EL PAIS › SABANA ENORME, MULTITUD DE CANDIDATOS, DOS ESCRUTINIOS

Santa Fe, la elección de los records

El PJ puede perder la gobernación, pero hay final abierto. Miles de listas, Ley de Lemas, una elección llena de trampas.

 Por Pedro Lipcovich

Por Pablo Feldman
Desde Rosario

Dos millones de santafesinos concurrirán mañana a votar en una elección que puede calificarse como histórica por varias razones. Se utilizará la boleta más grande de las que haya registro –una sábana de 66cm y 7 cuerpos–, se combinarán dos sistemas electorales –D’Hont para cargos nacionales y Ley de Lemas para provinciales– y porque el escrutinio también será diferenciado: la multinacional Indra para la elección nacional y el Estado para la provincial con el agregado de que un tercio de los votos serán contados por policías en comisarías y transmitidos los datos por teléfono o radio al centro de cómputos. Con un candidato cada 51 votantes, más de 60 boletas diferentes y con pronósticos de corte superior al 50 por ciento, el peronismo pone en juego su invicto de 20 años al frente del gobierno provincial con Jorge Obeid como el preferido dentro del lema PJ, y Hermes Binner aspira a transformarse en el primer gobernador socialista de la Argentina.
“La elección de Santa Fe no es para preocuparse, los esfuerzos están centrados en el ballottage del domingo que viene en la Capital”, dijo a Rosario/12 un dirigente del PJ santafesino que reconoce que en la Casa Rosada se espera un triunfo de Jorge Obeid o de Hermes Binner. “Lo único que caería pesado sería que ganara el candidato del Lole”, dijo la fuente en relación a Alberto Hammerly, el delfín del ex piloto de Fórmula Uno, rezagado en las encuestas.
Junto con los cargos provinciales –gobernador, senadores, diputados, intendentes y concejales– se vota también para elegir los 3 senadores nacionales (dos por la mayoría y uno por la minoría) y 10 diputados nacionales. Allí se recorta claramente la figura de Reutemann que casi duplica en intención de voto al preferido de los candidatos a gobernador de su mismo partido. “El Lole también está tranquilo, aunque preferiría ponerle la banda a un peronista, él sabe que va a ser el más votado y que si se pierde la gobernación podrá mostrar su elección”, dice el dirigente peronista.
La elección de gobernador tiene final abierto, lo que fue en el ‘99 “un paseo” para el peronismo se transformó en una cuesta difícil de repechar frente al intendente de Rosario que a pesar de las limitaciones de una reforma de última hora de la Ley de Lemas para formalizar alianzas, sumó a su propuesta a sectores de la UCR, del PDP y peronistas disidentes, al punto que funcionarios del gobierno nacional –Eduardo Luis Duhalde expresamente– Alberto Fernández, Roberto Lavagna y Néstor Kirchner expresaron el “enorme respeto por la persona y la gestión de Binner”. Esa declaración del Presidente –utilizando como sus colaboradores la frase “enorme respeto”– la pronunció en Paraná el martes pasado cuando viajó para apoyar Jorge Busti, que va por la gobernación de Entre Ríos pero dentro de un mes, y evitó recorrer el par de kilómetros del túnel subfluvial para llegar a Santa Fe. La senadora Cristina Fernández, en cambio, viajó dos veces a la provincia en los últimos diez días para participar de la campaña de Jorge Obeid, que sumó además el apoyo del jefe de bloque de diputados nacionales, el duhaldista José María Díaz Bancalari.
Con un contexto completamente diferente al que caracterizó a los anteriores comicios, la preocupación mayor está centrada en el escrutinio; en ese sentido el candidato opositor se presentó a la Justicia y objetó que un tercio de los votos –el de las poblaciones con menos de 35 mesas– sean contados por la policía y transmitidos los datos por teléfono o radio. “No hay que esperar resultados ni tendencias hasta entrada la madrugada”, advirtió Reutemann para atenuar el impacto de la críticas y dijo que “es un disparate hablar de fraude”. Pero Santa Fe tiene historia en ese sentido; “en el ‘83 se cortó la luz en el centro de cómputos, en el ‘89 se tiraron urnas al río Paraná, y en el ‘95 siendo Reutemann gobernador hubo que esperar 36 días para saber quién había ganado los comicios”, dijo Hermes Binner para reforzar su denuncia.
En la primavera de 1995 el Lole contó que “pasé más de 48 horas sin dormir” para garantizar el resultado de las urnas, ya que se había “caído el sistema”. El ministro de Gobierno Carlos Carranza atribuye todas esas objeciones al “imaginario popular”; pero de las “urnas anfibias” Héctor Cavallero –que es otra vez candidato a gobernador– dijo “tenerlas filmadas” y Binner retrucó: “No me extraña que Carranza diga eso porque él en esa época era el secretario de Justicia”. De lo que sucedió en el ‘95, el Lole se excusó en aquel momento de dar detalles con una figura conocida: “Si yo cuento lo que vi puedo terminar en una zanja”, dijo el ex corredor. En los últimos dos días se cortó tres veces la luz en Santa Fe. Un corte fue para “probar el sistema”, dijeron en la Casa de Gobierno. Otro dejó sin energía a un tercio de la capital provincial.

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Hermes Binner y Jorge Obeid son los dos candidatos con más chances. A Kirchner cualquiera le viene bien.
Reutemann no podrá imponer a su delfín para gobernador, pero seguramente ganará, lejos, la senaduría.
 
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