EL PAIS › EL GRUPO CHILENO REEMPLAZA A
LAFSA Y A LA ESCANDALOSA SOUTHERN WINDS

Ahora Lanovedad viene desde Chile

En medio del escándalo de las narcovalijas en una empresa con subsidios del Estado, el Gobierno anunció la aparición de un competidor poderoso para Aerolíneas Argentinas. El grupo Lan, de Sebastián Piñera, se expandirá aquí como Lan Argentina.

 Por Cledis Candelaresi

El Gobierno anunció ayer la creación de Lan Argentina, resultado de una asociación entre la poderosa aerolínea chilena y Aero 2000, una chartera local sin aviones y con rutas en trámite. Según promete Lan Chile, la nueva compañía incorporará a los más de 800 trabajadores de la estatal Líneas Aéreas Federales Sociedad Anónima, al tiempo que, desde ayer mismo, asistiría a Sou- thern Winds por noventa días para garantizar la operatividad de la agónica compañía, al menos en ese lapso.
Si estos compromisos se honran debidamente, esa críptica fórmula legal, por ahora no expresada en ningún papel, sería una especie de perinola en la que todos aspiran a ganar algo. El Estado se desliga del pago de subsidios, evita un conflicto gremial de proporciones y se deshace de Lafsa velozmente, sin necesidad de licitarla. Los empleados de esta compañía tendrían continuidad salarial y estabilidad por tres años y los de SW oxígeno por tres meses, con grandes probabilidades de reubicarse en la nueva compañía, mientras se define el destino de la administrada por Juan Maggio. Los empresarios chilenos, definitivamente, descorchan champagne: consiguen su anhelado objetivo de poner un pie en el mercado argentino con mucho menos dinero del previsto en todas las ocasiones que quisieron desembarcar aquí.
El anuncio fue formulado en la Casa de Gobierno por el secretario de Transporte, Ricargo Jaime, y el director de Lan (Chile), Sebastián Piñera, quienes omitieron precisiones del enrevezado acuerdo. El escenario da la pauta de cuán importante es para la administración kirchnerista sacarse de enima un conflicto gremial de los aeronáuticos con un hallazgo económico legal difícil de detallar y con puntos neurálgicos todavía a definir.
Piñera es, además de empresario, ex presidente del partido derechista Renovación Nacional y el segundo político más importante de la franja conservadora detrás de Joaquín Lavín, de la Unión Demócrata Independiente.
Lan Chile prevé asociarse con Aero 2000, una compañía del ex gerente y accionista de Dinar Miguel Ziadi, supuesto fanático de la aeronáutica al que algunos asocian a Eduardo Eurnekian. Pero ayer mismo Aeropuertos Argentina 2000 no sólo desmintió tal vínculo sino que aclaró que lo demanda por el uso de un nombre similar a su propia marca.
Ese ensamble alumbrará Lan Argentina, de la que en teoría los trasandinos sólo tendrán el 49 por ciento del capital, ya que el 51 seguirá en manos de Aero 2000. De esta manera se sortea un obstáculo legal impuesto por el Código Aeronáutico que impide otorgar mayoría accionaria a capitales foráneos, algo que Aerolíneas Argentinas –adjudicada a los españoles– logró salvar a través de decretos de excepción y creando una figura legal especial (Interinvest, inscripta como firma argentina).
La futura empresa incorporará al personal de Lafsa, según Transporte, respetando todos los convenios que los involucran en su condición de ex trabajadores de Lapa y Dinar y que fueron homologados por el Ministerio de Trabajo. Esto significaría mantener la estabilidad de los puestos de los afiliados a Apa, Apta, Atcpea, Apl y Upsa durante un trienio, amén de respetar sus salarios actuales.
Aero 2000 tiene autorización para volar como chartera pero también solicitó el permiso para operar los más codiciados destinos locales y al menos tres internacionales, como Montevideo, Santiago y Madrid. El trámite está justo en los seis meses necesarios para acreditar la capacidad técnica de cubrir esas rutas pedidas, cuya autorización no demandaría más de dos o tres semanas, según asegura Transporte. Esto permitiría a Lan Argentina cubrirlas apenas integre su flota, con la debida autorización técnica. Mientras, el “acuerdo de cooperación” a firmar con SW le permitiría hacer vuelos que hoy hace la cuasi quebrada compañía de Eurnekian y Maggio.
Este acuerdo es uno de los puntos más indefinidos de este sui generis salvataje. En los despachos oficiales se descuenta que los chilenos garantizarán el pago de salarios y el combustible suficiente para sostener al menos un tiempo más el diagrama de vuelos que Southern tenía comprometido hasta que estalló el narcoescándalo y el Gobierno suspendió el apoyo de 80 millones de pesos anuales subsidiando un tercio del combustible, más el préstamo de más de 400 empleados de Lafsa.
La letra fina de ese pacto será definida entre Lan y Maggio, en términos seguramente más favorables a la aerolínea chilena de los que se había planteado hace unos meses. Cuando el Gobierno vio que, lejos de recomponer su negocio, SW se había transformado en un lastre muy costoso para el erario por el pago de un subsidio creciente (combustible y parte del personal), propició un acercamiento con los chilenos. Deseosos de comprarla, éstos propusieron asumir el pasivo de unos 40 millones de dólares, pero huyeron despavoridos ante la exigencia de Maggio de cobrar otros 50. Sin subvención, con gran deuda y jaqueada por las investigación judicial por el tráfico de drogas, SW se transformó ahora en un bocado mucho más fácil.
Lafsa, que tenía empleados y derechos a volar rutas, está condenada a la desaparición o a ser sólo una marca que el Estado guardaría en reserva. La doble función para la que fue concebida será cumplida por Lan Argentina: darles trabajo a los desocupados aeronáuticos y evitar el monopolio de Aerolíneas Argentinas, que tiene más del 80 por ciento del mercado. Así las cosas, el Gobierno no está compelido a privatizar lo antes posible, superando el trauma.
La prometida Lan Argentina se transformará en la segunda operadora de envergadura, por ahora, subsumiendo de hecho a SW. En unos meses quizás, abosorbiéndola total o parcialmente o, menos probable, compitiendo con ella, luego de que la aerolínea que protagonizó el narcoescándalo reformule su negocio achicándolo considerablemente.
A pesar de las imprecisiones sobre los dos acuerdos privados en danza y la necesidad de comenzar a cubrir gastos –“desde hoy mismo (por ayer)”, según Jaime–, antes de volar, Lan festeja. Hace tiempo sueña poner un pie en Argentina para explotar un mercado regional muy prometedor que asociará a su expansión en Perú, Ecuador y República Dominicana. Como empresa local podrá volar a Madrid sin necesidad de pasar por Santiago, evitando el consiguiente aumento de costos (técnicamente, implica explotar la “quinta libertad”). O hacerlo levantando pasajeros en San Pablo, entre otras prerrogativas legales y económicas de las que no puede disponer como empresa extranjera.
Por si acaso, Ricardo Jaime propuso ayer a los gremios integrar una comisión de seguimiento, según dijo para darle transparencia al proceso.

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Ricardo Jaime (sentado), antes del anuncio de aterrizaje, junto con Piñera (parado al medio).
 
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