeropuerto de Morón, donde era estacionada la Challenger 604, y uno de los puntos sospechados de haber sido utilizados para la carga de la droga. La ministra de Seguridad, Nilda Garré, anticipó que realizará cambios en los protocolos de control de la partida de los vuelos, especialmente la aviación comercial general y la inteligencia criminal previa (ver aparte).

La Gendarmería estuvo a cargo de los allanamientos, por orden del juez en lo Penal Económico 4, Alejandro Catania. Los operativos fueron realizados en las casas de los tres detenidos: en Victoria, Miret; en San Isidro, sobre Márquez al 2600, Eduardo Juliá; y en la Avenida del Libertador, a la altura de Acassuso, Gustavo Juliá. Además, en el centro porteño, los gendarmes avanzaron sobre las oficinas de Medical Jet y Federal Aviation, las dos empresas de transporte aéreo puestas sobre la cresta de la ola después de que el primer domingo del año fueran descubiertos 944,50 kilos de cocaína de máxima pureza, dentro de un moderno Challenger 604 alquilado por Medical Jet y arribado al aeropuerto El Prat de Llobregat, de Barcelona.

¿Qué obtuvieron los investigadores? “Información abundante, ahora hay que procesarla”, confiaron a este diario. Carpetas, libros, agendas, papeles, computadoras. Los hombres salían con cajas y embalajes de los diferentes domicilios, que ahora deberán ser analizados cuidadosamente para intentar encontrar respuestas que demuestren la hipótesis de que la droga fue cargada en Argentina, antes de partir de Ezeiza.

El lugar indicado, siguiendo esa línea, podría ser el hangar de la empresa CATA, en el aeropuerto militar de Morón, donde fue estacionado a partir de noviembre el Jet Bombardier Challenger 604, luego de su arribo al país y que luego finalizó su recorrido detenido en Barcelona. El aeropuerto de Morón, asiento de la VII Brigada Aérea, hace años que está en desuso en cuanto a despegues militares, aunque sigue bajo jurisdicción de la Fuerza Aérea. De todos modos, hay un área de la jurisdicción que no sigue los controles militares y que es de uso civil. Allí se realizan, por ejemplo, muchas de las revisiones técnicas de aviones civiles, ya que muchos hangares son utilizados por mecánicos acreditados por las empresas fabricantes. Entre aquellos hangares se encuentra el de la ex CATA, empresa de transporte aéreo que a mediados de los ‘90 quebró tras el accidente de un Fokker que operaba. El hangar se encuentra bajo jurisdicción del juez comercial 21 Germán Báez Castañeda.

En sí, el aeropuerto de Morón quedó colocado en la mira de las suspicacias. Con la escasa información que surge del expediente original, en Barcelona y bajo estricto y real secreto de sumario, el aeropuerto de Morón, de escaso control, se erige como el lugar propicio para las sospechas. Por el momento, quedó incólume a la avanzada judicial local.

La denuncia que motivó la apertura de la causa en el fuero Penal Económico fue presentada por la Policía de Seguridad Aeroportuaria el jueves 6, luego de las primeras informaciones periodísticas de esa mañana que daban cuenta de la detención de los dos hermanos Juliá y de Miret en Barcelona, con el fabuloso cargamento de cocaína. Lo hizo con la intención de averiguar rápidamente cualquier posible vinculación con los hechos. El lunes, la PSA aportó más información y pidió concretamente algunas medidas como allanamientos, cruces telefónicos, consultas al juez de Barcelona, a las autoridades de Cabo Verde. Todas alternativas que ayer comenzaron a dilucidarse cuando se realizaron los primeros allanamientos.

“La cabeza de la investigación está en Barcelona –sugirió un investigador a este diario–. Los datos que surgen de Argentina son especulativos. Lo único que hay es la hora de partida y presunciones sobre Morón. ¿Son posibles? Sí. No son certezas. Por eso se originó la investigación.” Desde Cabo Verde, la Policía Judicial aseguró que no se había cargado la cocaína en su aeropuerto. La confirmación es una obviedad que no deja demasiadas certezas. Esa misma autoridad informó sobre el horario de arribo y partida del Challenger, cuyo arribo a Barcelona es la otra certeza horaria, a las 15 de Barcelona. Una hipótesis sostiene que el cargamento se realizó en Morón y que en Ezeiza el control aduanero, encargado de verificar cargas y correos, pasó de largo.

Aportan a esta versión, con imaginación, el pase a disponibilidad del comodoro Guillermo Juliá, hermano de los detenidos, y algo más concreto, el anuncio de Garré sobre la modificación del protocolo en los controles de vuelos, una suerte de reconocimiento de que existe un bache a mejorar (ver aparte).

La otra hipótesis, que sostienen las autoridades locales y la lógica de las organizaciones de narcos a gran escala, es que se cargó en Cabo Verde. Como supuesto fuerte, el juez español tiene el dato de la partida desde Cabo Verde y, en caso de que sospechara que el Challenger salió de Argentina ya cargado, llama la atención que aún no hubiera iniciado un pedido de investigación local.

http://horaciocecchi.wordpress.com

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Las oficinas de Hipólito Yrigoyen al 700, donde se encuentran Medical Jet y Federal Aviation. También hubo operativos en Cerrito al 1000.
Imagen: Télam
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