EL PAíS › EL ROL DE KARINA RABOLINI EN LA ESTRATEGIA PROSELITISTA DEL GOBERNADOR BONAERENSE

Una pieza clave para Scioli

La esposa del gobernador dejó el perfil bajo y, como titular de la Fundación Banco Provincia, empezó a recorrer el país para promover la candidatura a presidente de Scioli en 2015. Asegura que ella no va a postularse.

 Por Nicolás Lantos

La última novedad en la campaña de Daniel Scioli empieza con K. No se trata de un mayor acercamiento al gobierno nacional (aunque la relación entre el precandidato y la Casa Rosada pasa por su mejor momento en mucho tiempo) ni de la incorporación de una figura kirchnerista a su equipo. Es, en cambio, el protagonismo que a un año de los comicios adquirió su mujer, Karina Rabolini, quien abandonó recientemente el bajo perfil que la caracterizó durante toda la carrera política de su marido y, desde su rol como titular de la Fundación Banco Provincia, comenzó a recorrer el país como parte del plan del gobernador bonaerense para llegar a la presidencia el año que viene. Aunque ella ha repetido varias veces que “no va a ser candidata” en 2015, sí es, ya, una pieza clave en la estrategia proselitista del ex motonauta.

Karina Rabolini tocando “La Cumparsita” en el piano, Karina Rabolini comprando un corpiño en un local céntrico de San Salvador de Jujuy, Karina Rabolini disertando ante empresarios, visitando un hospital, cerrando un congreso de mujeres, acompañando a su marido en un acto o en sus cada vez más frecuentes entrevistas a distintos medios: la exposición de la primera dama bonaerense creció de forma exponencial en pocas semanas. En su entorno aseguran que ella “viene trabajando y recorriendo la provincia desde hace siete años”, pero que ahora “se le presta más atención” por el contexto electoral.

Lo cierto es que la imagen de esta ex modelo y empresaria, casada dos veces con Scioli, se ha vuelto una pieza clave en la estrategia electoral del gobernador: su rol como titular de la Fundación Banco Provincia, que le permitió, desde hace siete años, recorrer el territorio del distrito, hoy le ofrece, a través de colaboraciones con diversas ONG del interior, la posibilidad de hacer lo propio en todo el país: en los últimos meses pasó por Salta, Jujuy, Mendoza, Santa Fe, Corrientes, Córdoba y Tierra del Fuego, y desde ahora hasta fin de año tiene previsto un viaje por semana.

Aunque ella jura y perjura que no va a postularse, la agenda que lleva en sus viajes parece la de una candidata. En sus periplos tuvo encuentros con gobernadores, ministros del gabinete nacional, legisladores nacionales y provinciales, además de los principales empresarios de cada lugar al que fue. El mensaje que lleva es siempre el mismo, un pedido de apoyo a la precandidatura de Scioli, que el año próximo deberá disputar primero las PASO del Frente para la Victoria y luego, eventualmente, las elecciones generales.

Pero además, últimamente, Rabolini se anima a dar definiciones políticas. En las cada vez más frecuentes entrevistas que ofrece, así como en las charlas, la primera dama bonaerense redobla el juego, a veces incluso diciendo cosas que su marido prefiere omitir en sus discursos: “Nadie niega que hay problemas en este momento, que hay cosas que nos gustaría que estén distintas, pero también se han hecho cosas muy buenas que van a permitir que la Argentina tenga un buen futuro”, dijo hace pocos días en una nota televisiva.

En otra entrevista, le pidió a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner “que confíe” en Scioli, al tiempo que elogió la labor del gobierno nacional: “A partir de enero las cosas se van a empezar a enderezar. Hay gente muy responsable y seria trabajando y han solucionado problemas mayores que ha tenido la Argentina”, dijo. También acusó a la oposición de “querer sembrar miedo” en la población a partir de la manipulación de noticias y lo contrastó con la postura de su marido, “que transmite esperanza, confianza y tranquilidad”.

Sin embargo, el rol activo de Rabolini no se limita a las relaciones públicas, y su opinión tiene cada vez más peso en las decisiones políticas del gobernador, que la tiene como una de sus principales fuentes de consulta en temas de campaña, junto con el jefe de Gabinete, Alberto Pérez; el titular del Banco Provincia, Gustavo Marangoni; el flamante portavoz y jefe de campaña, Jorge Telerman, y José “Pepe” Scioli. Entre hombres, y por decisión de su marido, Rabolini ya es parte ineludible del núcleo chico que trabaja con el objetivo de llevar al ex motonauta a ser presidente de la Nación y a ella, primera dama.

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La exposición pública de Rabolini se multiplicó en pocas semanas.
Imagen: Prensa Gobernación
 
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