EL PAíS › ANíBAL FERNáNDEZ SE IMPUSO EN BUENOS AIRES Y AYER SE REUNIó CON DOMíNGUEZ Y CON CFK

La pipa de la paz luego de la interna

Julián Domínguez reconoció la derrota y fue a reunirse con Fernández para expresarle su apoyo. CFK recibió a los ganadores.

 Por Julián Bruschtein

Finalmente, con el escrutinio avanzado, la fórmula para gobernador del Frente para la Victoria compuesta por el presidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez, y el intendente de La Matanza, Fernando Espinoza, aceptó la derrota y se reunió con sus rivales y ganadores en la interna (el escrutinio dejó un 52,4 a 47,5), el jefe de Gabinete Aníbal Fernández y el titular de la Afsca, Martín Sabbatella. “Como peronistas vinimos a ponernos a disposición de la fórmula (Daniel) Scioli-Carlos Zannini para presidente y de Aníbal Fernández a la gobernación y a saludarlo como corresponde”, sostuvo Domínguez después del encuentro en la Casa Rosada. Fernández y Sabbatella se reunieron luego con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en la Quinta de Olivos.

“Se viene un trabajo conjunto para el resto de la campaña”, señalaban ayer en la Casa Rosada apenas finalizado el encuentro en el que fumaron la pipa de la paz los cuatro dirigentes kirchneristas una vez que pasaron las internas obligatorias y se cerrara el primer capítulo electoral. Domínguez llamó al mediodía al jefe de Gabinete para “felicitarlo por la elección” y cerrar filas detrás de los candidatos definidos en las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) que dejó al FpV como ganador en casi todo el país. El llamado telefónico fue aprovechado por Fernández para invitar a la dupla vencida y “comenzar a trabajar por la victoria del FpV en octubre”, señalaban en Balcarce 50, poniendo énfasis en “dar una señal para todo el arco peronista. Se terminó la interna, hay que cerrar filas y vamos por octubre”, con la idea de evitar la fuga de votos hacia los candidatos de otros partidos.

El demorado escrutinio de las PASO bonaerenses había dejado a los integrantes de las dos fórmulas con incertidumbre por el resultado. La paridad que mostraban los cómputos no era lo esperado en el bunker de Fernández y Sabbatella, que tenían en sus previsiones un rápido desmarque de Domínguez y Espinoza, pero debieron esperar más de la cuenta. En el entorno del presidente de la Cámara de Diputados, los resultados eran acordes a lo esperado y el conteo de votos en La Matanza fue lo que los mantuvo con esperanzas. Los equipos de ambos decidieron junto a los dirigentes no realizar declaraciones hasta que el panorama se despejara un poco. Cuando el escrutinio bonaerense llegó al 20 por ciento, bien entrada la madrugada, Fernández y Sabbatella tomaron la ventaja de cinco puntos que se mantuvo y les dio la victoria.

La reunión se concretó en el despacho del jefe de Gabinete, donde junto a Sabbatella recibieron a la pareja que perdió en las interna. El encuentro se mantuvo durante media hora con el objetivo de “recuperar la relación política y personal que siempre fue muy buena”, pese a los encontronazos previos a las primarias. Acercaron posiciones para bajar los decibeles que habían llegado a niveles estridentes durante la campaña, en la que se acusaron de “operaciones mediáticas” mutuamente. “A partir de ahora los cuatro van a trabajar en conjunto en el resto de la campaña”, aseguraron allegados al funcionario.

“Queremos agradecer a todos los que nos acompañaron con su voto, a los compañeros y militantes, fiscales, intendentes, legisladores, trabajadores, concejales y consejeros escolares. Y muy especialmente a nuestra presidenta Cristina Fernández de Kirchner y al gobernador Daniel Scioli por permitirnos competir”, señalaron Domínguez y Espinoza en un comunicado en una carta abierta en el que aceptaban haber sido vencidos en la interna del FpV. Bajo el título de “Nuestra enorme gratitud a todos los que nos acompañaron”, los dirigentes peronistas anunciaron que ya se habían comunicado “por teléfono con el jefe de Gabinete y con el titular de la Afsca para expresarles nuestro acompañamiento de cara a las elecciones de octubre”. En ese llamado es cuando recibieron la invitación para el encuentro que mantuvieron unas horas más tarde en el despacho de Fernández.

“El FpV alcanzó el 40 por ciento de los votos en la provincia y por eso a quienes nos acompañaron queremos expresarles cuatro palabras clave de cara a las elecciones que vienen: todos, juntos, victoria, y, sobre todo, humildad”, continúa el texto con la intención de dar el primer paso y calmar las aguas en municipios en los que también hubo disputa interna y en donde pudieran llegar a quedar algunas rencillas que dificulten la campaña electoral para llegar en óptimas condiciones a las elecciones generales del 25 de octubre. “A partir de ahora, como peronistas nos vamos a romper el alma para que la fórmula nacional y provincial del FpV triunfe”, sostiene el documento para no dejar dudas de la intención de cerrar filas y generar un efecto cascada hacia dentro del FpV.

La fórmula ganadora se dirigió luego a la quinta de Olivos, donde mantuvo un encuentro con Fernández de Kirchner y el secretario general de la Presidencia, Eduardo “Wado” de Pedro, cabeza de la lista de diputados en la provincia de Buenos Aires que llevará a Fernández- Sabbatella como propuesta para la gobernación.

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Cristina Kirchner recibió a Aníbal Fernández en Olivos.
 
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